Kiora. Taller de la diseñadora internacional Kiora Bella, París, Francia. 2024. - “Dejen todo lo que están haciendo, tenemos un trabajo especial que hacer.”- dije a mi equipo, mientras les mostraba mi última creación, en mi tablet. Increíblemente, tras conocer la gran noticia que me tenía reservada la maldita de Dulce, me faltaron segundos para ponerme crear el vestido de novia más alucínate que hubiera creado hasta la fecha, y tras casi toda la mañana encerrada en mi estudio de trabajo lo conseguí. Tenía muy claro que debía ayudarla a liberarse del yugo que suponía pertenecer a la familia Bell, y ni me planteé fallarle. Para mí, librarme por ahora de la carga de ser una Bell, había sido mucho más fácil que para ella, ya que todos la presionaban para que lo fuera, excepto mi madre, que continuaba pensando que yo era mucho mejor opción como futura CEO, y cabeza de la familia Bell, como si, en esta familia, una mujer pudiera tener poder, en fin, mi madre es un completa ilusa. En l
Kiora. Taller de la diseñadora internacional Kiora Bella, París, Francia. 2024. -” ¿No me sigas que el medicucho, tres al cuarto, le pidió matrimonio a mi Dulce Coorah?”- dijo Jean Paul, expresando su disgusto por que Coorah se casara con Carlos Basterra. La verdad es que ni a Jean Paul, ni a mí, nos gustaba ese estúpido de Carlos, era demasiado pagado de sí mismo, demasiado enamorado de su persona, como para mirar mucho más allá de su nariz, y menos tomar en serio a mi prima, nunca me dio buena espina, y Jean Paul, directamente lo odió, según él era por culpa de sus sensores bisexuales, que le dejaron claro que, Carlos era como decía él “Una mierda de tío”. Y yo ahora, por los hechos acaecidos en el crucero, puedo confirmar que mi asistente tenía razón, así que por el bien de la integridad masculina de del doctor Basterra, esperaba no encontrármelo nunca más, o muy probablemente, le iba a pasar, lo que, en la antigüedad, se llamaba a un hombre sin deseo sexual, y sin miembro vir
Narrador. Villa de la familia Costa, capital Cosenza, del territorio de Cosenza, Calabria, Italia. 2024. -” ¡Son todos unos malditos inútiles! ¿Es que nadie ha descubierto dónde está? ¿Cómo carajos han desaparecido? Tiene que estar aún en el barco, ¿Es que nadie ha descubierto como se ha ocultado? No puede ser tan difícil de identificarlo...”- los gritos desde el despacho del Sottocapo Marcos Costa, llamó la atención a Rocco De Falco. Desde hacía tiempo el hijo del hermano menor de Don Santino, Giano De Falco, que había fallecido cuando Rocco tenía dos años, en un ajuste de cuentas entre familias, sabía cuál eran las aspiraciones de su padrino, lograr el poder que tenía la familia De Falco. Rocco fue criado por su padrino, debido a que su madre, tras la muerte de su esposo, entró en una grave depresión, que la llevó al suicido, tres años después de la muerte de su padre. En un principio la Nona de los De Falco, se iba a encargar de Rocco, ya que él es tres años más joven que Faz
Fazio. Antigua cueva de contrabando, con acceso al mar, oculta, y privada, de la familia De Falco, costa de la capital Cosenza, del territorio de Cosenza, Calabria, Italia. 2024. Mucho antes de que entráramos, con el motor a muy bajo nudos, en la cueva que estaba oculta por una roca, y mucha vegetación, con uno de los yates de la familia, ya estaba relajado. El plan de Renzo fue perfecto, desde el momento que puede escapar al hacerme pasar, tras el atraque, por uno de los encargados del puerto, en recoger los containeres con el material de deshechos reciclados del barco, hasta el momento en que me recogió el todoterreno en el centro de reciclaje de basura, para llevarme a una cala apartada, donde uno de los yates de la familia me esperaba, todo había salido a pedir de boca. La genialidad en el plan, que el próximo consigliere de la Familia De Falco, no acaba allí, mi cuñado Renzo, hizo que todas las embarcaciones que controlábamos en Cosenza salieran a la vez, rumbo a Cerdeña, prá
Fazio. Villa principal de la familia De Falco, la capital Cosenza, del territorio de Cosenza, Calabria, Italia. 2024. Ambas habían cambiado esos diez años, estaban mucho más atractivas, más maduras, y desde luego, la maternidad les había sentado muy bien. -” Les he echado mucho de menos, Sorelle.*”- les dije. -” No creas que te voy a perdonar por esas palabras. ¿Por qué tardaste tanto? ¿y dónde está mi cuñada? ¿No vino contigo?”- comenzó a decirme Gia en su plan de dura inquisidora, mientras golpeaba mi pecho con fuerza, con su puño cerrado. -” ¡No golpes al Bambino!, acaba de llegar, debe de estar agotado, déjalo respirar antes de tu tercer grado, Gia. Bambino Fazio ¿Cuándo conoceremos a tu prometida?”- me preguntó Nicola con dulzura, después de amonestar, sujetando su puño, a mi otra hermana. Dios, o el azar, quiso que cuando mis padres hicieron a mis hermanas, repartieran mal los dones en su personalidad, ya que, mientras Gia era dura, intrépida, agresiva y cabezota, complet
Fazio. Villa principal de la familia De Falco, la capital Cosenza, del territorio de Cosenza, Calabria, Italia. 2024. -” Todo está preparado señor De Falco, los representantes de las familias han llegado.”- me dijo uno de nuestro hombre de confianza, al entrar en el despacho donde estábamos esperando que nos avisarán. Piero y Renzo me miraron con intensidad, y seguridad, como avisándome que estaba preparados, para todo. Yo, por mi parte, supervisaba sentado, en el despacho que, en poco tiempo, sería mío, mirando en las diferentes pantallas del circuito cerrado de la mansión, como los representantes de la familia Costa, Bruno, y Caruso llegaban a la gran ocasión. Hoy era un gran día para ellos, sobre todo para las familias de mis cuñados, no tanto para la familia Costa, ya que no sólo hoy se reconfirmaría la alianza que por años teníamos las tres familias. Sobre todo, tras el matrimonio de los herederos de esas dos familias, con las hijas de los De Falco, sino que, además, esos mi
Fazio. Villa principal de la familia De Falco, la capital Cosenza, del territorio de Cosenza, Calabria, Italia. 2024. Como esperaba, junto a las dos puertas dobles cerradas que daban al gran salón, dos de nuestros hombres correctamente vestidos, con sus respectivos trajes, de claro diseño italiano, esperaban a que yo llegara, para abrirme la puerta, con un gesto de respeto, y así poder mi yo, y el grupo de hombres que me seguía, acceder al salón. Nada más entrar en la sala, comprobé como todas las familias se habían colocado entre las mesas preparadas exquisitamente para celebrar ese evento, además de hipócritamente, mi cumpleaños. Todos estaban de píe, mientras ante mí, se abría un enorme pasillo me llevaba a la mesa principal, que estaba al fondo de la enorme sala, donde toda mi familia, con mi padre a la cabeza, me esperaba, sonriendo feliz, todos excepto mi padre, que disimulaba su felicidad, con una expresión relajada. Para ellos y para mí, este era el día que, junto con mi
Coorah. Crucero Sovereing, de Pullmantur, Mediterráneo Occidental, 2024. Miré el móvil, por doceava vez en los últimos quince minutos, mientras regresaba de la cena en el gran comedor del crucero, donde se producen la gran cena de gala. Hoy dentro de la programación de las actividades del crucero, era una noche temática, una noche ibicenca, en la que todos los pasajeros teníamos que ir de blanco, mientras en las discotecas y salas de ocio del barco estaban a rebosar de motivos que te hacían recordar a esa preciosa isla española. Mis acompañantes en la cena, también temáticas con auténticos y sabrosos productos mediterráneos, de la excelente gastronomía española, a la que me había aficionado desde que llegué a ese país, por ser tan saludable, y deliciosa, eran los de siempre. De hecho, tras haberme cuidando, y acompañando durante todo el día, turnándose en varias ocasiones, entre las tres familias, para que yo no me sintiera sola, ya nos habíamos hecho amigos, incluso habíamos int