Esposa Culpable del Magnate
Tres años atrás, Leandro se arrodilló en el altar ante Julieta para jurar por siempre matrimonio y prometerle ser feliz a su lado. Sin embargo, la vida les deparaba solamente infortunios, y un año después de jurarse amor para toda la vida, Julieta sufrió un aborto involuntario y Leandro necesitó un trasplante de riñón debido a un accidente. Sus vidas habían cambiado para siempre después de esto, pero no en la manera que ellos deseaban.Julieta a pesar de haber perdido el rumbo de su vida, de su relación, y de desear fervientemente divorciarse de Leandro, él en cambio la mantenía tal prisionera en su propia casa. Evitando la palabra divorcio a toda costa y prometiéndole hacerla pagar por todos sus errores en esta vida. Julieta sin más remedio y además con un maldito cáncer que le carcomía su ser, no se resignaba a este destino ni tampoco tenía vida suficiente para ello.