Mientras el grupo subía a la montaña por un sendero no tan empinado, Armand apareció de pronto, custodiado por dos lobos, y llamó a George.El hombre se disculpó con Margaret y se acercó al alfa. Este lo condujo hacia una de las terrazas de la casa que daban a un jardín exterior, que ahora se encontraba solitaria.—Tome asiento —lo invitó, señalándole un cómodo sofá.—Usted, dirá —dijo el hombre al ocupar su asiento. Se sentía algo ansioso.—Quiero hablarle de Alana. Aunque anoche ya me contó cómo la habían encontrado y protegido todo este tiempo, me gustaría saber si la loba ha presentado ciertos rasgos en su personalidad que me indiquen su temperamento.—Bueno, en cuanto a su temperamento, le puedo decir que mi hija es bastante cerrada con otros que no pertenezcan al grupo familiar, aunque los conozca desde hace muchos años. Nunca la vi interactuando tanto con un extraño como lo hizo con su hijo Maddox.Armand endureció la mandíbula y le lanzó una mirada ardiente al hombre.—Alana n
Al regresar el grupo de la expedición decidieron tomar una merienda en uno de los jardines. Denisse se quedó con ellos para compartir con Nick y con Keenan, quien le parecía un chico muy divertido y cariñoso.Aprovechó que Eric había decidido subir a las habitaciones de seguridad ubicadas en la azotea para llevar a Alana con Maddox. El grupo organizaba la sala para mirar una película todos juntos, el momento fue ideal para que ellas desaparecieran sin que nadie se diera cuenta.—Hay una puerta trasera hacia la zona de las habitaciones que poco se usa. Allí he salido varias veces con Eric.—¿Eric y tú tienen algo?Denisse la observó impactada.—¿Por qué lo supones?—Puedo notarlo por la forma en que se miran y en que siempre buscan estar cerca. Además, él se vuelve feroz cuando alguien que podría significar un peligro se te acerca.—Bueno, es que los lobos con muy territoriales y a él le dieron la orden de cuidarme cuando estuviera en la mansión.—Eso no es protección por obligación. P
Eric logró convencer a Alana de marcharse de la habitación de Maddox antes de que el alfa se enterara de su intromisión.Aunque ella insistía en sacarlo de allí, él le pidió paciencia, porque no era un momento oportuno. La seguridad en la mansión era extrema y tenían a un grupo de fanáticos vigilándolos para atacarlos, debían pensar bien lo que harían y cómo.A pesar de no confiar en él, la loba aceptó porque aún no tenía un plan de escape asegurado. No había hablado del tema con su hermano, no contaban con un auto ni con un destino definido.Actuar de forma espontánea no sería seguro.Pero debía sacar a Maddox de allí cuanto antes. Al ver las condiciones desfavorables en las que se encontraba se angustió. Tenía que ayudarlo.Así que regresó enseguida con el grupo en busca de su hermano, sin encontrarlo. Ryan, durante la conversación con alguno lobos, les confesó que era mecánico y ellos lo llevaron junto a Owen, Neris y Logan al estacionamiento, para que revisara uno de los autos que
Durante la noche, Alana no pudo dormir, así que se fue a los jardines traseros para caminar descalza por la hierba, algo que le encantaba.Estar en contacto con la naturaleza la ayudaba a pensar y serenarse.—¿Tampoco puedes dormir?Había sentido a Ryan en las cercanías y, aunque deseaba estar sola, no pudo evitar acercarse al lugar donde se encontraba su hermano.—No me siento cómoda en esta casa.—Ese alfa es una cosa seria —bromeó él.Alana lo miró, estaba acostado sobre una roca admirando el cielo. Eso solía hacer cuando se sentía confundido y ansioso.—¿En qué piensas? —quiso saber ella, sentándose a su lado.—Aún en nada. Nuestra vida cambió muy de golpe, todavía me siento en Sutton caminando con Rob, Owen, Neris y Logan por la zona de los pescadores.—¿Qué hacían allí?—Nos avisaron que habían visto a los tipos que quemaron la cabaña de Owen y fuimos a encararlos, pronto descubrimos que no eran dos ni tres, sino un grupo de siete. Rob estaba algo pasado de tragos y ni Neris ni
George ayudaba a recoger lo usado para el desayuno cuando Armand apareció en el comedor.—No necesita hacer eso.—Estoy acostumbrado a hacerlo cada mañana, me siento inútil si no colaboro —respondió con una sonrisa.—¿Sus hijos no le colaboran? —preguntó con recelo, notando que ni Ryan ni Keenan estaban en los alrededores.Ni siquiera Alana, a quien le correspondían las tareas domésticas en la mansión por ser una hembra. Esa loba tenía mucho que aprender.—Claro que me colaboran. Todos ellos me ayudan a mantener la casa y sacar adelante la granja. Es un trabajo en equipo.—¿En equipo? Pero hoy lo veo solo a usted.Él sonrió divertido.—No lo hacemos todos a la vez, nos turnamos. Hoy me tocó a mí.George se sintió incómodo con aquella conversación. Armand Prescott era un tipo acostumbrado a mandar y ser obedecido, a que le sirvieran y atendieran cada uno de sus caprichos como si fuese un rey, ¿qué iba a saber él de trabajo en equipo?—Quería hablarle de una posibilidad que estoy desarr
Aaron decidió visitar Portland para reunirse con los Prescott y hablar de lo sucedido en Sutton. Desde que habían regresado de la isla, Maddox no respondía ni sus mensajes ni sus llamadas.No sabía nada de Alana ni de su familia, tampoco de lo que debían hacer para solventar la problemática desatada en aquella región.Freddy Browner estaba enfocado en resolver los problemas con la policía, recuperar las cosechas quemadas, mantener la seguridad de la manada y cuidar de los humanos que habían sido atacados.Cuando él lo abordaba para hablar de Sutton esquivaba la conversación con alguna urgencia, comenzando a irritarlo.Armand lo recibió en su despacho.—¿Cómo están las cosas por Ashland? —quiso saber el alfa.—Por ahora, tranquilas. Freddy intenta recuperar las cosechas.—Me alegro. Yo le ofrecí mi ayuda, pero el muy orgulloso no la quiere aceptar.—Tiene todo lo necesario para realizar el trabajo y ha contratado a nuevo personal humano.—Tiene que mantener la vigilancia sobre ellos y
Aaron quedó impactado al encontrarse con Alana, pero aún más, al ver su rostro transfigurado por la rabia y la decepción.—Espera, hablemos con calma. El alfa podría presentir tu estado y saldrá para doblegar tu ira.—Ese alfa y todos los alfas del mundo pueden irse a la mierda. Son todos unos mentirosos y unos opresores, además de unos traidores. Como tú.Él la observó desconcertado un instante, luego recordó que para evitar que Maddox ganara y se quedara con la hembra saboteó su huida avisando a su manada lo que había sucedido, logrando que los esperaran en Harrington cuando llegaron en la avioneta desde Sutton.Él pensó hacer presión para que Freddy la reclamara y ella terminara con los Browner, pero no imaginó que la loba decidiría irse con los Prescott solo para estar cerca de Maddox.El esfuerzo que había hecho no valió de nada. Al final, igual se quedó sin una hembra que lo ayudara a alcanzar la libertad.—No los traicioné. Maddox estaba muy mal y es un alfa con un temperamento
Al salir hacia el estacionamiento, Aaron se encontró con Ryan y con Owen, quienes se hallaban entre los autos.—Mira quien apareció —se burló Owen.—¿Qué hacen aquí? —quiso saber Aaron, al notar que actuaban de forma sigilosa.—Tú nos dejaste aquí. Estamos sobreviviendo —respondió Ryan.El lobo apretó el ceño. Se percató que todos lo culpaban de traición.—Cuando llamé a esta manada antes de que llegáramos a Harrington, mi intención era que ayudaran a Maddox, porque no estaba bien cuando salimos de Sutton. Nunca imaginé que los tendrían en estas condiciones.—El alfa quiere enviarnos lo más pronto posible a la isla de Peaks, sin Alana. Ni siquiera ha comentado ese plan con ella.—¿Ella no sabe del traslado?—No. Ni sabe que el alfa la tomará como una segunda esposa. Dice que es una hembra alfa y que su puesto está a su lado, liderando la manada.Aaron se alarmó por aquella noticia. Si bien se había enterado que algunos alfas tenían a dos o tres esposas con la finalidad de tener más hi