La situación en las últimas semanas ha sido bastante favorable para Dmitriy, gracias al mayor que se encargó de arrebatarle la tranquilidad a Fedor, Dmitriy ha logrado mover mercancía y armas a diferentes países.Dmitriy fue reconocido y aceptado como el mejor capo en toda la historia, sus hazañas no eran simplemente de admirar, nadie en sus condiciones se había atrevido a llegar tan lejos.Debido a sus altos ingresos comenzó a expandir su dinero, compró empresas y por supuesto inauguró otros cuantos casinos para lavar su dinero.Según el informe por parte del mayor, Fedor se encontraba arrinconado y a punto de ser acabado, noticia que ha hecho que Dmitriy celebre por lo alto.Aunque Dmitriy perdió unos cuantos de sus hombres en medio de aquellos enfrentamientos, las pérdidas fueron aceptables ante la victoria que estaba a punto de disfrutar a sus anchas. La dicha por fin había llegado a su puerta, todo excepto que no podía recuperar la tranquilidad y estabilidad emocional ante la au
En el interior de aquella habitación Irina se encontraba al borde de la muerte, Dmitriy apuntaba directo a ella resuelto a dar fin con su existencia, por más que ella suplicaba por su vida él no se detenía. Irina levemente levantó el brazo y con la mano acarició su mejilla, el llanto no se detenía, luego dejó caer su rostro recostando el mentón contra su pecho resignada a morir.—No sé que haya sucedido contigo para que estés a estas horas de la noche en esta habitación deseando con tantas fuerzas acabar con mi vida, pero sea lo que sea no tengo culpa alguna, ni siquiera he podido salir de esta propiedad, lo que sea que te haya sucedido lo lamento —habló con la voz entrecortada y vidriosa. Dmitriy colocó la mano sobre su cuello y nuevamente la recostó contra la pared, de manera inconsciente su mirada fue bajando hasta llegar a sus pechos; debido a aquel delgado pijama sus pezones sobresalían con fuerza.Irina no se tomó la molestia de cubrirse con sus brazos, todo lo contrario empuj
Irida en medio del forcejeo buscando liberarse con sus uñas marcó la piel de Dmitriy, se detuvo una vez que se dio cuenta que su mano sangraba.—Solo eres un puto monstruo, con tus actos dejas claro que no tienes sentimientos, que no tienes piedad de nada ni por nadie, eres igual que mi padre. —Dmitriy se enfureció perdiendo la cabeza. —No me compares con ese cretino, te prohíbo que lo hagas, él acabó con...—¡Sí!, igual que tú acabaste con mi madre, acaso ya lo olvidaste, asesino, no eres más que un maldito asesino —interrumpió Irina alzando el tono de su voz, mientras que las lágrimas rodaron por sus mejillas. —Tu madre murió porque tu padre así lo quiso —Irina mostró su cara de sorpresa e indignación—. Así es, si él no hubiese querido que las cosas terminarán con aquella desgracia sobre su familia nunca se hubiera metido con la mía.»Él inició con esta guerra, y claramente al final solo uno de los dos podrá vivir, por que no descansaré hasta que logre mis cometidos y poder pisote
Dmitriy se encontraba sentado bebiendo licor, aquellas palabras que salieron de la boca de Irina y su manera de actuar le recordó como su esposa le hablaba; se encontraba confundido, mientras que él intentaba acabarla, ella le hablaba como si lo comprendiera. Aquella noche fue larga y difícil para los dos, recostaron sus cuerpos sobre la cama, pero ninguno logró conciliar el sueño fácilmente! Dmitriy lo único que hacía era encontrar la respuesta correcta, tomar el camino indicado para evitar salir herido. Mientras tanto, Irina se encontraba ultimando detalles sobre la manera de actuar que debía tener cuando estuviese al lado de su captor, necesitaba mostrarse convincente de lo que salía por su boca, era una mujer inexperta en el amor y su mayor prueba era engañar a un peligroso mafioso. Al día siguiente, unos cuantos golpes en la puerta de la habitación de Irina hicieron que ella despertara, se levantó y cubrió su cuerpo con una bata, al abrir la puerta se encontró de frente con Iv
Irina ante la sorpresa por parte de Dmitriy el tono de su piel cambió de color, su estómago se rebulló, intentó levantarse, pero Iván la sostuvo del hombro impidiendo que lo hiciera. —¿Qué mierda sucede contigo, acaso has perdido la cabeza? —cuestionó Irina ante las órdenes arbitrarias por parte de su captor. —Solo quise ser amable contigo, es tu desayuno buen provecho —respondió manteniendo un tono de voz neutro. —Estás enfermo, pretendes que coma carne sin cocer; si esto se trata de una de tus acciones de venganza, entonces jódete, jódete Dmitriy —Irina una vez más intentó levantarse, pero Ivan la sostuvo con fuerza.—Recuerda que no estás en condiciones de exigir, debes comer, así que hazlo, porque de lo contrario a Iván no le molestará ensuciarse las manos para ayudarte a que comas —habló Dmitriy mostrando una sonrisa en su rostro disfrutando de la situación. Irina temblaba de coraje, sus ojos se humedecieron sintiendo deseos de romper en llanto, Ivan ante las órdenes de su je
Dmitriy se encontraba disfrutando de sus labios, mientras que con la mano libre acarició su delgada cadera; Irina mordida levemente de su labios inferior mientras que su cintura se arqueaba sintiendo que la temperatura de su cuerpo incrementaba. Dmitriy llevó sus labios hasta su cuello dando besos cortos, los cuales lograban hacer que su piel se colocaba de puntitos; la respiración de Irina se encontraba agitada sentía miedo, pero irónicamente no era de él, era de lo que pudiera llegar a suceder. Dmitriy dejó caer sus besos hasta llegar a su pecho, entre besos, lamidas y succionadas logró conseguir que ella blanqueara los ojos, él se deleitó en sus redondos pechos, chupo aquellos erguidos pezones y levemente fue liberando sus manos, para luego colocarlas sobre su trasero.Irina era delgada, pero tenía lo suyo y en su lugar. Ella con el cuerpo tembloroso llevó las manos hasta su cabeza, entrelazó los dedos con su cabello y soltó un leve jadeo.Dmitriy en un acto de descontrol se arre
Dmitriy luego de haber salido de la habitación de Irina se dirigió a la suya, lavó su cuerpo y continuó con su día, mientras que iba de camino trabajando en su laptop, se detuvo por un instante y acarició levemente sus labios recordando los besos de Irina. Aquella mujer lo estaba volviendo loco, su manera de actuar era cada vez más indecisa, lo cual causaba que fuera inestable su reacción, para él solo había sido un momento de descontrol. Sus pensamientos y sentimientos los tenía claros, jamás se llegaría a enamorar de otra mujer, y menos de aquella que tenía la misma sangre del asesino de su amada.Luego de unos cuantos minutos más tarde, el auto se detuvo frente de un lujoso restaurante, Ivan abrió la puerta y su jefe descendió.—Señor, estaré cerca por si necesitas algo —Ivan le hizo saber. —No te preocupes, conozco perfectamente a Stepan y dudo mucho que se atreva a apuñalar me por la espalda y me entregué en bandeja de plata a mis enemigos —Ivan levantó las cejas y conservó s
Dmitriy salió de aquel restaurante con una sonrisa de victoria, ahora todo iba a cambiar, ya no se iba a resistir al acercamiento con Irina, todo lo contrario, ahora estaría intentando estar cerca de ella como nunca antes lo había hecho con otra mujer.Luego de haber escuchado a su socio, Dmitriy sentía la necesidad de vengar a su esposa y a su hijo que se encontraba en el vientre. Irina se había convertido en su juego favorito, seducirla sería su reto personal, y a él nada le quedaba grande, igual, hacer que se enamorara de él sería un trabajo bastante sencillo además que lo iba a disfrutar. Al llegar a la propiedad lo primero que hizo fue ir en búsqueda de Irina, se encontraba ansioso por llevar sus planes a cabo, para él, Irina era una mujer ingenua que se dejaría convencer fácilmente ante sus tácticas de seducción.De camino tomó una flor, si fuese por él hubiera agregado chocolates y otros cuántos detalles, pero lo que necesitaba era actuar de manera normal, buscando la forma en