Capítulo 19


Una vez que regresé del estacionamiento y de ir a dejar a Clavka hasta mi coche me quedé pensando en la idea de que nada en la vida podía ser más aleatorio que mi vida misma.

Sin previo aviso la gobernadora de la ciudad estaba ahí, de pie frente a la puerta de mi departamento.  

Aquello no lo podía creer.

— ¿Y tú? —Me preguntó, así como realmente preocupada por mi existencia— ¿Dónde estabas?

Me causó bastante gracia aquel tono de voz que empleó para preguntarme aquello y no pude evitar sonreír.

— ¿Por qué?

— Pregunté en recepción por tí. Me dijeron que no habías salido de aquí y al mismo tiempo me costó bastante encontrarte.

Diez minutos antes y otra vez

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