Me quedé completamente inerte y sin saber que narices decir, solo me preguntaba ¿quién había escrito eso y más en un periodico nacional. — ¿VANESSA?¿qué haces aquí mujer y sola? — escuche la voz de Roy, un antiguo compañero de la universidad donde yo iba, cuando vivía con mis padres— !! ROY ¡¡ qué alegría volver a verte ¿cuándo has llegado? — pregunte— Me voy hoy, mi padre me necesita, pero dime qué haces aquí sola ¿y tu esposo, dónde está? — pregunto— No lo sé, Roy oye ¿me llevarías contigo por favor? – suplique— Claro que sí mujer, ¿pero dime es verdad lo que dice el periodico, que hay divorcio inminente? – pregunto— No me lo quería creer, pero supongo que es cierto, — le dije cabizbaja— Venga vámonos, mi coche ya está aquí, — me dijo Roy, cogiendo mi equipaje, marchando los dos hacia el aparcamientoRoy, tenia veintidos años, de pelo negro muy bien cortado, con un color verde de ojos, que te decian sin hablar lo que el deseaba de ti, haciendo que el cuerpo ya no fuera tuyo
Salí de mi casa, viendo a Kevin apoyado en su coche sonriendo mientras me iba acercando a donde estaba— Hola, uff estas preciosa — me dijo— Gracias, tú tampoco estás nada mal, ¿dónde vamos? — pregunte— !! KEVIN ¡¡ ¿qué coño haces tú aquí? – escuchamos preguntarle a Andrew— Por favor no te metas, solo nos vamos a tomar una copa, — le respondí yo gritando— Vamos entra — me dijo Kevin abriendo la puerta de su cocheKevin entró después arrancando el coche para irnos de aquel lugar, fijándome por el espejo del auto, como Andrew se quedó de pie con los brazos en jarra en la puerta de mi casa.Después de casi una hora, Kevin paro el coche en el aparcamiento de un Club, abriendome la puerta él cogiendo mi mano, entrando así los dos en aquel local, Estaba lleno de gente, música de baile, luces móviles, muchas parejas bailando bebiendo, riendo y celebrando, nos acercamos a la barra pidiendo Kevin una botella de champán, sentandonos en uno de los sillones vacíos que habían. Kevin abrió la b
Quise retroceder par huir de él, pero la intensidad con que mi esposo me miraba me lo impidio, cuando nuestros cuerpos ya estaban juntos, Aaron cogio mis muñecas con solo una mano suya poniendome los brazos en mi espalda, Su mirada fue cambiando de rabia a benévola tranquilizandome por momentos cada vez mas, lamio y mordio el lobula de mi oreja, haciendome sentir la calidez de su aliento, roxando mi cara con la suya, sigui por lamir mis labios, mordiendo mi labio inferior llevandosela a su boca, mordisqueo mi cuello, haciendo que diera un pequeño gemido, mientras notaba como mi sexo se mojaba, sin remedio ni sin que yo puediera evitarlo, lamio mis hombros, dando pequeños mordiscos, mientras yo cerraba mis ojos con aquella sensacion— Abre los ojos princesa, necesito que me mires — me susurro mi esposoAaron siguio lamiendo la union de mis pechos haciendo que mis pezones me dolieran al sentir como se ponen duros, solo con su roce, Me soltó las manos, pero sus manos bajaron los tirantes
Se que mi esposo no sabia que decirme en ese momento porque le extraño mucho mis palabras, pero pense que seria lo mejor, si le dejaba libre de hacer lo que quisiera con esa mujer, pensé que seguramente se sentiría más seguro conmigo y haría todo lo posible por que esa mujer desapareciera de nuestras vidas cuanto antes, aunque aún quedaba la otra cuestión, ¿que haría yo entonces?¿quedar embarazada de mi marido o seguir con las pastillas que me descubrió mi esposo? además, estaba el anuncio del peridodico, ¿quien fue capaz de anunciar esa gran mentira?, pensé que todo tendría una respuesta que aun yo no lo veía, ¿pero quien me la iba a dar? estaba algo confundida. Solo pensaba en darle a mi esposo lo que me pidiera sin reclamar nada, ya que quería que viera que lo amaba a pesar de todo y eso iba a hacer, demostrarle a mi esposo, que era suya y demostrarle cuánto confiaba en él. Después de ducharnos, nos tumbamos en la cama abrazados, quedandonos dormidos, por el cansancio que teníamos
. Aaron se quedo por un momento mirandome muy serio, sin saber que decirme, aunque yo ya lo sabia— Te espera en el baño ¿no? — pregunte— ¿Cómo lo sabes? – me preguntó él— Porque acaba de ir ella a donde están los servicios mirándome — le dije— Ya, pero si dices que no, no voy, ahora estoy contigo y no quiero que nada empañe lo que tenemos — me dijo— Anda ves, quiero ver tu cara cuando salgas, será divertido — le dieAaron sintiéndose culpable se levantó de la silla, acercando sus labios a los míos— Te amo mi amor, y te prometo que haré lo que sea para que esa mujer, desaparezca de nuestras vidas — me dijo antes de reunirse con Blanca en el cuarto de bañoNo quiero acordarme de cuánto tiempo estuvo mi marido con esa mujer en el cuarto de baño, solo lo vi saliendo de él, terminando de arreglarse la corbata, mirándonos los dos con mucha seriedad, mientras que ella cuando volvió a la barra me miraba sonriendo, pasando su lengua por sus labios, como si quisiera decirme que habían he
Entramos en el dormitorio, cerre bien la puerta poniendome enfrente de mi esposo muy seria— Quiero que me ates a la cama — le dije, viendo lo asombrado que él me miraba— ¿Por qué quieres hacerlo? — pregunto— Quiero saber lo que es sentirse dominada por el hombre que amo, venga átame a la cama — volví a decirle, cruzando mis manos para ofrecer mi cuerpo— Espera, ven conmigo, te voy a enseñar una cosa que aún no has visto, acompáñame por favor cariñoNos marchamos del dormitorio, hacia una puerta que siempre permanecía cerrada con llave, pero que nunca le di importancia, Aaron la abrió, bajamos por un pequeño pasillo, abriendo otra puerta, haciéndome entrar en ese cuarto. Me quedé mirando sin comprender que hacia todo lo que estaba viendo en ese dormitorio, me gire mirando a Aaron— ¿Qué es esto? — pregunte— Era mi habitacion preferida de toda la casa, aqui era donde Blanca y yo disfrutabamos del sexo duro, ya que como veras todo esto es para dominar a mi sumisa, que entonces era
Dos días tarde en volver a trabajar en la empresa de mi marido, una vez que ya me repuse de su noche de amor loca, nos fuimos los dos en su coche aparcando Aaron en el garage y como todo un caballero me abrió la puerta ayudándome a bajar del vehículo. Entramos en el edificio Taylor saludandonos el guardia que había en la puerta, dirigiéndonos los dos después hacia el ascensor, para subir a la planta donde tenía Aaron su despacho, entrando con nosotros en el ascensor Kevin, fijandome en la mirada que tenía Aaron mientras lo miraba — Buenos días, jefe –dijo Kevin– buenos días preciosa ¿ya te encuentras bien?, se te ha echado de menos en la empresa – me dijo a mi— Gracias por preguntar, ya estoy bien y de vuelta al trabajo — respondí, escuchando carraspear a mi esposo—- Bueno me bajo aquí, espero verte a la hora del almuerzo – me dijo sonriendo— No aguanto a ese payaso, no se que intenciones tiene contigo, seguro que estará deseando meterte en su cama — me dijo Aaron muy serio, haci
No se el tiempo que me tuvo retenida, consiguiendo de mi lo que se propuso cuando me vio sola en aquella sala, dejandome despues arrodillada en el suelo llorando, mientras intentaba ponerme la ropa bien, Cuando cogi fuerzas y me levante, escuche la voz de mi marido llamandome, me seque las lagrimas con mis dedos e intenté reponerme de la violacion que acababa de hacerme Kevin, para que mi esposo no se enterara, viendo en el suelo el condón que Kevin uso conmigo, retirandolo con mi pie debajo de la estantería para que Aaron no lo viera y no me preguntara, ya que no hubiera resistido a decirle que me había violado Kevin, ya que se que lo hubiera matado y arruinaria la vida de mi esposo.— Hola amor, Gigi dice que llevas bastante tiempo aquí abajo, ¿no encuentras el informe? — preguntó mi esposo— Creo que ya lo tengo, esto es muy grande y me ha costado mucho — le dije, sintiendo sus cálidos brazos rodeando mi cuerpo— Anda si ya lo tienes vámonos, no me gusta que estés aquí abajo sola,