EL AFORTUNADO

Temprano en la mañana, me desperté cuando sentí algunos movimientos suaves dentro de la habitación. Inmediatamente abrí los ojos, me incorporé y vi que Luis ya se estaba poniendo la ropa, con el pelo aún húmedo, lo que indicaba que acababa de ducharse. Estire mis brazos en el aire mientras soltaba un bostezo silencioso luego me frote los ojos para poder voltear a ver el despertador que estaba en la mesita de noche.

¡¿Las 5:25 de la mañana?!

—Oh, buenos días—. Luis se acercó a mi lado y se agachó para besarme. —Deberías dormir más, aún es temprano. Te mantuve ocupada y ocupada bastante bien anoche, ¿eh? —. Hay una sonrisa malvada en su cara mientras sus ojos se agitan.

—¿Vas a alguna parte? — pregunto, con la voz todavía un poco aturdida por el sueño.

—Sí, Silvia nos ha dado instrucciones para ir a trabajar más temprano de lo habitual a partir de hoy—. Contestó, frotándome el pelo.

Silvia otra vez

Hace dos semanas que esa mujer llegó a este pueblo y cambió totalmente la rutina habitual
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP