Katy no se molestó en agregar que era la única vez que había sabido de su tía desde que sus propios padres habían muerto casi una década antes.
—Debe comprender, señor Brown, que nunca conocí a mi prima y que solo intercambiamos algunas cartas durante estos años. Decir que no éramos íntimas, sería un epíteto suave. Mis padres se mudaron aquí desde Boston antes de que yo naciera —concluyó, recordando lo que decía la carta de su tía—. Fue un choque entre el carruaje de mi prima y un coche de caba