David estaba a punto de decir algo más, pero de repente su expresión cambió por completo.Abrió la boca, como si quisiera hablar, pero finalmente no dijo nada. Solo me lanzó una mirada llena de resignación, como si estuviera lidiando con una niña caprichosa, y se fue.Esa mirada me dio un asco tremendo.Cuando estuve segura de que todos se habían ido, Luna extendió la mano hacia mí.—Déjame ver.Quería comprobar si, de verdad, había grabado algo.Sin dudarlo, busqué el video de la noche anterior y se lo mostré.Sabía que, después de cómo la humillé en la fiesta, no iba a perdonarme fácilmente. Por eso, no solo fui a un rincón apartado para descansar, sino también porque sabía que ella vendría a buscarme.Lo que no esperaba era que tuviera las agallas para casi matarme en un lugar público.Otra vez, casi muero.Cuando vio cómo grabé todo, desde el momento en que se acercó a mí, pasando por cada palabra que dijo, hasta cuando me empujó y caímos juntas a la piscina, su mirada era una que
Valentina, furiosa, comenzó a gritarme:—¡Esmeralda, maldita pendeja! ¡No es que te hayas golpeado la cabeza, es que no tienes corazón!—¡Sabes perfectamente que mi primo nunca podría estar con Luna, y aun así dices eso!—¿Cómo puede haber tan malvada como tú? ¡Qué suerte tienes de que ni siquiera caerte del acantilado haya logrado matarte!Yo no supe qué decir.¿En qué momento me volví malvada? ¡Si solo estaba tratando de ayudar a esos dos a hacer realidad su amor prohibido!Además, ¿por qué David no podría estar con Luna? ¿No estaban a punto de besarse ese día en el bar? ¿No decía Luna que David la amaba más que a nada en el mundo?Si él la ama tanto, ¿cómo no van a poder estar juntos?Y si en verdad no pudieran estar juntos, ¿por qué Luna insiste en arruinar mi relación con David?Y lo más importante: David trata a Luna con tanto cariño que, quitando el estar juntos oficialmente, hacen todo lo que una pareja haría. ¿Cómo es que no podrían estar juntos?Estaba a punto de preguntarles
—Si quieres que David piense que soy cruel, pues entonces sigue así. Pero hazle daño a tu propio cuerpo, no vuelvas a hacer cosas que dañen el mío. Como empujarme al agua, no quiero que eso jamás vuelva a pasar. Si lo haces de nuevo, voy a mostrarle este video a todo el mundo y vas a perderlo todo —le advertí a Luna, amenazándola.Quiero que me ayude a terminar esta relación cuanto antes, pero no quiero ser yo la que se lleve los golpes. Ahora estoy demasiado frágil, y ya sea por este matrimonio o por cualquier otra razón, no puedo permitirme más heridas.Sin esperar a que Luna, con su mirada asesina, respondiera, me di la vuelta y me fui.Cuando llegué a casa, me di una ducha rápida y estaba a punto de ir a mi habitación a descansar un poco cuando vi a David en mi sala de estar.Me molesté bastante.—¿Cómo fue que entraste? —Le había cambiado la contraseña nuevamente. ¿Cómo fue que se metió acá?Aun así, si la descifró, debería haberle tomado tiempo, especialmente porque esta vez eleg
David antes lleno de ternura y algo de culpa, se volvió serio al escucharme decir eso.—Esmeralda, ¿por qué insistes en hacerte la que no sabe?—¿Qué debería saber yo pues? Si supiera algo, ¿crees que estaría aquí haciéndote preguntas?Parecía incapaz de comprender cuánto lo detestaba. Si pudiera evitar decirle siquiera una palabra más, lo haría. Pero esta vez contuve la molestia que me hervía por dentro.—David, sé que no me crees, pero te lo repito: después de mi caída, olvidé muchas cosas.Él se rio sarcásticamente.—¿Te olvidaste justo de todo excepto de lo que te conviene?Quise explicarle que todo lo que sabía sobre nuestro pasado lo había descubierto investigando, leyendo mis diarios. Pero al ver su actitud, entendí que no importaba lo que dijera; no me creería.—Muy bien. Digamos que tú y Luna no tienen nada, que ni siquiera podrían estar juntos. Eso no cambia el hecho de que ya no quiero seguir casada contigo.Ahora, estaba molesto.—¿Con qué cuentico me vas a salir ahora?—No
Me estaba enojando más.—No estoy enojada solo por lo que pasó ayer. Yo...Antes de que pudiera terminar, David me interrumpió con la excusa de que tenía algo urgente en la empresa y se fue.Siempre hace lo mismo. Cuando no puede ganar una discusión o tergiversar lo que pasó, se va. Me deja sola, esperando que me calme y me trague toda la frustración. Confía en que con el tiempo dejaré de estar molesta y, al no poder alejarme de él, terminaré tragándome mis sentimientos para seguir con él.Pero yo ya no soy la de antes. No volveré a caer en esa trampa. No seguiré queriéndolo como antes después de que mi rabia se enfríe.Después de que se fue, tiré todas las cosas que había traído a la basura, empaqué el resto y lo saqué de la casa. Luego desinfecté y limpié todo antes de contactar a mi abogado para preguntarle cuál sería la probabilidad de ganar un caso de divorcio si lo llevara a los tribunales.…Por su parte, David, que llevaba días lidiando con dolores de estómago y había estado ev
David no dijo nada. Simplemente tomó otra copa de alcohol y siguió bebiendo.—David, sinceramente, no creo que ames a tu esposa. Cuando realmente amas a alguien, haces lo imposible por evitar que sufra, pero tú... Solo le has dado dolor.Adam, con una mezcla de preocupación y frustración, añadió:—Pero si no la amas, ¿por qué te atormentas tanto?Adam no lograba entender a David. Si en verdad amaba a Esmeralda, ¿por qué la lastimaba tanto? Y si no la amaba, ¿por qué parecía que le importaba tanto ahora? Era incomprensible.David se quedó en silencio. No sabía qué decir.En ese momento, su teléfono sonó. Era Luna.Cuando contestó, escuchó su voz débil y entrecortada:—David, el corazón me duele muchísimo... No puedo dormir. Cada vez que cierro los ojos, el dolor me despierta. No sé si fue porque me enfrié después de caer al agua anoche... ¿Podrías venir?En el pasado, si Luna decía que se sentía un poquito mal, David iba de inmediato.Pero esta vez, al escuchar que Luna no se sentía bie
Mila me miró con los ojos entrecerrados y dijo:—No intentes darme lástima. ¡No funcionará!—¡Esta vez no voy a dejarme convencer tan fácilmente!Mila realmente estaba dolida por lo obsesiva que había sido con David, y ya no confiaba en mí.Al recordar todo lo que descubrí mientras investigaba mi propia vida, incluso yo pensaba que mi antigua versión no merecía ser perdonada.Me acerqué a ella con cara de perrito regañado:—Cariño, ¿qué tengo que hacer para que me perdones?—Acompáñame a un lugar y lo consideraré. —dijo Mila, mientras sus ojos brillaban con determinación.Sus palabras despertaron mi alegría.—¡No digas un lugar, di cien, y te acompañaré a todos!Mila suspiró con desprecio.—Con uno es suficiente.—¿A dónde vamos? —pregunté curiosa. ¿Qué clase de lugar sería tan importante como para hacerla olvidarse de todo lo que pasó?—Lo sabrás cuando lleguemos.Durante el trayecto, pensé en todas las posibilidades, pero jamás imaginé que el lugar al que quería llevarme Mila, sin si
Las personas que de verdad te aman siempre piensan primero en tu dolor, en lo que has sufrido, y sienten lástima por ti.Ver llorar a Mila así me partía el alma. Quería abrazarla y llorar con ella, liberar todo el sufrimiento acumulado. Estos días en el hospital fueron un infierno. Sentía que vivía un tormento peor que la muerte.Por las noches, el dolor era tan insoportable que no podía dormir sin calmantes ni pastillas para el sueño.Veía cómo otras personas, con heridas mucho menores, eran rodeadas por sus familiares, todos preocupados y cuidándolas con amor. Mientras yo, completamente inmóvil y sola, no tenía a nadie a mi lado.Nadie se preocupaba por mi vida o mi muerte. Al contrario, era como si querían que desapareciera. El dolor físico y el emocional eran tan abrumadores que a veces pensaba que no podría soportarlo más.Estaba agotada. Física, mental y emocionalmente.Quería llorar, soltar todo de una vez y aliviarse.Pero no lloré. No podía llorar frente a ella. Si lloraba, Mi