Tras haberse despedido de su padre y de Ares, Anna disfrutaba de su sándwich en la privacidad de su habitación, pues su madre, le había dado algo de tiempo para prepararse para ir al hospital.
–Me pregunto cuales son los deberes de una Luna –se dijo Anna así misma mientras veía cómo su teléfono volvía a la vida –¿Será cómo en aquellas historias? –se preguntó antes de darle un mordisco a su sándwich –Oh, vaya… –susurró sorprendida al ver la buena cantidad de mensajes que tenía de sus amigos, sob