Dmitriy se encontraba en la sala sentado revisando la computadora, su cara no era la mejor, ya que los negocios que tenía de manera clandestina se estaban viendo afectados por la guerra con Fedor.Lo peor era que su socio se encontraba molesto y él no pensaba dar el brazo a torcer, estaba más que seguro que le había jugado sucio, todo porque pretendía aumentar sus ingresos y mejorar sus relaciones.Dmitriy no era tonto y se las olía cuando algo no andaba bien, Stepan se mostraba muy interesado en mantener negocios con Andrei, sin importar las recomendaciones que Dmitriy le había dando.El sonido de los tacones en la parte de atrás logró llamar la atención de Dmitriy, cerró la computadora y lentamente giró su cuerpo, él estaba acostumbrado a ver todo tipo de mujeres, y no podía negar que ella se veía espectacular. Irina de manera cuidadosa descendió a través de las escaleras, dibujó una leve sonrisa en su rostro y luego se ubicó frente a él. —Aquí estoy, aunque no quiero ir a ningún
Irina lentamente fue abriendo los ojos, se despertó bastante mareada, como pudo se sentó en el borde de la cama, llevó la mirada a su alrededor, se encontraba confundida, sobre la mesa de noche había un recipiente con agua, de inmediato lo tomó y bebió de él hasta saciar la sed. Llevó la mirada sobre su cuerpo, se encontraba vestida de la misma manera en la que se encontraba en el avión, se levantó de un solo movimiento mostrándose molesta.—No es más que un desgraciado, pero cuando lo vea...Irina intentó salir de la habitación, pero cuando giró de la perilla se dio cuenta que se encontraba bajo llave, lo cual la enfureció aún más, cerró las manos con fuerza.Al escuchar un sonido que provenía del baño de inmediato se dio vuelta, supuso lo peor, llevó la mirada a su alrededor buscando un objeto para poderse defender ante cualquier ataque, pero al no encontrar nada tomó uno de sus zapatos y fue directo allí. El sonido se trataba de la regadera, acercó su oído a la puerta quedando má
Un auto de servicio privado se detuvo frente de un inmenso y lujoso casino, el ballet parking abrió la puerta e Irina descendió, acomodó su fino vestido y llevó la mirada a su alrededor, Dmitriy manteniendo su postura erguida rodeó el auto y se ubicó a su lado. —Estados Unidos, eres tan cobarde que debes hacer de las tuyas en otro país —comentó Irina intentando arruinar la noche.—Solo hace parte de mis movimientos, este país me agrada, aquí me puedo mover libremente sin que nadie esté entrometiendo sus narices en mis asuntos, pero al parecer me he equivocado al traerte, ya que no haces otra cosa más que fastidiarme con tus intromisiones.»Mantente atenta para que no termines en las mismas condiciones en las que te he rescatado antes, cualquier cosa que necesites Ivan estará mezclado entre los invitados, solo bastará con que le brindes una mirada y él entenderá —indicó Dmitriy con un tono de voz firme aclarando que no estaba bromeando.Dmitriy avanzó, mientras que ella de mala gana s
Irina luego de que comenzó a jugar sus preocupaciones fueron desapareciendo, más que todo fue gracias a aquellos tragos que cumplieron con su labor. Pasó de un juego a otro, en aquella noche la suerte se encontraba a su favor, luego de unas cuantas horas la cantidad de dinero que le había entregado Ivan la había multiplicado.Movía su cadera al ritmo de la música que había en el lugar, Ivan pasó de vigilar desde la distancia a permanecer a su lado cuidando que no se fuera a caer.—Ven baila conmigo, diviértete, acaso no te cansas de mantener esa aburrida cara día tras día, eres la mano derecha de un poderoso mafioso, que tiene como enemigos a unos terribles y despiadados mafiosos; deberías vivir cada día como si fuese el último —Ivan con el dedo índice le indicó que guardara silencio.»Como quieras, eres tú el aburrido, mejor aléjate para que no me prendas tus malas energías —habló Irina con la voz entrecortada debido a las copas que había tomado de más.Luego de que llegó a sus lími
Dmitriy dormía tranquilamente, todo hasta que sintió como se movía el sofá, rápidamente intentó levantarse sosteniendo la pistola en su mano, pero con lo que se encontró fue con el cuerpo de Irina.—¿Qué sucede contigo?, vuelve a la cama, estás demasiado ebria —Dmitriy le reclamó.—Levántate, quiero bailar un poco. No seas así, durante toda la noche estuviste pendiente de esa mujer, ni siquiera te diste cuenta como gané en tu casino; quiero que me pagues el cincuenta por ciento que gane, pero no quiero tu mugroso dinero, quiero que lo hagas bailando conmigo.»No seas malito, solo un poco y te prometo que te dejaré tranquilo, luego me iré de regreso a la cama donde me dejaste sola y abandonada —Dmitriy levantó el brazo y frotó su cabeza. —Que estoy pagando contigo, estoy demasiado molesto y lo último que quisiera es bailar a estas horas de la noche, tenía planeado terminar la noche de otra manera, pero debo darte las gracias porque amaneceré con el cuello inflamado debido a la postura
Luego de lo que sucedió aquella noche, Dmitry cerró los puños con fuerza y salió hasta el bar del hotel, se daba golpes de pecho porque sentía que había traicionado a la única mujer que había amado con todas sus fuerzas.Decidió beber sin control alguno tratando de encontrar respuestas a sus actos, pero todo estaba marchando de la peor manera posible, así que optó por ausentarse.Irina despertó con un fuerte dolor de cabeza, todo a su alrededor daba vueltas y ante el más mínimo sonido causaba que su cabeza quisiera explotar. Levemente levantó la cabeza, llevando la mirada de un lugar a otro, y por supuesto estaba rastreando la presencia de Dmitriy.—Hola, ¿estás aquí?, si es así por favor responde —nadie contestó a sus palabras, así que decidió levantarse e ir en su búsqueda. El baño se encontraba desocupado, regresó a la cama sentándose en el borde, recostó la cabeza sobre sus piernas y con sus dedos masajeaba su cabeza tratando de recordar todo lo que había hecho. Cortos recuerdo
Días más tarde.Irina se encontraba sentada en un sillón pequeño frente a la ventana, con vista a la entrada principal, la última vez que había visto a Dmitriy había sido en aquella noche, desde luego tan solo tenía contacto con la mucama.Cientos de preguntas llegaban a su cabeza, siendo difícil encontrar la respuesta adecuada, entre ellas cuestionaba: ¿cuándo podría regresar nuevamente a la vida que solía llevar? En la ausencia de Dmitriy todo era monótono, a través de aquella ventana Irina observaba como las rondas de seguridad cambiaban, rutinas diarias como si se tratara de una receta, sentarse sola alrededor de la mesa, mientras que comía era vigilada por decenas de hombres.Lo único que la sacaba de aquellas cuatro paredes de su cuarto eran las tardes de lecturas, los libros con finales felices era su pasión, pero dada su circunstancias fácilmente ella se había hecho a la idea que el suyo no sería como los que leía.Mientras tanto, Nikolay como un sabueso rastreaba a Dmitriy d
Dmitriy se ha encontrado distante, ya que el dolor de la pérdida de su esposa no lo ha logrado superar; junto con sus hombres se encuentra en una propiedad distante.Desde la muerte de su esposa sus días han sido los más largos y despiadados en toda su vida, por más que se esforzaba en mostrar ser un hombre duro, su esposa era su razón de vivir, su felicidad estaba condicionada a ella.En su ausencia era difícil encontrar sentido a la vida, todo se había convertido en un caos, algo tan básico como acabar con la vida del responsable de la muerte de su esposa se había convertido en un tema bastante complejo. En ocasiones Dmitriy tan solo deseaba salir con todos sus hombres a un viaje ida sin regreso, dónde su único propósito fuese acabar con el hombre que le robó la felicidad.Mientras que Dmitriy se encontraba en su práctica de tiro los recuerdos le jugaron sucio, por supuesto se trataba de Irina, aún no podía creer en los atrevimientos de aquella mujer, aseguraba que lo odiaba con to