Chris, pone esa expresión de preocupación. Tal vez esté pensando en que este tema se deba decir en mejore condiciones, no después de una casi desastrosa boda.
Como una mujer valiente tomo impulso y comienzo:
−Lo conocí en el último año de preparatoria y me pidió que fuéramos novios en el día de la graduación. Entramos a la misma universidad, lo único que nos separaba eran las facultades. Conocí a toda su familia en especial a su hermana menor, Celina. − suspiré y retomé las riendas −. Antes de que todo pasara ella, era muy buena.
−No me gusta su actitud. − respondió con enojo.
−Cambio completamente cuando su único hermano murió... y no la culpo.
Al no poder aguantar esa sensación dolorosa que lastima mi alma y corazón, no aguanto más y lloro como una niña.
−Emma.…deja de llorar, no me gusta verte de ese modo, tampoco voy a obligarte que sigas.
Me abraza con fuerza y eso me ayuda a se
Al día siguiente voy a las oficinas, mi padre ha solicitado mi presencia. También estoy dispuesta a terminar con algo que recordé en Canadá. No me importa qué o con quién este, he tomado una decisión y la voy a cumplir. –Hola papá.− saludé respetuosamente. –Hola hija, ¿Cómo estás? –Muy bien, quiero pedirte algo antes del compromiso de mañana. –¿Qué es lo que necesitas? Por favor, Emma, dime que estás de acuerdo.− papá pone una voz de insistencia como si el gran jefe lobo se estuviera doblegando. –Antes de responderte, quiero ver el acta original que hiciste con el señor Richard. ¿Tú lo tienes verdad? –Sí. – sacó el acta apresuradamente. Lo leí. Lo firmé y lo rasgué por la mitad. Mi padre queda totalmente admirado, confundido y sin palabras ante de tal acto. Puedo asegurar que está a punto de darle un infarto. –Ahora, lo que nos une a mí y a Chris en el muto amor – confesé −. No este pedazo
El tiempo paso muy rápido como las ganas de conocer a lo modelos, resulta que, todos están en una relación seria. –Emma, ya es medio día, que te parece si ya nos vamos – comentó Arwen, un poco aburrida. –¿A dónde quieres ir? – pregunté incrédula. –¡Emma, olvidaste el motivo por el cual estoy en Washington! –Es broma, es broma. Vamos en este momento. Nos dirigimos a un sinfín de tiendas y me refiero a veinte de ellas. Ni con Jhoana, logre llegar a ese número, ni siquiera existía una sexta tienda. –Arwen, esté me gusta. – escogí un vestido crema, con descote en la espalda, bordes en la cintura, y un encaje sumamente delicado en forma de flores que se desprendía desde la cintura hasta el filo del vestido. Me siento totalmente cómoda. –Me parece bien – anunció con una sonrisa de aceptación. <<Gracias a los cielos>> −Listo señorita me llevo esté vestido. Empáquelo con sumo cuidado.
Después del gran compromiso se supone que los anfitriones se toman unas vacaciones o por lo menos unos días libres, pero no. Eso no sucedía en la familia White. - ¿A dónde vamos, Emma? – preguntó Arwen. -Al pasado. Arwen, ha decidido quedarse con notros hasta que terminemos el lanzamiento de la revista, después de eso viajaremos a Londres. La abuela de Chris quiere que la vayamos a visitar, mientras tanto él me ha dado la tarea de vigilar a su prima. Pase de ser vigilada a ser vigiladora. - ¿Al pasado? ¿Qué quieres decir con eso? -Significa... – me lo medite un momento, no sabía si me entendería así que se lo simplifique en pocas palabras –; vamos a la casa de una persona especial. Hable con Chris, sobre cumplir con la tradición de la familia de Taylor. Quería venir, pero por una extraña razón mi papá le ha pedido que se encargue de la reunión de esta tarde. La señora Enshel nos espera, de ante mano le anun
Todo el camino la pase pensando en cómo será su familia, trate de memorizar todas las calles en caso de que pase algo, nadie sabe qué puede pasar, pero son tantas y que decir de las vueltas por las que hemos pasado, son tantas que ya olvide por donde iniciamos. La gran puerta de madera amarilla se abre poco a poco y quien sale es su abuela. Una anciana de cabello gris, me recuera a la esposa de Santa Claus; baja, gordita, de piel clara y amable, sus ojos se iluminan con solo vernos. –Hola querido. – saludó la abuela con una sonrisa de oreja a oreja. –Hola abuela. Ha pasado tanto tiempo desde que no te veo, ¿cómo estás? –Bien querido, y ella debe de ser Emma. –sus ojos brillantes se clavan en mi – .Mi mueva hija y la futura madre de mis bisnietos. –Hola, mucho gusto.– respondí con cortesía. –Pasen, pasen, deben estar hambrientos. –Abuela, donde esta Lucke.– preguntó Chris, viendo por todos lados.
Dos horas de trabajo con otros desconocidos tuvo su éxito. Lo admito, son grandes ayudantes. Ver de nuevo vendas, agujas, bisturís, máquinas de oxígeno y escuchar ese terrible sonido de los signos vitales al que todos tienen miedo de que deje de sonar entre otras, hace que recuerde el periodo de residencia. –Buen trabajo señores, son un gran equipo. Iré con la familia a darles las buenas nuevas. Al salir veo a los familiares, me acerqué y les di la buena noticia. La primera en preguntar fue su novia. –La operación fue un éxito. – dije y ello sonrieron, incluso una señora que estaba rezando se puso de pie y comenzó a llorar, supongo que es la madre del muchacho. En momentos como este, hasta los más ateos suplican a alguien y ... –Gracias, enserio muchas graci... – algo dijo después de ese gracias que no escuche. Estaba tan desconcertada porque empecé a ver algo que no debía ver. –¿Taylor? –Buen trabajo, salvaste una vida. – me o
En la mañana escucho que suena la puerta, esos golpes contra la madera me hacen despertar de golpe y con las pocas ganas que tengo no quiero responder. –Hola, buenos días, hay alguien ahí. – la voz de Arwen resonó por toda la habitación. –Chris, despierta. – murmuré moviéndolo del hombro. –No… un rato más. – respondió también con mismas pocas ganas que me traía. –¡¡Chris!! Sin querer alzo mi voz. Si existía alguien quien podía con una sola palabra hacer que Arwen dejara de molestar, era Chris. –Ya los escuché – anunció Arwen... – ¿Qué sucede? – pregunté con la mirada perdida en el techo, no quería levantarme. No quería hablar, sólo quería seguir en cama junto a ese hombre que dormía como ángel. –Solo quería decirles que en diez minutos salimos, así que bajen a desayunar. –Está bien, bajamos en un momento. Entendía porque esa voz suave vino a molestar. Olvidé por completo que iríamos a la playa. No por al
Hola Em, si miras este video quiere decir que yo estoy muerto. Debes estar más guapa, lo sé porque debe haber pasado mucho tiempo para que entres a mi habitación, también sé lo mucho que te costó. Emma, tendrás que superar esto para poder seguir adelante y con el tiempo encontraras a otra persona que te quiera, te cuide y sobre todo que no te haga llorar como yo lo hice. Entonces cuando lo encuentres él te amará con el alma y el corazón como yo lo hice cuando estuve a tu lado. Lo mismo va para mi familia, en especial para ti, mi querida hermana. Cuanto lo siento, sobre todo por no haber conocido a mi cuñado, espero que no sea un desgraciado sino yo mismo lo atormentare desde el más allá. De lo demás no se preocupen, yo los cuidare desde el lugar en el que estoy. ¡Esperen no era mi intención hacerlos llorar! Mejor pasemos a otro tema y el más importante. Para ello seré directo. Quien me ma
Los nervios recorren mi cuerpo como si me hubiera caído en un charco de agua fría. Tan cerca de la salida, pero tan lejos de salir ilesa. Poco después el dueño del circo de gorilas con gafas salió.–¿Qué sucede aquí? – cuestionó Celina, por detrás -. Tío, tenemos que irnos diles a tus guardias que se aparten.Los guardias se hacen a un lado dejándonos el camino libre… ¿enserio seria así de fácil?–Que desconsideración…– anunció el tío/asesino –… de su parte por dejar que esta noche muriera mucha gente. – esas palabras son suficientes para dejarnos frías, inmóviles, nerviosas –. No sé cómo mi hermana reaccione cuando se entere que Celina, y otros familiares murieron.*****En el punto de operaciones.Narra