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Gastado
(Zhang)Tenía que ser una broma, ahora Iker parecía haber perdido la cabeza por completo y eso, era lo peor que podía pasarnos. No esperé que pudiera caer en una depresión tan grande. Nos había encerrado y solo podríamos salir si peleábamos contra él o lo desafiábamos, lo cual no era para nada recomendable.—Tenemos que convencerlo para que peleé. —dije, Kal estaba allí, en una silla leyendo un libro como si quisiera ignorar lo que estaba sucediendo.—¿Qué dices? —preguntó Kal, con desinterés. —Ah, ya entiendo, pero no hará falta que te expliques, es una tontería. Mi hermano está sufriendo a su manera, no dejará que lo convenzamos ni tampoco, nos dejará salir.—¿Te vas a quedar aquí encerrado? —pregunté. —Yo me voy, Tyler se marchó, al igual que la manada de Robert. Ahora solo estamos nosotros y él parece estar loco.—Tu idea de manada es confusa. —respondió Kal, mirándome con desdén.—Explica tu insulto. —ordené, con ferocidad, no me gustaban en lo absoluto las indirectas.—Porque cr
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Estando viva
(Kat)Mi humor no podía estar mejor ni, aunque me fuera de vacaciones a la playa. Tenía los ojos iluminados por el sol de la mañana. Despertar era un placer para mí, porque había salido victoriosa y faltaba tan poco para ganar del todo.Era una chica ganadora, en el espejo ahora veía solo eso. Mi fuerza recobrada por tener a esa Keira encerrada era implacable. Mis empleados me atendían constantemente y custodiaban mi lugar y el terreno, para que no hubiera ojos curiosos.Mi plan era más amplio que el del lobo de cobre y gracias a Iker, me di el lujo de contratar humanos. Ellos no sabían sobre los lobos, solo cumplían su trabajo y ya. Eso me dio una ventaja, Keira no lo habría visto venir jamás.Solo bastó con comprar la lealtad del cuidador de Gala para ganar la pelea. Ahora, el demonio se hallaba en el pozo de lodo y desechos, sin tener posibilidad de salir, alimentarse o ver siquiera la luz del sol. Eso me hacía sentir increíblemente realizada.Había pagado un precio, mi querido Nat
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Algún hilo suelto
(Zhang)El grupo conformado no era una amenaza para nadie, eso era algo que admití apenas nos conformamos como equipo. No teníamos un alfa, eso era ya mucha desventaja, para ser que no sabíamos a lo que nos enfrentábamos.Habíamos conseguido un vehículo en el cual entrabamos todos. Era una camioneta roja con seis asientos, justo para Kal, Ema, Tyler y yo. Éramos los que estábamos dispuestos a buscar a Keira. Yo le había dado una pista a Jayden, pero no estaba muy seguro de que Kat se ocultara allí.—No sabemos a lo que nos enfrentamos. —aclaró Tyler, con su sarcasmo afilado de siempre. Parecía que no se preocupaba por nada. —No tiene por qué ser tan terrible. Es solo una chica que ni siquiera sabe transformarse en loba.—No la subestimes, Kat puede tener una estrategia, logró capturar a una demonio y eso no es poca cosa. —dijo Kal, que era el más consciente.—Tiene poderes muy extraños, todavía no sabemos cómo funcionan. Tienes que saber, que nosotros hemos experimentado mucho. —dije,
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La viuda
(Ema)Luego de ese viaje de cinco horas, parecimos estar por llegar al fin a nuestro objetivo. Mis sentimientos eran una mezcla tan extraña que no alcanzaba a distinguirme. Porque dentro de mi corazón latía el dolor profundo, junto con el miedo y el deseo de ayudar.Keira era importante para mí, ella no merecía estar en esa situación tan horrible. No quería ni siquiera imaginar las cosas que le estarían haciendo, porque la crueldad de Kat no tenía límites. Mi corazón me pedía ayudarla mientras atravesaba mi duelo, solo eso aliviaría mi dolor.Si cerraba los ojos, todavía podía ver a Greg junto a mí, como si su presencia no se hubiese extinguido del todo. El era un hombre maravilloso y un lobo con determinación. No habría nadie nunca como él en el mundo.No aceptaba la idea de que no volvería a verlo nunca. Si soñaba, él estaba vivo, despertándome por la mañana con sus bromas, jugando a nuestros juegos, en nuestra intimidad. Lo extrañaría para toda la vida.Por sobre todas las cosas, a
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La basura
(Jayden)La reunión estaba próxima a comenzar. Había tantos invitados, Maurice decía que ninguno tendría un lobo convincente para liderar porque nadie tenía soluciones a lo que ocurrió. Pero eso era peor incluso para mí, porque yo tampoco contaba con ninguna solución para el problema económico que afrontaban las mafias.Era curioso que los mayores lideres mafiosos en su mayoría fueran lobos. Pero lo más extraño era que, los humanos decidieran ignorar nuestra existencia cuando lo sospechaban en muchas ocasiones. Suponía que el dinero compraba cualquier silencio, el encubrimiento de nuestra especie era primordial para seguir en esa sombra protectora.—Tengo una inquietud, Jayden. Has convencido a todos en el pasado y ahora, seguramente o harás de nuevo. Tienes esa capacidad, que espero no sea producto de un químico y sea solo mera simpatía y recursos. —Maurice comenzó a hablar con más severidad. —¿Qué es lo que harás si pierdes el debate? Los lobos no somos como los humanos, aquí, en el
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El temor
(Keira)El pequeño paso que di al trepar un poco me hizo sentir mucho más fuerte. El haber logrado estar sin contacto con ese putrefacto lodo otorgó esa energía que uno solo siente cuando está con la autoestima muy alta. Si tan solo pudiera controlar las alas, podría volar hasta el comienzo del pozo y así, golpearía la reja para salir. Si sacaba mi fuerza de demonio podía lograrlo.Kat llegó a su visita diaria, al menos cada dos horas venía a torturarme nuevamente.—Estoy de buen humor, mi amiga querida. —dijo, con un tono de voz relajado, se notaba que había tenido una buena jornada. —Estuve activa y ocupada. Ahora, tengo más tiempo para ti, no te pongas celosa. —soltó una risa irónica. —Te he traído un obsequio.Arrojó otra hogaza de pan recién horneado por el pozo, con la intención de que este cayera al fondo, se mezclara con el lodo y tuviera que comerlo porque el hambre me ganara. Conocía a la perfección sus intenciones, ella ansiaba verme comer esa basura para satisfacer su crue
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Pan de ayer
Lo había salvado, claro que eso no era justo para mí, porque él me dejó morir como si nada, como si no fuéramos familia. Estaba frente a mí, pálido como una hoja de papel y no podía evitar tiritar de miedo.—¿Piensas que estás muerto, Jayden? —pregunté, con una sonrisa sarcástica.El no contestó, estaba aterrado, la explosión nos dio unos segundos. Me subí al auto que tenía en mi poder, un deportivo azul oscuro con vidrios polarizados. Abrí la puerta del acompañante y le indiqué que subiera de inmediato.Subió sin chistar, todavía en shock.—¿Eres tú de verdad, Nat? —preguntó, después de un largo silencio.Debía conducir hasta un sitio alejado, la cacería comenzaría muy pronto.—Es lo que ven tus ojos. ¿No es así? ¿No confías ni en ti mismo? Creí que eso era lo que más apreciabas. —dije, con algo de rencor en la voz, no podía olvidar su cara cuando estuvo de acuerdo con mi ejecución.Otra vez, silencio de su parte. La conmoción era fuerte, no sabía hasta que punto podía darse cuenta s
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Cazado
(Zhang)—Volvamos a repetir, nunca más seguiremos el instinto de Kal que no nos ha servido absolutamente de nada. —dije, mientras veía como se fastidiaba. —Esos lobos viejos ya están seniles, no actúan con normalidad, joder.—¿Eso para ti es no ayudar? —preguntó Ema, directamente observándome y no sé porque, pero me sentí un poco extraño. —Nos han dicho pistas para encontrar a Abi.Tuve que quedarme callado ante su negativa, lo cual no era normal en mí. Quizás estaba cansado, debía por eso que me encontraba bastante raro.—¿Te quedaste sin palabras? —se burló Tyler.Habíamos parado en una estación para volver a cargar gasolina, cerca de allí había una casilla turística y podrían decirnos que lugares recreativos existían en esa ciudad. Era mucho mejor que andar preguntando persona por persona.Me bajé a estirar las piernas y caminé un poco. Sentí un olor peculiar que venía desde una de las panaderías de la zona, era más fuerte que el pan. Decidí ignorarlo, quizás tuvieran algún product
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La conexión
(Kal)Los lobos nos acorralaban nuevamente, esto parecía algo de nunca acabar. Lo peor radicaba en que no teníamos indicios de donde hallar a Abi, que parecía haberse borrado de la faz de la tierra y sus padres no tenían ni idea de donde hallarla.—¡Abajo! —grité, al tiempo en que rodaba para esquivar al lobo que atacaba.Ellos querían a Zhang, ahora estaba claro el porqué. Esta vez no era una cuestión de poder, era un problema de dinero. La crisis de las mafias les había dejado ese plan en conjunto. Repartir las propiedades de los miembros más ricos de todos.Si no lo hacían, las mafias comenzarían a sucumbir en la quiebra. Sin embargo, no me entraba en la cabeza como romper el anonimato y el secreto de los lobos haría mejorar su situación. Debían estar desesperados por sacar la tajada del dinero y por eso actuaban de esa manera.La orden era matarnos a todos, sin capturarnos ni nada, solo necesitaban vernos muertos para repartirse todo el botín. Zhang estaba protegiendo a Ema y eso
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Comunicarnos
(Keira)—Debes guardar silencio por favor, o nos mataran a los dos. —mentí, con la voz apagada y suave, para que no saliera ni un hilo de voz de ese pozo profundo y pestilente. Se debía guardar el secreto sin excepciones.—¿Qué…? —preguntó el joven, con la cara más confundida y aterrada que hubiera visto en toda mi vida.—Me tienen aquí desde hace días. —confesé, con las lágrimas en mis ojos. —Debes ayudarme a salir. El seguía en un estado de shock terminante. No parecía reaccionar más que con monosílabos. La caída también debió de afectarle. Quería gritar de la impotencia, al fin bajaba alguien, pero esta persona ni siquiera parecía poder expresarse del espanto. Si bien el sitio poseía un hedor tan horrible que nadie podría concentrarse aquí.—¿Cómo te llamas? Mi nombre es Keira. —dije, con la esperanza de que eso lo hiciera sentir más tranquilo.Luego de unos segundos que se me hicieron interminables, al fin logró decir cuatro palabras.—Me llamo… Soy Cristian. —dijo con una gran d
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