Luis vuelve a mi memoria, su sonrisa su dulzura, su mirada enamorada, esos ojos intensos y transparentes que me transportaba a un mundo de felicidad, recuerdo el día que me pidió matrimonio, el día más feliz de mi vida, soñábamos que al terminar la guerra nos volveríamos granjeros, criaríamos a nuestros hijos en el campo, felices, llenos de amor y confianza. Eran tiempos de felicidad. Hasta que apareció ella. La Condesa, una mujer de mundo, elegante, fina y delicada, me mostro un mundo nuevo lleno de fiestas y alcohol, me engatuso con sus artimañas y me convirtió en el monstruo que soy hoy. Recordarla a ella es ver lo peor de mí, sus ojos rojos llenos de maldad, poder, oscuridad y deseo sus colmillo filudos y amenazantes, y el dolor del cambio cuando ella decidió que yo sería parte de su colección, "te deseo, y no solo ahora, eres hermosa y lo serás siempre, serás mi juguete nocturno y mi fiel sirviente por el resto de la eternidad" siseo lentamente mientras yo
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