Faltan unos minutos para que los invitados a la cena de trabajo llegarán a la mansión, yo estaba terminando de tratar algunos temas con mis abogados, el caso iba tan bien a mi favor con las evidencias, ya lo daba por ganado. Las haría pagar una gran suma millonaria, ya que para ellas, el dinero lo es todo, sin contar la humillación de tener que estar tras las rejas hasta que den el veredicto.Los comentarios en las redes sociales habían cambiado de dirección, no había ni un solo insulto dirigido hacía mí como los últimos días, ahora los malos comentarios iban dedicados a las tres víboras que tomaron tan malas decisiones.Me despedí de mis abogados cuando terminamos de hablar sobre el tema y ambos abandonaron el despacho y segundos después la mansión.Justo cuando iba por Louis a su habitación, Lulú invitó a pasar a la casa a Matthew, quién al verme se acercó a saludarme con un beso en la mejilla.Fue inevitable que mis músculos se contrajeran de solo recordar sus palabras de ayer fren
Que mi padre haya considerado realizar el proyecto de Nueva York, me dejaba realmente desconcertada, Ethan tuvo que haber rogado de rodillas y eso que ni siquiera bastanba para que mi padre si quiera lo pensará, pero me aliviaba gracias a mi primo, recapacitó aunque me dejaba un mal sabor de boca por lo que sacó a la luz lo de Gabriel.Louis estaba tan profundamente dormido, que preferí no despertarlo. Asegure su cama con Spencer, salimos de la habitación para unirnos a la cena que estaba por comenzar.Antes de bajar las escaleras, Spencer me detuvo para hablar.—Aylita, sea lo que sea que esté tramando Gabriel, tú actúa normal, de pronto se alarma y no sabemos que se trae entre manos.—Asentí con mi cabeza estando de acuerdo con su plan retomamos nuestro camino hasta la sala de estar, dónde ya se encontraban todos reunidos.Por supuesto que Ethan ya había llegado y apenas nos saludamos con un: Buenas noches. Me pregunto qué se inventaría para persuadir a mi padre.Mi padre nos invitó
Al día siguiente, desperté de malhumor y sabía que era por el incidente de anoche con aquel desvergonzado atrevido, pero eso no es todo.Mi madre se dió cuenta que algo ocurrió en la habitación de Louis, después de bofetearlo y soltarle aquellas palabras hirientes, él me miró con tristeza por unos segundos sin poder decir una palabra, antes de esfumarse de la habitación, sin esperar que yo abriera la puerta, mi madre estaba lo suficientemente cerca como para ver el cambio tan drástico de humor de Ethan al marcharse, y aunque me miró interrogante, preferí no tocar ese tema.¿Qué le iba a decir?¿Cómo se lo iba a decir?Mi estado de ánimo mejoró un poco cuando llegamos al juicio y vi a las Hotchner de la manera más miserable, no tenían ni una pizca de maquillaje en su rostro y se notaba sus imperfectos y ni hablar del cabello, parecía que no se peinaron en un mes, comparado con la imagen a la que estaban acostumbradas.Esbocé una pequeña sonrisa cuando me miraron con odio, se notaba que
Chloé se mantuvo en silencio por un largo tiempo, su expresión cambiaba gradualmente, a tal punto que sus ojos se cristalizaron ligeramente.Una chispa de esparanza nació en mi pecho, sus ojos se detuvieron en los míos y cuando abrió la boca para hablar, la volvió a cerrar en el momento que la puerta de la sala se abrió, dejando a la vista el par de abogados de Chloé.—Buenas tardes, Sra. Rossi, ¿Hay algún problema con mi cliente?—El abogado habló de inmediato, posicionándose detrás de Chloé.Me paré firme en mi lugar, sintiéndome irritada por la inoportuna llegada de los abogados. Era evidente que no iban a decir nada estando ellos presentes, así que guardé silencio, mientras le dedicaba una mirada a Chloé.—Ninguno, ¿Cierto Chloé?—Me atreví a hacer aquella pregunta directamente a ella, solo así me daría cuenta si consideraba mi propuesta.Sus ojos seguían clavados en mi rostro y la vi tragando en seco antes de responder.—Abogado y abogada Doyle, pueden estar tranquilos, no está pas
Mientras ayudaba a Spencer a empacar sus cosas, le conté con lujos y detalles todo lo ocurrido en el juicio y en la conversación con Chloé antes de que llegarán sus abogados. Le mencioné mis ligeras sospechas sobre Gabriel y él se quedó pensativo, sin dejar de doblar cada prenda.—Voy a mover mis contactos, investigaré a Gabriel y a los abogados, cualquier guardado que tengan lo voy a descubrir. Es importante que no le menciones esto a nadie, ni siquiera a Álvaro, tenemos que asegurarnos antes de tomar medidas.—Spencer habló después de un largo rato y estuve de acuerdo con su plan.Una amarga sensación se alojó en mi pecho y es que aún me costaba creer que Gabriel sea capaz de esto, ¿Qué diablos quería lograr?A estás alturas no confiaba en nadie, ni siquiera en mi mejor amiga, ni siquiera he tenido tiempo de hablar con ella, o tal vez es que simplemente no quiero dirigirle la palabra.—Mañana volvemos, quisiera reunirme con tus contactos y contigo, quiero seguir el caso de cerca.—Le
Mi mirada no se podía apartar del rostro de Ethan, esperaba el momento que me dijera que estaba bromeando, pero jamás llegó. Era difícil creer que sería capaz de dejar su empresa tirada, sus negocios, su familia, todo por mudarse a París dónde estaría muy cerca de Louis.Después de unos segundos, solté una risita, daba por hecho que me estaba gastando una broma y se me hizo realmente tonto de su parte, pero más tonto es que casi le creo.—¿A quién quieres engañar, Ethan? No eres capaz de dejar todo lo que siempre te ha importado y por lo que tanto te has esforzado, para mudarte a París.—Dije tranquila como silo que estuviera saliendo de mi boca fuera toda la verdad, sin embargo, Ethan parecía muy serio.¿Acaso no es como lo estoy diciendo? Fue entonces cuando dejé cualquier atisbo de diversión a un lado, para tomar este asunto, muy pero muy en serio y me enfoqué en sus ojos color miel, que brillaban más que nunca mientras me miraban fijamente.—No quiero engañar a nadie. Las cosas qu
A la mañana siguiente, desperté con un dolor de cabeza insoportable, de esos que son imposibles hacer desaparecer con una aspirina, ni con dos, ni con tres, por lo tanto, también estaba de malhumor, estresada y ansiosa por regresar al fin a mi hogar, a mi trabajo, a mi zona de confort. No soportaba estar un segundo más en está ciudad.El vuelo salía en unas horas y aún me faltaba terminar unas cosas en mi maleta y cada vez, se me hacía imposible terminar de empacar sin la ayuda de nadie, iba a volverme loca con tantas cosas a la vez, teniendo a Louis a mi lado, parloteando e insistiendo en que quería ver nuevo a su tío idéntico a "Eth", para jugar en su silla de ruedas; revisando la respuesta de los abogados de las Hotchner, afirmando que ya se había hecho el pago acordado en el juicio y a eso se le sumaba la repentina presencia de Liah en mi habitación, quien insistía en hablar antes de ir a París.Iba a volverme loca, si no es que ya lo estoy.—Liah, en este momento estoy muy ocupad
El chófer se detuvo en el aeropuerto privado donde estaba el jet privado de mi padre, listo para llevarnos de nuevo a París, mi hogar.Liah, Lulú, Louis y yo, fuimos los últimos en llegar, mi amiga quiso ir por el camino más largo para darle un último vistazo a las calles de Nueva York, era incierto cuando volvería a visitar la ciudad, ya que al volver, estaríamos sumamente ocupados en el proyecto de colaboración.Lulú, quien estaba en el asiento del copiloto, fue la primera en bajar de la camioneta y tomó las cosas de Louis antes de alejarse. Liah y yo tardamos en bajar, mi amiga se estaba retocando el maquillaje y me pidió que la esperará, mientras hablaba sin cesar sobre lo frío e indiferente que es Spencer con ella, desde que se atrevió a besarlo, el no volvió a dirigirle la palabra, a menos que fuera para temas relevantes, lo cual se resumía a un par de ocasiones en el que el preguntó sobre algunos documentos de la empresa.—Tú dime, eres su prima, lo conoces mejor, ¿Por qué me