Jamás hubiese imaginado que Gael tocara el piano, y mucho menos que tuviera un estudio para este “hobbie” en Madrid sería un sitio así. La fachada no da indicios de que esto pudiese ser un estudio de música, más bien parece un lugar vacío. Abre la puerta y me deja entrar primero para luego entrar él y cerrar con llave detrás de nosotros.—¿De verdad este es tu estudio o es que me mataras y dejarás mi cuerpo abandonado aquí?— Bromeo mientras enciende las luces y ambos reímos.—Cariño, no soy un criminal eh... aunque, lo de matarte si se me ha pasado por la mente, pero matarte a besos.— Me confiesa y le miro con una media sonrisa tatuada en mi rostro.—¿Y a que hemos venido aquí?— Pregunto ignorando su tentadora advertencia y miro a mi alrededor. —Es que me dieron muchas ganas de que pasáramos un tiempo aquí y compartir algo contigo que normalmente no le muestro a nadie.— Se explica y ahora todo tiene más sentido.—De acuerdo... te escucharé atentamente entonces.— Le digo entusiasmada
14 de diciembreNo tengo ni la más remota idea de cómo hacer para concentrarme en el trabajo. Solo sé que no puedo dejar de pensar en él y eso me está haciendo perder el enfoque en todo lo que se supone que debo hacer. Leo por quinta vez el borrador del contrato que debo presentarle a uno de mis clientes y vuelvo a perderme en la misma parte; esto es imposible.Entre risas y rabia conmigo misma, tomo mi móvil y le escribo un mensaje al culpable de esta situación. Serena: “No consigo concentrarme en el trabajo a causa tuya. Llevo leyendo la misma parte del contrato cinco veces.” Le reclamo.Su respuesta no tarda nada en llegar.Gael: “Estamos igual, guapa. Me hablan de fechas de lanzamiento de productos y ni siquiera soy capaz de anotarlas en mi agenda porque no puedo concentrarme en lo que me dicen. Sigo recordando la manera que mis dedos se han deslizado por toda tu piel cuando te tuve sobre el piano.”Ya, ahora sí que no conseguiré ni siquiera leer el primer párrafo...—Serena, lo
El tener a Gael y mi padre, sentados en la misma mesa, es una imagen que jamás se me hubiera pasado por la mente. Mucho menos me hubiese imaginado que el malvado de mi novio estaría acariciando mi rodilla por debajo de la mesa, ¡lo quiero matar por hacerme esto!Honestamente, pensé que mi padre y Gael no tendrían ningún tema de conversación en común, pero me he equivocado. Mi padre le cuenta de su trabajo y Gael acerca de cómo es su empresa y los nuevos productos –Sergio, su hija, ha hecho un trabajo increíble para la rueda de prensa.— Comenta de la nada y me veo sorprendida ante sus palabras.—Gracias, Gael, no es necesario que hables así de mí.— Le digo y es casi un "por favor no nos pongas en evidencia."Mi padre nos mira a ambos y sonríe —¿Y hace cuanto se conocen ustedes dos?— Pregunta y bebe un sorbo de su copa de vino.—6 meses— Responde él mientras que al mismo tiempo yo respondo—3 meses—«Perfecto…»Mi padre nos mira mientras que intenta no reírse y deja la copa sobre la mesa
**El hecho de que mi padre y Gael se llevaran tan bien ha sido una grata sorpresa. Sé que debería estar feliz, que debería haber querido pasar tiempo con ambos, pero me hacía falta ese momento a solas con mi padre. Lo que no me hacía falta era que alguien de mi pasado regresara. No estaba preparada para volver a verlo. Mucho menos estaba preparada para enterarme de quien es él realmente. **3 días después: 17 de diciembrePor más que mi padre ya se haya enterado lo que tengo con Gael y que él se lo haya contado a mi madre, que por cierto casi se desmaya de la emoción, no ha hecho que quisiera recorrer Madrid con ambos. Primero que nada, creo que sería casi imposible que Gael pasara de ser percibido dada su fama gracias a las entrevistas que ha dado, y segundo que realmente quería un momento a solas con mi padre. Necesitaba disfrutar de él, y del poco tiempo de padre e hija que tenía. Supongo que Gael ha sabido comprender que no es que quisiera alejarlo de mí, al menos eso espero. De
No puedo soportar la manera en la que Gael nos mira. Puedo imaginarme lo que está pensando de mí y quisiera explicarle todo, pero no puedo con Max presente y mucho menos si todo lo que me ha dicho recién es cierto.Finalmente, Gael termina de entrar a la oficina y cierra la puerta detrás de él —Max, ¿Qué haces aquí?— Le pregunta serio y eso demuestra que si es cierto lo que me ha dicho.«No lo puedo creer, me tiene en sus manos»—He venido a felicitar a Serena. Ha hecho un trabajo increíble hasta ahora— dice tomando distancia de mí y esto es algo que realmente agradezco. —¿Y tú? ¿Por qué estás aquí? — Pregunta confundido.—Tengo que ultimar unos detalles de la sesión de fotos de mañana.— Explica y sé que es un invento. Puedo notar como Max no se ha creído el cuento y esto me da pánico. Sé lo obsesionado que ha estado conmigo y cómo se pone cada vez que un hombre se acerca a mí.— ¿De qué sesión de fotos hablas? Hasta donde yo sé, la segunda etapa de la campaña no comienza hasta el pró
**Debo admitir que desde todo aquello con Pedro no soy la misma. Tengo miedo de volver a caer, de sufrir... Me da pánico entregar todo de mí y que me decepcionen nuevamente. Sé que Gael es diferente, pero su mundo es mucho más difícil que el mío. Cada paso que vamos dando es un salto al vacío e ir a pasar Navidad con su familia no es la excepción. **Algunos días después: 23 de diciembreAún no puedo creer que esté haciendo esto... Quería que todo fuese con calma, que lleváramos lo nuestro en secreto, y aquí estoy en el AVE junto a él. Los últimos días juntos han sido estupendos. Nadie en la oficina sospecha de lo que tenemos; solo piensan que nos hemos hecho muy buenos amigos, y Max... Al parecer todos los eventos festivos de la empresa lo han mantenido lejos de mí, pero con él no puedo bajar la guardia nunca. Lo conozco bien y cuando menos me lo espero siempre aparece.Centro mi mirada en él y sonrió al verle tan concentrado con su móvil. Supongo que debe de estar respondiendo mensa
De acuerdo... me tiemblan las piernas. Gabriel abre la puerta de la casa donde viven los padres de Gael y la que supongo que es la casa donde se reúnen todos para las fiestas y ocasiones especiales. Estoy tan nerviosa que apenas me percato de que mi novio me ha tomado de la mano y la aprieta fuerte. –Todo estará bien. — Me dice al oído y debo mirarle para sonreírle. «¿Cómo es que consigue que siempre me sienta tan bien? Incluso en momentos como este me da seguridad.»—Adelante— dice Gabriel y no queda más que seguir con esto. El salón está vacío, pero las risas que parecen venir del jardín nos dejan saber que todos están allí. Sin soltarme de la mano Gael guía el camino mientras que yo me pierdo en cada hermoso detalle decorativo de esta casa bastante moderna. Mi novio me había comentado que su hermana era diseñadora de interiores y que su padre era arquitecto, aunque bueno, esto también es información bastante pública dado que lo ha dicho en algunas notas que dio a la prensa. Abre
Su piso esta tal cual lo recuerdo cuando lo traje aquí algo ebrio aquella noche de julio. Han pasado cinco meses desde aquel momento, y entre nosotros las cosas han cambiado demasiado. Ahora soy su novia, acabo de conocer a su familia, mi padre ya lo conoce, y con todo esto; la relación parece ser bastante formal. Admito que no esperaba esto de nosotros. En realidad, en nuestro segundo encuentro solo queríamos pasarla bien y olvidarnos de todo. Es increíble cómo las cosas se fueron dando y el verle ahora aquí abriendo esa botella de Moscato para que brindemos, me hace sonreír.Lo sirve en las dos copas que ha colocado sobre la encimera, y luego camina hacia mí, observándome de pies a cabeza. Es impresionante el poder que tiene en su mirada. Me hipnotiza, me hace sentir especial, y siempre consigue ponerme nerviosa.Ya cuando está frente a mí, me entrega una de las copas y sonríe –Por nuestras primeras fiestas juntos. — Propone y sonrió. —Porque tu familia no me ha rechazado. — Bromeo