Tegatana, o mejor conocida como mano katana, es un tipo de golpe manual usado en varias artes marciales, caracterizado por usar la parte de la mano opuesta al pulgar, desde el dedo meñique hasta la muñeca. Recibe su nombre de la apariencia en forma de corte del golpe, utilizando el filo de la mano como si fuera el de una espada. Su uso proviene del kárate.
Elyan despertó sobre un cómodo y suave sofá, y gradualmente fue tomando conciencia de su entorno. Lo primero que enfocó fue a su mago druida, Frodo. ―¡Mi señor, finalmente despierta! ―exclamó Frodo en regocijo al ver que el duque de Kycatrea recuperaba la consciencia. ―¿Qué ha pasado? ―preguntó Elyan mientras se incorporaba del sofá. ―¿Dónde estoy? ―añadió, confundido al ver que se encontraba dentro de una casa. ―Estamos... en la casa de la señorita Samantha, mi señor ―respondió Frodo, sacando de su bolsa un plato con comida. ―Tome, mi señor, usted no ha desayunado ―añadió el mago, sintiéndose culpable por haber dejado a Elyan solo en aquella plaza durante cinco minutos. ―¿¡Cómo!? ―exclamó Elyan asombrado, observando todo a su alrededor. ―¿¡Estoy en la casa de Samantha!? ―dijo el joven duque, muy sorprendido. ―¿Qué ha sucedido? ¿Por qué estoy aquí? ―se preguntó Elyan. ―¡Oh, al fin despertaste, hermanito! ―dijo Alyssa al entrar en la habitación. ―Bueno, verás... ya que tú empezast
Elyan sale del portal que se había abierto desde el otro mundo, Frodo sostiene suavemente a la joven escritora de cabello negro, para no lastimarla sintiéndose culpable por haberla traído aquí, en contra de su voluntad. ¡Suéltenme! ―Pide ella entrando en pánico, mientras forcejea pero es en vano, ya que cada vez que ella intenta zafarse el mago druida ejerce magia mística sobre ella conteniendo sus movimientos pero siempre procurando no utilizar mucho para no lastimarla. ―¿Por qué me ha traído aquí, tonto duque? ―Le grita exigiendo una respuesta. Te he traído aquí, humana sucia y malcriada, para mantenerte bajo vigilancia, tranquila no te voy a tratar “inhumanamente” ―Le comenta el joven duque, mientras se percata que aun trae puesto la ropa del mundo de Samantha. ―Me iré a cambiar… tú también deberías cambiarte Frodo. ―Le comenta mientras les hace un gesto a los guardias su castillo para que tomen a la chica y la lleven a una celda. ―Bienvenida a mi mundo… Elyndor. Este es mi cast
La doncella, Lirien y la caballera Elara entran en la habitación y se presentan con Samantha. Lirien, le explica que han sido enviadas por el duque para asegurarse de que esté a salvo y cuidada. Lirien es una mujer alta y delgada con una larga trenza rubia que cae por su espalda y unos ojos azules intensos. Samantha se siente un poco incómoda al principio, al ver a Elara, una mujer, musculosa de cabello rojizo mucho más alta que el odioso duque engreído, pero se calma cuando la trata con amabilidad al igual que la doncella Lirien. Las dos mujeres le aseguran que están allí para protegerla y ayudarla en lo que necesite. ―¿Cómo te sientes? ―pregunta Elara con una sonrisa cálida. ―Estoy bien, gracias. ―responde Samantha un poco sorprendida por la amabilidad de la doncella. ―Elyan me dijo que necesitas un poco de ayuda para cuidarte. ¿Hay algo que necesites? ¿Comida? ¿Agua? ―pregunta Lirien. Samantha se siente agradecida por la preocupación de Lirien y asiente con la cabeza. ―Un poco d
En el despacho privado del Duque Elyan… ―Me pregunto… amigo, ¿Porqué trajiste a esa mujer en vez de tu hermana Alyssa de regreso a Elyndor como lo había pedido tu padre el rey de Celeastein? ―Pregunta un joven alto, de tez bronceada y cabello castaño, con un semblante de intriga pero curioso sobre el porque el Duque regresó con una mujer de extraña vestimentas de ese mundo en el que se encontraba de Misión junto al mago Druida. ― Pues… esa mujer desafió mi autoridad, Axel. No solo eso desde que me la encontré por primera vez en ese parque, me trató con una prepotencia llamándome estúpido engreído. ―Dice mientras está revisando el papeleo del Reino con su semblante serio y expresando enojo, disgusto con su entrecejo al recordar que los sucesos de ese primer encuentro con Samantha. ―A mí… se me hace que la has traído por capricho… ―le dice honestamente su amigo y líder de los caballeros del reino de Kycatrea. Elyan se detiene de firmar autorizaciones comerciales de los ciudadanos de
Eran alrededor de las dos de la madrugada, Samantha abre un ojo, mientras esta acostada luego de haber escuchado a Lirien cerrar la puerta de la habitación luego de comprobar que aparentemente esta dormida la joven prisionera, quedando entre abierta debido a que la joven escritora una horas antes arrancó unas hojas de un libro que se encontraba en la pequeña estantería de la habitación/celda, e hizo como pudo para doblar dos hojas para colocarlas en las esquinas de la puerta, recordando el encantamiento está activo cuando la puerta está cerrada y se desactiva cuando Lirien y Elara entran a la habitación o cuando Elyan había entrado cuando ella se había quedado dormida durante la tarde. Sonríe para sus adentros al ver que la puerta no se cerró por completo, el truco había funcionado. Samantha se levanta silenciosamente de la cama y se acerca a la puerta para comprobar que está entreabierta, asegurándose de que no haga ruido al moverla. Con mucho cuidado, abre la puerta lo suficiente p
Samantha llega al gran y ostentoso salón comedor del Palacio de Kycatrea, esposada de manos y pies; Lirien la había reemplazado las prendas de traía puestas desde su mundo con un vestido holgado de color amarillo a petición del joven Duque, pues quería que su prisionera estuviera decente ante su presencia, había decidido sacarla de su habitación para tratar de sacarle información sobre sus presuntas habilidades ocultas con la magia por sugerencia del mago Druida, Frodo. ―Toma asiento. ―Le dice el mientras le da la espalda y observa a través de la gran ventana, con una sonrisa de suficiencia. Elyan se voltea para ver en la dirección dónde se encuentra su prisionera aun manteniendo su sonrisa, su expresión cambia al notar que esa mujer tenía la mirada y el rostro en dirección contraria con la intención de no verle a los ojos a él. Debido a la distancia entra Elyan y Samantha por la larga mesa que los separa, el duque no se percata que Samantha tiene las mejillas sonrojadas, recordando
Ha pasado una semana desde que Samantha se había convertido en la prisionera del Duque Elyan Reinhart, al menos agradece que no ha vuelto a tener un sueño como ese desde esa única vez. Para su suerte, el duque no la ha ido visitar muy a menudo y si lo hacía solo era por un breve momento, ella se sorprendió que durante esas veces el no le haya dicho algo insultante e hiriente a diferencia de ella, que siempre le decía tonto, engreído, egocéntrico. Samantha no era ciega, siempre observada el semblante serio, molesto o enojado del joven duque, pero trataba la manera de no insultar de regreso a los intentos de hostigarlo para que le insultará, le preocupa más ahora este hecho que el estar aprisionada en un mundo totalmente desconocido. ―¿Qué deberíamos hacer con las quimeras que están en el vale? Han atacado a dos de nuestros ciudadanos en las afueras de Kycatrea, Elyan. ―Le comenta Axel, su mano derecha. ―No podemos hacer nada Axel, más que pedir que no invadan su territorios en esta é
Luego de haber aceptado el trato con el Duque, Samantha suspira aliviada de respirar aire fresco luego de una semana encarcelada en esa habitación, a pesar de que tuviera todas las comodidades, no era lo mismo que respirar aire fresco afuera que desde la ventana de su habitación.Samantha, junto a sus dos amigas y escoltas, caminan por los jardines del palacio conversando y riéndose, disfrutando de la tarde fresca y de las coloridas flores de su alrededor.Un poco lejos de ellas, están unos caballeros entrenando en un pequeño campo de combate, y Lirien reconoce a uno de ellos y le saluda con la mano, este en respuesta saluda a las chicas y se acerca a ellas.―Buenas tardes, Caballera, Elara, Doncella, Lirien… ―Le comenta con una sonrisa Axel a las dos, luego voltea a ver a Samantha, haciendo que esta desvié la mirada con un leve sonrojo. ―¿Y usted es la señorita Samantha? ―Pregunta caballerosamente A