AMANDA—Agradece que aún se pudo rescatar, de lo contrario ya habríamos tenido dos días perdidos. Qué estrés lidiar con una mujer loca como tú —Luke entró empapado en la sala. No me importaba; se lo merecía por ser un tarado conmigo.—No me importa, en realidad estoy considerando que todo esto es una locura. Si no fuera por el respeto que le tengo a mi padre, no seguiría luchando con un cabeza hueca como tú —subo las escaleras, pero también escucho sus pasos apresurados detrás de mí. Me toma del brazo.—Créeme que también estaría encantado si desistes. Me quedaría todo el camino libre y ya no tendría que pasar mis días con una loca como tú —me suelto de su agarre y lo empujo.—Pareciera que otro es el que anda en sus días —apresuro el paso, pero antes de entrar en el cuarto, una vez más me toma del brazo—. ¡Me estás lastimando, Luke! ¿Acaso no sabes cómo tratar a una mujer? —me suelta. Suspira y me dice:—No vuelvas a provocarme, Amanda; no me gusta —niega con la cabeza, con sus ojos
AMANDACuando subí al coche de Kev, no me sentí tan bien. En otros tiempos, creo que esto sería maravilloso, pero ahora ya no me siento con el mismo ánimo, con la misma ilusión de cenar con mi novio. ¿Por qué? Estoy tan segura de que había visto un atisbo de tristeza en los ojos de Luke.—¿Estás bien, mi amor? —me pregunta Kev mientras conduce. Coloca su mano en mi pierna y la frota de arriba hacia abajo.—Sí, no pasa nada, solo que hoy no ha sido un buen día con todos estos síntomas —mentí. En realidad, no sé qué es lo que me está pasando, pero no son los síntomas de la regla.—Te llevaré a un nuevo restaurante que inauguraron ayer; dicen que la comida es muy deliciosa —asiento, mientras mi cabeza está en otro planeta—. Además, sirven unos tragos muy ricos.—Está bien —le dije y guardé silencio hasta que llegamos a un restaurante cerca del mar. Había luces tenues y velas en las mesas. Aquello lo hacía sentir… ¿romántico?—Buenas noches, señores, sean bienvenidos. Soy Alfred y seré su
•Definitivamente estoy harta de Luke y de sus estupideces. ¿Cómo se le ocurre llegar al mismo sitio de donde yo estaba? Esto no fue casualidad. Solo quería restregarme en la cara a Celeste. O sea, me da completamente igual.—¿Que es lo qué pasa, Amanda? —Lupe entra a la sala, un poco preocupada. Es que había entrado dando un portazo. —Luke. Me tiene cansada. Es un… insufrible, ya no lo soporto mas. ¡Se atrevió a llegar con su supuesta novia al mismo restaurante que estaba con Kev! Definitivamente esto no es casualidad. Los mariachis seguían afuera.—¿Quien demonios te trajo serenata, Lupe? Estoy cansada y quiero descansar, diles que gracias pero que no estamos de humor. —me dispuse a subir pero ella me detuvo…. —Amanda… no es para mi —hizo cara de vergüenza—… es de Luke… para ti. Sentí algo en mi estómago cuando ella me dijo eso y tragué grueso. ¿Que? ¿Acaso oí mal? ¿Luke me envío serenata? —¿Que? Estás mal —rodé los ojos y volví a bajar las escaleras. Lupe y yo nos asomamos a l
Nervios.Luke se veía tan seguro. Yo solo quería que no sintiera repulsión o no le fuera a gustar mi cuerpo. Luke me quitó el brazier, me quito el calzón. Estaba desnuda frente a él. Me quedó viendo detalladamente, pero me calmé cuando pude ver en sus ojos solo placer y lujuria, no algo malo. Luke me besó el cuello, mientras me acariciaba las piernas. —No sabes cuánto tiempo he deseado esto —me dice. Jadee. —Luke… —Shh tranquila, esta todo bien —me calma. Y entonces empieza: Luke me penetra y sentí tanta satisfacción que juraría no la había sentido antes. Ni con Kev. Y me siento fatal por eso. Luke me empezó a hacer el amor, con tanto deseo, con tanta pasión. Yo me dejé llevar, no pensé en nada más que solo Luke y yo entregándonos en esa habitación. Jamás había sentido algo así. Entre jadeos Luke y yo habíamos terminado al mismo tiempo. Nuestro orgasmo fue a la misma vez, me sorprendió que no tuviera miedo de terminar dentro de mi. Pero sentí tanta excitación cuando hizo eso.
Cuando llegue a casa me sorprendió que Luke estuviera allí. Pensé que estaría en el trabajo, pero lleva ropa casual así que me imagino que no piensa ir. Genial, los dos jefes no han ido al trabajo. —Luke… —dije nerviosa—… pensé que ibas a trabajar hoy. —No —sonrió—estaba esperándote. Creo que tenemos que hablar. Carraspeé porque no sabía cómo actuar. Anoche… lo qué pasó entre nosotros… fue mágico e increíble. —Te escucho. —Amanda, lo de anoche fue… —me toma la mano y la besa—… increíble. —Luke… si, pensé que para ti solo era una noche más. —Para nada. Amanda, quizás empezamos mal. Nos caíamos mal, si, pero creo que el trato y la convivencia nos ha hecho estar tan cerca que… —se acercó para besarme—… me he enamorado de ti y yo sé que tú también de mi —sin pensarlo me besa y yo le correspondo el beso. Sentirlo así me hace sentir demasiado segura y feliz porque Luke me estaba confesando su amor. —Amanda… Me separé de Luke de inmediato y ambos miramos a la entrada. No puede ser.
—¿No te parece que es muy apresurado todo eso? —le dije—casarnos. —Claro que no, cariño. Me parece una estupenda idea, estaremos juntos. Ya no tendremos que pelear por herencia. Además, yo te quiero, Amanda, no se si te has dado cuenta. Miré a Luke, su carita tan guapa, su piel suave y su cabello medio despeinado y no pude evitar sentir que estar con el me haría muy feliz. Siendo su esposa, aunque nos vivamos peleando y no estuviéramos de acuerdo en nada... no estaría mal. Peine el cabello de Luke mientras le sonreía. Todo el miedo de los disparos se me había quitado por todo lo que me estaba diciendo Luke... se veía han emocionado y apurado. —¿Quieres que sea tu esposa? —quise saber. —Claro que si —me besó, acostándose conmigo en el sofá—Quiero que seas mi mujer, la madre de mis hijos, todo. ¿Quien iba a pensar que venir aquí me iba a encontrar con el amor de mi vida? Eso eres para mi, Amanda, no quiero que lo dudes por favor. —acarició mi cara. Me encantaba su olor, me encantaba
Llegué a casa con la mente muy confundida. Estoy segura que había visto a Andrés, no puedo atribuir mi confusión a los últimos hechos. ¿pero por qué fingiría su muerte? Además, si es él, ¿Por qué no simplemente viene a mi y me habla? No tengo nada en su contra, tampoco creo que Luke lo tenga. Hablando de él… escucho sus pasos hacia mi dirección. —¿Qué pasa?— me pregunta poniendo su mano en mi espalda— te veo preocupada. Pensé que el buscar el vestido te haría feliz, pero mira que lo que me encuentro es totalmente lo contrario— acaricia mi mentón. Lo eleva de forma que nuestros ojos están frente a frente.— ¿hay algo que no me has dicho y quieras decirme?— veo sus pupilas, el color de sus ojos hermosos. Es notable la preocupación que tiene por mi y eso es tierno, pero aún me cuestiono si será conveniente decirle la verdad. Luke me ha demostrado lo mucho que confía en mi, es lo menos que puedo darle de mi parte. —Si— asiento temerosa. No debería tener miedo, pero mi corazón no falla
—Ahora si, oficialmente te has convertido en Nerea Grayson —le digo a Nerea, quien venía con su pequeña maleta entrando a nuestra casa. Por fin se había resuelto ese problema y ahora Nerea estaría con nosotros toda la vida. Me sentía orgullosa de haberla sacado de la calle. Me veía en ella cuando Andrés hizo lo mismo. Ella tenía la misma expresión que yo tuve en ese entonces cuando entré por primera vez acá.—No tengo palabras para agradecerte, Amanda —Nerea me abraza—Gracias… muchas gracias. —Ya no tienes por que preocuparte por nada, Nerea, ahora estás a salvo. —le dice Luke. —¿Están listos para la boda? —nos pregunta Nerea. A Luke le habían confirmado que casándonos entonces podríamos tener la herencia en ese momento. —Claro, se realiza el próximo sábado. Ya quiero casarme con esta belleza —Luke me da un pequeño pico. Le sonreí, aunque todavía tenía la duda de los mensajes que le encontré la otra vez, aunque, pensándolo bien, solo pudo ser su equipo de seguridad. Luke es muy a