—Espera— En ese momento él besaba su cuello e interrumpió el beso, sin soltarla la miró.—¿No quieres?—.—Sí quiero... ¿Podrías apagar las luces? Por favor—.Él sostuvo su mirada un momento.—Preciosa, me encanta lo que veo, te deseo con todo y nuestro bebé, ustedes son míos—.Ella sí sentía algunos complejos, bajo su mirada se esfumaban todos y cada uno de ellos, por otro lado, de ninguna manera podía ver las marcas que tenía.—Solo esta vez— Ella no quería renunciar del todo.Alexander cedió y apagó la luz, la recostó en la la cama y entró en ella de inmediato, intensificando sus embestidas, apoyándose sobre sus brazos para no poner todo su peso sobre su esposa, ella se aferraba a las sábanas mientras gritaba de placer, ese encuentro se alargó bastante, Alexander no había estado con ella en lo que pensaba era una eternidad y la deseaba más allá de lo posible.Él extendió la manta sobre los dos, acercando el cuerpo de ella al suyo, luego encendió nuevamente la luz, ella cerró los ojo
—Sí, sobre nada de luces apagadas—.Él hundió la nariz en su pelo y respiró su aroma. —Muero por verte desnud4, nena— Él le fue quitando la ropa mientras hablaba. —Muerdes tu labio inferior cuando te excitas, tu piel se eriza siempre que te toco— Le desabrochó el sostén y la volteó para mirarla. — Cuando te hablo, te sonrojas deliciosamente como ahora ¿Eres consciente de eso?—.Audra sentía una fuerte corriente recorrerla y que sus piernas le temblaban.Él se agachó delante de ella para bajar su ropa interior, la respiración de Audra se volvía forzosa, Alexander metió su pulgar en ella.—Estás tan húmeda— Los músculos alrededor de su dedo se tensaron, ella se aferró a sus hombros mientras un gemido salía de sus labios. —Y muy apretada—.—Alexander, por favor— Fue solo un susurro, pero esa voz entró en sus sentidos como una tempestad y no pudo resistir, la cargó y la llevó a su habitación.Él no solía ser suave con ella, eso era algo que ambos disfrutaban, ella lo volvía loco y tendí
—Diego, disculpa que te abordé de esta manera, no dejé que llegaras bien a casa, lo que te quiero decir lo amerita, seré directo para que sepas desde un principio de que se trata. Bianca ha tenido a nuestras espaldas un comportamiento muy feo con Audra—.Diego sabía que Angel no le estaría diciendo eso si no fuera serio, estaba sorprendido de que su esposa tuviera algún tipo de inconveniente con su familia, si ella misma quería estar cerca de ellos todo el tiempo. Él se sentó frente al escritorio de su hermano y esperó que este hablara.—Alexander es un hombre hecho y derecho, sabrá poner sus límites, pero en el caso de Audra, no se merece que la traten así, sobre todo si está embarazada—.A Diego no le pasó desapercibido eso de Alexander y de poner sus límites.—Ella acosa a Audra diciéndole cosas de su pasado junto a mi hijo y que no es de él ese bebé que espera, entre otras cosas despectivas—.Diego recordó en ese momento, como en varias ocasiones la ha escuchado decirle algunos ap
—Eres la embarazada más sexy que conozco—.Se arrodilló delante de ella y besó su abultado vientre, ella tenía puesta una bata muy ligera, él quería volver de nuevo a la cama, hizo el enorme esfuerzo de controlarse y dejó que ella entrara al baño, cuando salió, la vio vestirse, eligió un vestidito rosa, le llegaba por debajo de las rodillas, un escote de corazón y mangas caídas, semanas atrás hablaron casualmente de que quería hacer ella ese día, había dicho, que estar con él, era todo lo que deseaba, Audra después de la muerte de sus padres, no había celebrado ninguno de sus cumpleaños, no porque quisiera o no, simplemente, no le daba importancia a ese día. Alexander no dejaría que el cumpleaños de su esposa volviera a pasar desapercibido.—Te vi en los ojos las malas intenciones, antes de meterme a bañar ¿No podríamos regresar a nuestra cama?—.La risa de Alexander llenó el espacio.—¿Fue tan obvio? No me des ideas, vámonos— La tomó de la mano, juntos bajaron las escaleras y saliero
Subió a su despacho, cuando se vio sentado en su escritorio, abrió el gran sobre y sacó todo su contenido sobre la mesa, había una memoria USB, varías hojas sueltas unidas por un broche aprietapapel y un sobre más pequeño que decía por fuera "LEER ANTES". la misiva era breve:"ESTAS FOTOS, SON TODAS LAS PERSONAS QUE SE REUNIERON CON SU ESPOSA CON PERFIL SOSPECHOSO: NOMBRE COMPLETO, OCUPACIÓN, ESTADO CIVIL, ANTECEDENTES PENALES. UNA SUP-LISTA DE: LUGARES CON NÚMEROS DENTRO DE UN PARÉNTESIS, QUE REPRESENTAN LA FRECUENCIA CON QUE SE REUNÍAN AHÍ, HORA Y FECHA, ESTÁ INCLUIDO LAS VECES QUE SE ENCONTRABA CON LAS MISMAS PERSONAS, EN LUGARES NO SOSPECHOSOS"."DENTRO DEL PAQUETE, ENCONTRARÁ UNA MEMORÍA CON EVIDENCIAS"Cada hoja contenía una foto con detalles debajo, once fotos de personas distintas, hombres entre algunos veinticinco y cincuenta años, Diego no los conocía a ninguno, salvo una cara familiar, era el jefe de los bomberos locales y fue con quien Diego habló después, para saber qué f
—Con Bianca rondando por ahí, prefiero que el médico venga aquí a la casa, no dejé que los paramédicos se quedarán, yo me ocupo de llamar a mi amigo Tadeo. Ve con tu esposa y déjame lo demás—.Alexander subió nuevamente, Audra estaba despierta acariciando la cabecita del pequeño que aún dormía, él se sentó a su lado y la abrazó, cerrando los ojos y respirando el aroma de su pelo, pensando en que pudo haberla perdido en un instante.—Nena, ¿Estás bien?—.—Sí, no te preocupes—.—Bianca pagará por esto—.Él puso una mano protectora en el vientre de su esposa.—Mi amor...—Papá llamará a un amigo que es médico y ella que rece para que no tengas ningún problema con el bebé—.Los ánimos estaban caldeados, Audra no deseaba perjudicar a nadie, no se refirió al tema, solo lograría que Alexander saliera en busca de Bianca así de molesto como estaba. Cuando el médico llegó, la revisó completamente y le hizo preguntas. La herida había sido bien tratada desde el principio, pero necesitaba sutura,
—Bueno. Dejé un libro sobre esa mesa, pasármelo, por favor—.—Dijiste que no te ibas a quedar todo el día sentada— Él levantó una ceja.—Tengo un lío en la cabeza, solo quiero distraerme un rato, siento pena por como murió Bianca, buena, mala o como sea, Alan se ha quedado sin su madre—.Alexander la abrazó, después de lo que hizo, atentar contra su hijo y su esposa, a él no podía importarle menos lo que pasó con ella, su mujer en cambio, aun cuando la atacó, en ningún momento le guardó resentimientos.—Te identificas con ese niño porque tus padres fallecieron igual, te quedaste sin nadie, en este caso, ese niño nos tiene a nosotros, somos su familia independientemente de lo que salga en los resultados—.—¿Qué resultados?— Audra se separó un poco para mirarlo.—Diego quiere cerciorarse de que Alan es su hijo—.—¿Puede perderlo a él también?— Ella se puso triste.—Te prometo que estaremos pendientes a este tema y buscaremos una solución que beneficie al niño en todos los sentidos, Diego
Empujó violentamente a la chica y esta aterrizó sobre la cama, él se colocó entre sus piernas, empujando de inmediato. La joven tenía la piel blanca como la leche y sus sen0s eran rosados, Ethan se imaginó a su pequeña debajo de él y fue suficiente para que el deseo retornara como una avalancha, la chica no protestó, trató de ni siquiera moverse, apartó la cara a un lado, sus lágrimas brotaban aun con sus ojos fuertemente apretados, Él se movía sobre ella, parecía un animal montando a otro, ese suplicio duró demasiado para la chica, ella sentía una increíble molestia, esa parte sensible, siendo increíblemente lastimada, aguantó sin quejarse, consciente de cómo le arrebataban su dignidad.La sacó de su casa en plena madrugada, después de usarla y amenazarla, ella quedó agradecida de que él la dejara ir y no la matar4, todo su cuerpo le dolía. «Yo misma me metí en esto», se sentía miserable, no sabiendo que era una de una larga lista de mujeres, que llegaban a la vida de Ethan solo para