—No creas que estoy justificando sus malas decisiones, porque no las justifico… y él mismo reconoce que nada de lo que hizo tiene justificación. — dice con determinación y de pronto siento alguna clase de orgullo por sus palabras.
—Me siento identificada contigo. Tu forma de pensar se parece a la mía. —murmuro con sentimiento y él me sonríe dulcemente.
—Gracias, pequeña. — dice y se aclara la garganta. —La enfermedad de papá se denomina EPOC, por sus siglas significa “Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica”, básicamente es un montón de enfermedades pulmonares que llegan y jamás se van. —dice y yo respiro profundo, procesando el significado de lo que está diciendo.
Gabriel Gates no se salvará de ésa enfermedad.
Qué horrible realidad.
Qué feo q
Distintos momentos de mi vida pasan por mi mente ahora.Todas esas veces que de pequeña me quedé dormida llorando, sintiendo que mis padres no me habían amado.Que mis padres prefirieron abandonarme como a la basura.Todas las veces que vi cómo el Sr. John le daba palabras de aliento y confianza a los chicos.O cuando Jhyn sentía que debía actuar como si yo ya no supiera la verdad.¿Cuánto tiempo podría sostenerse esa mentira si la única pelinegra de baja estatura en la casa era yo?Cuando Jhyn me dijo la verdad, no sabía qué pensar de mis orígenes. Ella solo lloraba y me aseguraba que ella me amó desde la primera vez que me vio sin importar la sangre.Pero no importaba qué dijera Jhyn, me sentía tan… sin valor.Como un juguete al que nadie quiso.Ahora estoy aquí, a pun
— ¡¿TE HAS VUELTO LOCO, CALEB?!—Pregunto, comenzando a ponerme histérica.—Sólo digo lo que siento y veo. —responde en un tono de voz calmado.— ¿Cómo puedes creer que te estoy engañando con otro?—repito sus palabras sintiéndome insultada y veo cómo Caleb me mira inexpresivo.— ¿Entonces qué es lo que está sucediendo, Cadence?—pregunta con voz cansada y yo suspiro.—Estoy resolviendo algo de mi vida privada, algo que aún no sé por qué está ligado con Rachel y su embarazo, intenté decírtelo pero…—comienzo a decir.—Otra vez con lo mismo de Rachel y mamá…Ésta es la razón por la que a mi parecer, estás viéndote con otro hombre. Sólo saltas de un tema a otro sin explicar nada. — me interrumpe.
— ¿Cómo te termino de ir en el examen?— preguntó Caleb, sacándome de mi mente. Bueno, vaya sorpresa… ¿alguien está buscando conversación? —Bien. Sobresaliente. — murmuré en respuesta, sintiéndome un poco incómoda. —Escucha, iré al grano…necesito que me hagas un favor. Sé que no he sido el mejor, y juro que voy a mejorar, voy a recompensarte. Pero de verdad, necesito que me ayudes. — dijo atropelladamente y soltó un momento el volante, para juntar sus manos suplicando. Luego lo volvió a tomar en sus manos, cruzando a la izquierda. — ¿Qué es?— pregunté, sintiendo que algo malo estaba a punto de suceder. Caleb nunca pedía ayuda amablemente a menos que… —Necesito ir a una fiesta. Saldré esta noche con una chica que está bomba… Entonces, si accedes a ir conmigo, podría concederte lo de que trabajes… y prometo que papá y Jhyn no lo sabrán por mí. — dijo y yo sentí que mi corazón caía al suelo, haciéndose añicos. Tra
CALEBDetengo la moto a un lado de la carretera, de golpe.Me bajo de ella y vomito como si la vida se me fuera en ello.Las lágrimas me humedecen las mejillas para cuando termino de vaciar mi estómago.Mi mente se siente como si estuvieran en medio de un tsunami.Necesito llegar a Rachel, pero no puedo sacarme mi discusión con Caddie de la cabeza. No puedo dejar de pensar en que puede que este sea el final de nuestra relación.Cómo puedo regreso sobre la moto y emprendo de nuevo mi viaje hacia el hospital. Acelero lo más que puedo y unos treinta minutos más tarde ya estoy en el lugar.Entro y me encuentro a mis padres en el pasillo.— ¿Cómo sigue?—pregunto a papá y él me mira como si fuera la luz iluminando su camino.— ¡Gracias a Dios, acaban de detener el sangrado!—exclama y yo suspiro con fuerza
Manejé cumpliendo con las reglas de velocidad y no paré de enviarle miradas nerviosas a Cadence a través del espejo retrovisor.Ella pasó todo el rato mirándome a mí también y yo me preocupé un poco.Como soy el único al que conoce, será un secreto guardado bajo llave.Estacioné en nuestro puesto de parking fuera del complejo de departamentos y rápidamente salí del auto, abriendo la puerta trasera para sacar a Caddie.Me agaché en el interior del auto y la noté con las mejillas y el cuello sonrojados. Me miraba fijamente, y luego se acercó a la puerta, intentando salir sola.Me aparté, dejándola ver si podía o no sola.Por poco se caía saliendo del auto, por lo que le dije en murmullos que me deje ayudarla y ella me miró rápidamente a los ojos, muda.Lo tomé como un s
Pensé en cómo, a pesar de vivir en el mismo departamento y encargarnos del mantenimiento del mismo juntos, no habíamos terminado enredados.A pesar de la convivencia, siempre mantuve distancia de Cadence, porque sentía que me examinaba a cada momento, que conocía mis secretos y pensamientos más oscuros con solo mirarme.Sus ojos siempre han sido como el escrutinio más frívolo y certero que puede haber.Era la mezcla de su cabello negro, como la penumbra, y sus ojos azules tan penetrantes sobre esa tez casi traslúcida que es su rostro lo que me dejaban sin aire. Era increíble... Lo es.Caddie siempre ha sido muy hermosa.Pero luego, se autoproclamó la defensora de todo… de todo lo que estaba en mi contra.Si aparecía una ventana rota, Caddie me exigía que dijera la verdad (desde luego que había sido yo, pero nadie necesit
Usamos el ascensor para llegar a las habitaciones.Caminamos por el pasillo hasta que nos encontramos con una puerta que me resulta familiar. Daniel desbloquea la puerta con la llave.La habitación sigue igual que el día anterior, pero hoy para mi sorpresa, Gabriel Gates está despierto y sentado en la gigantesca cama. Mi primera impresión es que se ve mejor que la última vez que lo vi. Sigue estando conectado al tanque de oxígeno, pero sus mejillas hasta tienen un poco de color y el hecho de que esté consciente y despierto es un avance abismal.—Cadence. —dice con voz ronca, nada más verme.—Hola. —susurro sintiéndome tímida frente a él.Extiende una mano lentamente en mi dirección y yo me acerco, acariciándole la mano con la mía. Se siente un poco arrugada y suavecita. El tacto me enternece el corazón.Me acerco m
¿Qué rayos?Observo a Jared bastante preocupada.—¿Qué sucedió?—pregunto suavemente, sentándome a su lado en la cama.—Louise, Dry-Dryden.— susurra con cierto toque de desprecio y yo me siento mal por él.Nadie debería sentir desprecio por su madre.—¿Qué te hizo?—pregunto rápidamente, preocupada por él, por Zareck y el Abuelo Matthew.—E-Ella está obligándome a que el servicio entre en mi cabaña.—dice con fuerza, intentando no tartamudear.¿Qué?—¿A qué te refieres?—pregunto despacio… sin entenderle muy bien.¿No se supone que el servicio entre a la cabaña a limpiar?¿No es eso lo que hacen en toda la casa?—¡A-Avery!—exclama J