Narrador. Luego del alboroto que armó el padre de la primera esposa, todos se enfocaron en lamentarse a su manera: Fátima se fue nuevamente a su aposento a llorar, ya que era muy cercana a Shacia y sobre todo por qué siente miedo de que su futuro sea el mismo. En cambio, Nazia se quedó junto a Charlotte en el salón sin decir durante varios minutos una palabra, estaba en shock; le costaba asimilar, puesto que Shacia era indeseable, pero no hasta el punto de desear su muerte o alegrarse por eso.—Con razón Karim envío a Farzana para que no me dejara venir, es que él no quería que el padre de Shacia me viera, de seguro el señor este me culpa de todo – le dijo Charlotte rompiendo el silencio a la tercera esposa.—Si el hombre de por sí es diabólico, posible y hasta te pegaba si hubieras estado presente cuando se llevó el cuerpo de Shacia—, le aseguró imaginando la actitud de Rafig y más por lo furioso que se tornó al punto de amenazar abiertament
Narrador. Encerrada en ese cuarto, Nazia miraba a los lados preguntándose a sí misma si era debido estar allí a solas con su cuñado y el terror se apoderó de su cuerpo y se recrimina una y otra vez por esa estupidez y falta de su parte al aceptar tal encuentro a solas. No podía dejar de pensar en que si Fátima la encuentra estará perdida, esa mujer es igual o peor de lo que era Shacia, por esa y miles de razones más salió corriendo antes de que Adub pudiera decir una sola palabra, quien se sintió rechazado por esa sola acción por parte de la humana, su lobo, aunque aún no la huele en su totalidad ya la reconoce como a su mate y fue doloroso ver que ella ni siquiera quiere dejar que su humano le explique su situación.En cambio, ella no se detuvo hasta que llegó al Jardín en busca de Charlotte, quien estaba hablándole a las flores como si fueran personas.—Charlotte— llamó agitada y al borde del llanto. Charlotte en cuanto la vio se alzó y se apr
Narrador.Moira estaba observando todo, como una simple espectadora, le fastidiaba que Karim no quisiera decirle nada sobre la humana, era como si le temiera a que ella le pudiera hacer daño, pero no era tan tonta como para dañar a esa humana sabiendo que Karim lo descubriría en menos de lo que se absorbe una bocanada de aire.—¿Qué tanto haces aquí?, eres extraña— le habló la bruja a su espalda y Charlotte casi se cae de nalgas al suelo, no esperaba a nadie a su lado, ya que vio como Nazia se alejó con Adub y estaba a su espera.De modo que se enderezó al mismo tiempo que sacudía sus manos para quitar la nieve que había quitado de las flores, pues a pesar de tener guantes sentía el frío que le quemaba.—Me supongo que no te debo una respuesta, ¿cierto?,— alzó las cejas luego de su pregunta —y si de extraños hablamos, no creo que tú seas menos rara que yo, eres bruja. — Moira se tensó.—Como sabes— pregunto sorprendida, pues Karim le ha
Narra Karim. Veo que Nazia está asustada, le cuesta asimilar todo lo que le hemos dicho sobre nosotros, pero, lo que me agrada es que la humana es de fiar, pues no corrió a contarle a Charlotte como creíamos, sino que está cumpliendo con el pedido de Adub.Toda mi vida pensé que al contarle nuestros secretos a un humano o bueno, a un hechicero sin iniciación, que no sabía que existían otros seres más que los humanos y por supuesto nunca imaginó que su sangre corriera la magia.Pero retiro lo dicho y mi feo pensar, si se puede creer en algunos, puesto que no todos buscan beneficios o tienen ambición en sus almas.—Moira…, — llamé a la bruja que iba subiendo la escalera.—Oh alfa, es raro que usted me solicite— dijo con dramatismo, algo normal en ella.—Necesito que me digas que has visto en el futuro de Charlotte—, ella sonrió y empezó a bajar la escalera con calma, deslizando su mano por la barandilla de la escalera.—Ese es el dilema querido Karim
Narrador. Karim con el temor latente de perderla y ella con ganas de hacer que él la ame, aunque no cree sentir amor por él, más que una atracción sexual muy fuerte; los dos se devoraban los labios en un beso ardiente que no daba paso a nada que no sea a la intensidad de la pasión. Charlotte seguía sobre su regazo, meciendo sus caderas de adelante hacia atrás, sintiendo más intenso el roce de su pelvis con la entrepierna endurecida de su esposo, que gruñía, apretando con fuerza contenida sus nalgas, en un acto desesperado, pero como macho alfa dominante que le gusta llevar el control de todo, esa posición lo hacía sentirse avasallado, subyugado por su esposa que solo buscaba sentirlo. De modo que la giro con tanta rapidez que ella solo sintió ser movida y de repente se encontraba debajo de él: —tengo tantas ganas de morderte— susurró él olfateando la extensión de su cuello, tragando la saliva que se acumulaba en su cavidad bucal, no quedándole más re
Narrador.Ese aullido que emitió la loba de la ex suegra de Karim, naturalmente despertó a Charlotte, quien, a diferencia de Fátima, Charlotte si levantó la cabeza notando que esa loba blanca con manchas marrones, para nada fea, por el contrario, le pareció muy bonita. La loba la miraba fijamente desde la puerta, y Charlotte, que no conocía la malicia de ella, se levantó tapando su desnudez con una colcha, entrando al guardarropa bajo la atenta mirada de la loba, poniéndose una ropa suficientemente abrigadora con rapidez y cuando salió buscando a la loba que le parecía tierna no la encontró de modo que fue en su búsqueda.—Loba blanca— nombró con una sonrisa plasmada, observando a todos lados sin encontrarla dentro de la casa y en cuanto avanzó hacia afuera veía que la loba iba perdiéndose en el bosque, pero lejos de su impresión por el animal recordó que podría tratarse de un lobo del cual ella quiere saber, de modo que la siguió suponiendo
Narrador.Uno de los lobos antiguos que se asomó hacia la barrera dónde estaban Los lobos atacando al príncipe vampiro, sonrió de forma macabra cuándo se dio cuenta de qué esa humana que había interrumpido en la manada es la misma que debe darle al pueblo el descendiente qué tanto el alfa necesita y qué tanto ellos anhelan para hacer la especie más fuerte sobre la tierra, pero ya tenía información de que el alfa no quería tener todavía a su cachorro, puesto que se había encaprichado con eso humana.—Así que por esta criatura tan simple y débil es que nuestro alfa se ha olvidado de la promesa hecha nuestro pueblo—habló aquel hombre en voz sumamente alta para que Charlotte lo pudiese escuchar bien claro. Teniendo presente que, si ella logra saber toda la verdad, pues, se molestará con su rey y de paso su alfa dejaría de tratar a la humana con tanta delicadeza. Charlotte, a pesar de estar escondida detrás de Ardat no pasó por alto las
Narra Karim.Ahora ya estoy perdido, no solo me salió mal el no poder encontrar la manera de salvar a Charlotte, sino que encima de todo me va a odiar al saber mis planes iniciar con ella, y lo peor es que temo a enfrentarla, más de lo que temo a enfrentar a mi pueblo, ya toca protegerla a si tenga que recurrir al método que no quería y ese es tener que castigar a quienes no obedezcan mis deseos de tenerla a mi lado. Pues me imagino que me pedirán sacarla de la manada, pero sobre todo borrar su memoria, cosa que por supuesto no haré nunca.—Mi alfa, sé que lo hice mal y me arrepiento, pero en mi defensa le digo que solo quise mostrarle a usted que esa mujer no podrá quedarse a su lado, nuestros mundos son distintos, ella nunca podrá ocupar un lugar digno de una loba fuerte por más que usted así lo quiera, seguirá siendo una humana débil, que nadie aquí aceptará como reina—hablaba Saima y es que esta mujer parece no temerle a la muerte hablando t