Ay, por Dios, ¿habrán salido heridos? ¡Muchas gracias por leer la historia! Si te está gustando no te olvides de comentar votar y dejar tu reseña
Alec Todos los gritos que se escuchan a nuestro alrededor son ensordecedores, pero por suerte nadie ha salido herido. Los policías locales logran detener a aquel hombre, que se retuerce de ira por haber fallado y terminar disparando en la cerca que nos separa del juego mecánico. —Mis hijos —dice
Alec Mientras conduzco por la oscura carretera, pienso en Aria más que nunca. Es posible que cuando vuelva me encuentre con esa mujer lanzándome el anillo a la cabeza o haciendo una rabieta que me encogerá de miedo, pero no puedo dar marcha atrás en mi decisión de enfrentar a mi madre y a Hunter. N
Se miran entre sí. No hay rastro de duda o arrepentimiento en sus ojos.—Solo queríamos darte un susto —dice Alisson con desdén.—¡No me mientas! —exclamo—. Al menos ten la puta decencia de…—Bien, ¿para qué mentir? —resopla Hunter—. Esa mujer solo ha traído desgracias a nuestra familia. Por su culp
—Está bien, mi amor —le respondo—. Por favor, no tengas miedo. Iré para allá y estaremos juntos. Luego resolveremos este tema.—Gracias, gracias, mi amor —solloza—. No sé qué haría sin ti, si algo malo te…—No va a ocurrirme nada malo —le prometo—. No puedo dejarte a ti y a nuestros seis hijos.—Eso
Aria Todos están preocupados por mí y sé que debería actuar como si nada pasara para no preocuparlos más de lo que ya están, pero es muy difícil. Desde que Alec se fue, una angustia espantosa no me deja respirar en paz. Intenté esforzarme para no llamarlo, pero al amanecer ya no pude más. Necesito
Alec Aria y yo, de haber podido, habríamos evitado a toda costa tener que regresar a la ciudad, pero es sumamente necesario para poder continuar con nuestra vida. Los accionistas minoritarios exigen que me presente a rendir cuentas sobre los delitos que se le imputaron a mi madre y a Hunter tras s
El camino a la empresa se me pasa rápido, escuchando los parloteos de mis tres pequeños, que están emocionados por ver el lugar donde su madre trabajó conmigo todos estos años. Sin embargo, el recuerdo de aquella persecución me golpea al llegar al estacionamiento. No hay ninguna señal de lo que suce
Aria Sé que Julia jamás nos expondría ante la junta directiva, pero siento una vergüenza tremenda al ver la seriedad en los rostros de todos los presentes. La única que sonríe discretamente es Julia, al igual que Ethan, que seguramente sospecha lo que nos quedamos haciendo. —Buenos días a todos.