Pov Agnes.
—¿Qué es esto? —Susurré con temor de saber la respuesta mientras las lágrimas no dejaban de brotar de mis ojos y él me veía cómo si se sintiera asqueado mientras de pie tras de sí, estaba aquel chico al que había considerado mi mejor amigo; Royce Johnson, totalmente desnudo cubierto por nada más que las sábanas blanquecinas de aquel hotel. Había llegado allí a entregar los apuntes de la universidad, ya que Royce estuvo faltando a clases las ultimas semanas, quise ser una buena amiga y encontré la dirección del hotel en el que se hospedaba desde hace un tiempo. Sin embargo; nunca pude imaginar que me encontraría con una escena tan asquerosa. Desde un principio sabia que Royce no estaba interesado en las mujeres y tal vez, fue por eso por lo que nuestra amistad empezó en primer lugar, pero al ver esto no puedo evitar imaginarlo teniendo una pasional noche, gimiendo y jadeando debajo de Nathan, quien desde ese instante pasó a ser mi exnovio. El dolor en mi pecho se incrementaba junto a las arcadas y las lagrimas en mis ojos que no podía detener. Sentía una mezcla de enojo, tristeza y asco. Los dos hombres en los que confiaba me traicionaron ¿Es que les hice algo que los justifique? “Lo siento, Agnes, aunque eres mujer, tú no me atraes” Las palabras de mi ex retumbaban en mi cabeza mientras Royce me miraba con esos grandes ojos azules que no dejaban de brillar emocionados al ver lo mucho que me había lastimado y lo patética que me veía mientras deseaba despertar de esa pesadilla en la que ambos me miraban con una radiante sonrisa en el rostro, mientras yo corría tratando de escapar de ellos, en aquel pasillo enorme que se convertía en un laberinto». Me dolía el cuerpo y mis huesos estaban sensibles, era cómo si hubiera corrido un maratón toda la noche. Abrí los ojos de mala gana, recordando la pesadilla que había tenido y la pesadilla que seguía siendo mi vida real pero en tanto lo hice mis ojos se cruzaron con un hermoso rostro varonil, uno que tenía la piel pálida. Sus ojos estaban cerrados mientras respiraba lento y silencioso, profundamente dormido. Su rostro era muy pacifico y daba seguridad, al verlo era cómo si mis preocupaciones desaparecieran. No solo eso, se veía tan sexy que era imposible no admirarlo. Tristemente nada dura para siempre,la luz del sol comenzó a filtrarse por las ventanas cristalinas del lugar, por lo que no tuve mas opción que levantarme de la cama. La ropa esparcida por el suelo me hizo recordar fragmentos de la noche anterior. Sobresaltada, observé al hombre en la cama, debía tener no más de treinta años y no menos de veinte pero ¡Eso era lo de menos! Recordaba todo lo que había pasado la noche anterior. Mi novio me traicionó con mi mejor amigo, intenté olvidarlo y reponerme del dolor pero durante semanas no había podido hacerlo y estaba tan lastimada que fui a un bar. Recuerdo haber salido de allí y entrar al auto del hombre con el que acabo de acostarme. Suspiré con pesadez y comencé a vestirme a la par que tomaba mis pertenencias del suelo, con cierta dificultad por el dolor. Jamás imaginé que mi primera vez sería de esa manera. Siempre, con mis novios intentaba mantener cierta distancia y era por esto mismo, mi sueño era entregarme a alguien a quien amara con mi alma pero supongo que ya no importa, lo peor es que estoy segura de que realmente lo deseaba, cada beso, cada caricia, yo realmente esperaba todo eso. Al terminar de arreglarme, sujeté mi cabello cómo pude y me marché del lugar dejando atrás mi virginidad y aquel a quien se la había entregado. Claro que, lo más probable es que ni siquiera lo notara y si lo hizo obviamente no le importará. “Es tan bueno, sigue así” ¿Cómo pude actuar de esa manera? No importa cuanto duela un corazón roto, pasar la noche con un desconocido no calmará el vacío en mi pecho. Aunque si lo pienso bien; no lo volveré a ver nunca más, no sé nada sobre él, ni él sobre mí, así que está bien y después de lo que pasó, lo último que quiero es estar en una relación de nuevo. Así que puedo considerar esa mi última y única noche en la cama de un hombre. Desde ahora me consagraré al celibato, aunque no es que sea religiosa ni nada parecido pero estoy segura de que no volveré a relacionarme con nadie. Bien, haré como que no pasó nada, desde ahora dejaré esta historia atrás. —Felicidades por su embarazo. —Dijo la doctora, con una hermosa sonrisa y varios minutos después todavía sigo aturdida, esto debe ser una broma. Yo sólo había ido al hospital para asegurarme de que él no me hubiera contagiado ninguna infección o enfermedad y por eso esperé los tres meses requeridos porque al tener todas esas náuseas y malestares estaba segura de que me había contagiado algo pero esto nunca pasó por mi cabeza. Aunque si lo pienso, las nauseas son un síntoma común en el embarazo ¡No, no y no! —Escuche ¡Es imposible que yo esté embarazada, revise de nuevo! —Exclamé desesperada. No planeaba que fuese así pero no puedo embarazarme, mis padres nunca me lo perdonarían. Ni siquiera tengo manera de enfrentarlos. Ellos han estado pagando mis estudios y manutención durante mis veintiún años de vida para que yo me embarace de un desconocido. —Lo siento, señorita, pero es un hecho. Usted está embarazada. —Reafirmó la doctora con una cara completamente diferente, no parecía la misma que sonreía hace un momento, ahora tenía una mirada de lástima hacia mí, que molestaba. Por un momento vi la cara de mis padres reflejada en ella. —¿Hay alguna manera de que pueda interrumpir el embarazo? —Me atreví a preguntar. Nunca pensé que yo haría algo similar pero en este momento es mi única solución. Solamente soy una estudiante de diseño, sin ningún ingreso excepto el dinero de mis padres, con el que debo pagar universidad, renta y llegar a fin de mes y si llegara a perder el apoyo de ellos, mi vida se iría cuesta abajo.Las posibilidades de quedar embarazada en tu primera vez no son limitadas, aun así, no dejo de pensar que esto se debe a mi mala suerte; mi mala suerte en el amor, mi mala suerte en la vida y mi pésima tolerancia al alcohol. Bueno, no creo que importe el motivo, en poco tiempo todo habrá vuelto a la normalidad y mis estudios serán lo único por lo que tenga que preocuparme.Cuando llegué a casa lo primero que hice fue recostarme en la cama. No tengo hambre, ni deseos de comer, aun menos de ducharme, no es que tenga importancia, ha sido así desde que vivo sola, si planeara tener este bebé comenzaría a cuidarme pero no hay manera de que pueda ser madre soltera. Tal vez si tuviera un padre. No, eso no importa ahora; recibí la confirmación del hospital, mañana a primera hora me desharé del problema. Al menos eso fue lo que planeé pero ahora, no sé si sea la decisión correcta. Pensé que solamente tendría que recostarme en la camilla y esperar a que se fuera pero no es así cómo me siento, q
¿El padre de mi hija es el CEO? Algo cómo eso no puede ser posible, mi mala suerte no pudo haber empeorando tanto. —Retírate. —Le dijo al hombre a mi lado, el cual me había abierto la puerta en su momento. En tanto lo escuché me derretí, si usó esa voz de mando para conquistarme ese día, ya no me siento tan culpable por haber sucumbido ante él. —Con permiso. —Dijo el hombre antes de salir, cerrando la puerta tras de sí.Pasé saliva en tanto me vi a solas con él. No importa como lo mire, parece sorprendido de que esté aquí. ¿Acaso me recuerda? No,dudo que sea eso pero aunque ese sea el caso, no querrá que esa noche se de a conocer entre los empleados ¿Y si quiere despedirme? No quiero perder mi trabajo.Lo mejor es ignorar lo que sucedió antes, si piensa que no lo recuerdo entonces no hay manera de que le incomode mi presencia.—Buenas tardes,señor director. —Dije evitando que mi voz saliera entrecortada. Me aferré a los documentos que tenía en manos y caminé hacia él que me miraba
Pov Oliver—Sigue siendo tan hermosa cómo en ese entonces. —Musité mientras veía la mano con la que antes la acaricié. ¿Su piel siempre fue tan suave? Lo había olvidado. Incluso olvidé su rostro hasta el momento en que la vi.Su mirada y sus mejillas coloradas junto a esos enormes ojos marrones hacen de la vista algo sublime. Y pensar que yo me quedé con su pureza, eso definitivamente eleva mi ego.Me pregunto si sigue siendo soltera.Caminé hasta mi escritorio y pulsé un botón que me comunicaría directamente con mi secretaria.—¿En qué puedo ayudarle,señor?—Encuentra a quien envió los documentos con esa empleada y tráelo de inmediato. —Ordené. —Enseguida.Mi vida es así de simple, siempre que quiero algo basta con que lo deseé, después de todo se trata de mí. No hay manera de que sea diferente.Los minutos transcurrían lentamente y no había respuestas por parte de mi secretaria, lo que comenzaba a impacientarme. Me dispuse a leer los documentos que tenía pendientes sobre el escrit
Pov Agnes.Como esperaba pude obtener las vacaciones pagadas que necesitaba,ni siquiera tuve que prometer nada,accedieron bastante fácil. Lejos de considerarlo extraño es liberador, ahora Amy y yo podemos disfrutar tiempo juntas. Me levanté temprano, a la misma hora que solía ir a trabajar y me dispuse a continuar mi rutina diaria, hacer el desayuno,limpiar el desastre que ocasionaba en la cocina y despertar a Amy.Mientras esté de vacaciones no es necesario que vaya a la guardería, así que por lo pronto serán unas vacaciones familiares.Al terminar de preparar el desayuno me dirigí a la ducha. Al poco tiempo salí de esta con una toalla alrededor de la cabeza y una bata blanca cubriendo mi cuerpo. Para entonces Amy ya estaba despierta restregandose los ojos en la cama. Sonreí al verla con su cabello alborotado y me dispuse a ir a su habitación (...)—Por aquí,por favor. —Dijo el mesero del restaurante al que había llegado con Amy. Luego de que dije a nombre de quien estaba mi reserva
Es casi indeleble, pensar que algo cómo esto es real me provoca un sin fin de emociones.Oliver O'sulivan, director general de la empresa SIP, la sede principal del grupo UI, el conjunto de empresas más grandes e influyentes en todo el reino unido me ha pedido ser su esposa, o mas bien me lo ordenó y aun sigo sin poder creerlo, mientras él sostiene mi mano tras haber colocado el anillo sigo ensimismada con la joya, es casi irreal, hasta ahora solo había visto un diamante de ese tamaño en television, ni siquiera soñaba con algo así.—¡¿De qué habla? no podemos casarnos! —Exclamé sin poder evitarlo.Él no dijo nada pero su mirada parecía la de un demonio, me intimidaba, incluso si apartaba mi mirada aun podía sentir la suya incrustada en mí, escudriñando mi alma para poder aplastarla ¿Desde cuando se volvió así? cuando lo conocí no sentí esta presión en el aire cuando me miraba.—Me parece que tienes una idea equivocada sobre mí. —Dijo soltando mis manos—. No me interesa tu opinión. Así
P.O.V Oliver—No lo olvides, papá, me prometiste que vendrás mañana. —Me recordó mi hija antes de aceptar entrar a ese lugar al que llama hogar.La petición de mi pequeña hija la noche anterior me había mantenido en vela toda la noche, apenas había podido dormir esperando el día en el que vería nuevamente el hermoso rostro de mi pequeño ángel.“Por supuesto que volveré,nunca podría no hacerlo. No te dejaré tener una vida cómo esa,cuando volvamos a vernos nunca más permitiré que me separen de ti”.—Está todo listo,señor director. —Dijo mi asistente personal abriendo la puerta del despacho de mi casa.Sin tiempo que perder salí de allí y subí al auto rumbo a casa de esa mujer. No puedo evitar sentir un nudo en mi interior cada vez que pienso en ella. Mi pequeña hija ha vivido precariedades toda su vida y es por culpa de su madre.Si en ese momento no hubiera escapado del hotel, si hubiera esperado a que despertara, habríamos tenido una cita y otra más hasta el momento en que descubriera
El ambiente no podía ser más tenso entre él y yo, que mientras viajamos de regreso a casa ni siquiera podemos dirigirnos la palabra. Obviamente está enojado conmigo pero no sé si es por lo de Amy, todo lo que digo parece enojarlo y es por eso que nunca quise involucrarlo... Llegamos a un estudio fotográfico, al menos eso supuse cuando el auto se estacionó y pude ver el letrero. Bajé del auto luego de que el señor O'Sullivan abriera la puerta para mí y me quedé de piedra sin saber qué hacer. Él caminó hacia adentro y yo le seguí. —Por aquí,por favor. —Dijo amable la recepcionista del lugar guiándonos hacia el primer salón. Tan pronto entramos al lugar un camarógrafo nos recibió y antes de que pudiera razonar sobre qué hacíamos allí unas chicas me guiaron a un cubículo apartado de él. No quise hacer preguntas para no enojar al señor O'Sullivan y solo me dejé guiar por ellas que me dieron una bolsa con algo de ropa dentro que me pidieron que usara. —¿Puedo entrar,Agnes? Te ayudaré c
Dicen que la primera vez siempre es difícil, incluso el primer beso. Aunque no soy capaz de opinar al respecto, apenas y recuerdo mi primera noche junto a un hombre pero lo que sí recuerdo son los besos, esos labios calentitos que besaban mi cuerpo y me hacían gemir, los besos, las caricias, todo se sentía bien. Y pensé que hacerlo la segunda vez con la misma persona se sentiría igual de bien pero ahora me siento ultrajada, mancillada, humillada. Hasta ayer era una mujer soltera y esta que podría considerarse mi noche de bodas se convirtió en mi pesadilla.Al ver lo ilusionada que estaba Amy con la idea de vivir con su padre no pude negarme y terminé por aceptar vivir con él. Siempre es igual, sin importar lo que yo quiera él siempre elige por nosotras y me impone su criterio incluso cuando Amy preguntó si dormiríamos juntos y no acepté, él sin ningún titubeo aceptó dormir conmigo.Salí del baño luego de usar la secadora en mi cabello y mi mirada se cruzó con la suya que leía un lib