La rubia desvió la mirada antes de ponerse en evidencia.Estaba clara en que el “trabajo” para el cual había sido contratada constaba en fingir ser la prometida del impresionante monumento sentado a su lado, pero ni que estuviera muerta para no darse cuenta de que iba a ser muy difícil quitarle los ojos de encima a semejante espécimen, y más cuando el desgraciado sonreía de ese modo tan sexi.Además, hacer ese tipo de comentarios sobre su castidad y cómo ella era una niña buena, solo azuzaban la candela en los leños que comenzaban a prenderse solitos. Al menos en ella.Lara maldijo por lo bajo, necesitaría mucha fuerza de voluntad para mantener la compostura. No entendía cómo coños Waylon Scott la trastocaba tanto, había sido prácticamente inmune a los hombres hasta que apareció Rowdy en la escena de su vida, y después de su traición, pensó que sería muy difícil volver a ver a otro hombre de ese modo.Bueno, técnicamente ni siquiera lo estaba viendo “de ese mismo modo”, porque con Row
Lara arrastró pesadamente los pies fuera del probador, abrazándose a sí misma con la expresión de pudor que había tenido en el hotel cuando pensó que se entregaría a Waylon por dinero.Traía la vista baja, sintiéndose como una cosa exhibida en una vidriera, como un pedazo de carne a punto de caer en las garras de algún depredador, mientras el aire rozaba sus piernas desnudas y su espalda descubierta, haciéndola erizar.Waylon contuvo el aliento, la delicada belleza de la rubia hizo que dejara caer la mandíbula sin darse cuenta. Había conocido a muchas mujeres hermosas, pero en su medio la mayoría estaban, ¿Cómo decirlo? ¿Retocadas? Y la hermosura de esta diosa de porcelana era totalmente natural, y parecía no darse siquiera cuenta.La prenda carmesí se ajustaba perfectamente a las curvas de la joven, acariciando su blanca piel mientras Waylon tragaba sonoramente y se llevaba una mano al cabello, recordando que debía volver a respirar.— Ese es… — carraspeó él, aclarándose la garganta —
— Yo… necesito saber cómo puedo pagarte eso… — Señalando la mezcla de polvo y fragmentos rotos de lo que había sido durante cinco siglos una pieza invaluable de arte oriental.Waylon dejó salir el aire.— No puedes pagarlo, deja que yo me encargue, lo sustituiré con una copia y mi padre nunca lo sabrá — Tomándola de la mano y tirando de ella para llevarla hasta la terraza en la que Walter los esperaba a ambos.La cabeza de Lara era un hervidero de confusión, por un lado, sus principios éticos y morales y, por el otro, los anti éticos de Waylon Scott. Se detuvo en seco y se le quedó mirando.— Entonces, ¿Esta es la forma en la que arreglas todo? — La frase sonó claramente a reproche.— ¿Perdón?— ¡Todo para ti es tan fácil como decir una mentira tras otra, para salir de un apuro!Él pareció estudiar su rostro por un instante.— ¿Y qué esperabas que hiciera? ¿Qué te pasara la cuenta por uno punto seis millones de dólares? Aunque tuvieras el dinero, el jarrón ya no existe. No consigues a
El rostro de Lara era un completo poema. La ambivalencia de lo que este hombre podría llegar a ser le resultaba completamente desconcertante. ¿Cómo podía haber dos naturalezas tan antagónicas en la misma persona?— Qué tú haces, ¿Qué? — Lara dejó escapar con una mezcla de sorpresa y temor.¿Cuántas caretas podría tener Waylon Scott?— ¿Lo ves? ¡Eso es lo que logras cuando ocultas una cosa tan importante y peligrosa a alguien como tu prometida! — Escupió Walter.— No es tan importante, papá, muchas personas lo hacen y nadie anda por ahí gritándolo a los cuatro vientos — Se escudó, ¡Como si fuera una cosa tan común, querer estar en medio de un conflicto bélico!— Nunca te he pedido que lo grites a voz en cuello, Waylon, ¿Pero a ella? ¿Es en serio? — La expresión de Walter era incisiva. Waylon se revolvió en la silla con incomodidad.— Supongo que le debo una explicación, pero no es por eso por lo que vinimos hasta aquí, ¿Verdad papá?La mirada de Waylon se entrecerró sobre su padre.—
Lara necesitó girar el rostro para no caer redondita en los bien formados labios de Waylon.— Creo que deberíamos seguir el consejo de mi padre, te llevaré a conocer la propiedad, así nos despejamos un poco de este mal rato — levantándose y extendiendo la mano hacia ella.La rubia observó la mano extendida del empresario y dudó un segundo, pero luego pensó que Walter era demasiado perspicaz como para no estar vigilándolos de algún modo, y ya que se había “salvado por la campana”, era mejor no seguir tentando a la suerte.Asió la mano de Waylon ignorando el cosquilleo que sentía recorrer su piel desde su mano al contacto con la de él hasta su brazo, y caminó a su lado como lo haría una pareja normal.— ¿Crees que tu padre pueda atraparnos en la treta? — ella preguntó en baja voz, negándose a mirarlo. Cada vez que lo hacía su cerebro no terminaba de conectar con el resto del cuerpo.— Supongo que es muy inteligente y que los golpes de la vida, si algo enseñan, es que no podemos fiarnos
El color huyó del rostro de Lara al quedarse viendo la diminuta prenda.— Puedes cambiarte allá — él le dijo señalando hacia una construcción rústica enorme, tipo bohío, que estaba parcialmente construida dentro del agua y conectada a otras dos iguales, por medio de puentes de madera sobre el agua, y con acceso a un muelle.Lara tomó el bolso con las cosas y el traje de baño y caminó torpemente hacia el bohío.Al entrar, se quedó boquiabierta. El lugar estaba hermosamente diseñado con cortinas blancas ondeadas al viento, sillones bajos con cojines de todos los tamaños en tonos manzana y naranja fuertes que contrastaban con la madera de los pisos y techos.Un amplio bar se extendía de un lado, y una cocina y el asador con amplia isla de madera estratégicamente ubicada le dio la impresión a Lara de que ahí se llevaban a cabo unos asados espectaculares.Las luces colgaban hermosamente del techo y los muros de cristal hacían que el lugar se fundiera con el paisaje tropical de ensueño.Des
Lara se apresuró a correr de regreso a la casa sin siquiera mirar atrás. Necesitaba poner distancia entre ella y Waylon o se arrepentiría.« No mezcles el trabajo con otra cosa, Lara; necesitas mantener la cabeza fría y en su lugar ». Se reprendió más tarde cuando se vestía para la cena.Estaba dándole los últimos toques a su maquillaje con la ayuda de un tutorial, no acostumbraba a arreglarse tanto, cuando él cruzó por la puerta.— Ya estás, lista… — apenas pudo articular, desviando la mirada con dificultad y proponiéndose firmemente a mantener las relaciones contractuales a raya.— Sí, no quiero hacerle un desplante a tu padre, estamos en la cuerda floja, es mejor no darle motivos para que se enoje.Él sonrió. Si se estuviera casando de verdad, seguramente su prometida no sería tan cuidadosa en mantener las buenas relaciones con el suegro, ni sería tan inteligente para no cabrear a Walter Scott por una nimiedad como la puntualidad en la cena.— ¿Tardarás mucho? — Ella lo miró de reoj
— ¡Ya están todos! Y fueron muy puntuales, me alegra ver que la familia continuará guardando las buenas costumbres — Walter saludó al entrar al comedor familiar.Durante la cena, Lara mantuvo los nervios a flor de piel. Cuidar la compostura y los modales en la mesa no era cosa fácil, sobre todo para una chica que nunca necesitó conocer cuántos dientes tiene el tenedor del plato fuerte y cuántos tiene el de la ensalada.Hizo todo lo posible por no cometer errores, pero era imposible no meter la pata en alguna cosa. Ashley, que se dedicó a estudiar a la rubia con segundas negras intenciones, no tardó mucho en descubrir que la joven no tenía la formación de una “niña rica”, y que podría usar eso a su favor, si sabía cómo hacerlo.No estaba muy contenta con encontrar a Waylon comprometido cuando decidió reaparecer, contaba con que Rowdy sería el vehículo perfecto para acercarse a él después de tantos años, y que, con el estímulo suficiente, caería de nuevos en sus redes.Estaba arrepentid