Capitulo 368

En el tranquilo pueblo donde Amaris construyó su hogar, la historia de la familia continuaba con el suave murmullo de risas infantiles. Los nietos de Amaris, criados bajo el cálido abrazo de la casa familiar, llevaban consigo la chispa de la curiosidad y la promesa de nuevas aventuras.

Era un día de verano, y los nietos se aventuraban al jardín, explorando los rincones que habían escuchado en las historias que contaban sobre la abuela Amaris. Descubrieron el árbol que creció junto a la estatua de su bisabuela y jugaron bajo su sombra mientras las risas llenaban el aire.

Entre juegos de escondite y carreras por el jardín, los nietos se detuvieron frente a la estatua de Amaris. Con ojos llenos de asombro, comenzaron a preguntar sobre la abuela cuyas enseñanzas resonaban en las historias que sus padres les contaban cada noche.

Una brisa suave agitó las hojas del árbol, como si Amaris estuviera presente, escuchando sus risas. Uno de los nietos, ansioso por conocer más sobre su bisabuela,
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP