No, debo mantener mi postura calmada y seguir como si nada. Es mejor que me controle antes de hacer o decir una estupidez que ponga en peligro a mi familia.Sin aviso, Crow rodea mi cintura con su brazo, pegando su cuerpo al mio. Reprimo una maldición que estuvo a casi a nada de escapar de mis labios. Su agarre se intensifica por un breve instante, como queriéndome recordar que no olvide este estúpido juego suyo.Respiro hondo y luego de eso, dejo caer una sonrisa encantadora, la misma que usé cuando crucé la puerta de este jodido sitio, aunque por dentro quiero partirle la cara al bastardo.—Así es, ella es Antonella Mancini, mi prometida —responde con una enorme sonrisa. El Sheikh asiente lentamente, como si estuviera sopesando algo. —La mafia Mancini... la familia más poderosa de Europa.Mi piel se eriza. Es claro que todos saben de nosotros, nuestro nombre asciende por los cielos, pero que un jeque poderoso, hable de esa forma de nuestro legado, me pone algo nerviosa. No porque
El vino desciende por mi garganta con un ardor suave pero imponente, no es un sabor desagradable, pero tampoco es algo que disfrute en este momento. No cuando tengo a dos demonios observándome con sus ojos oscuros y calculadores, como si fueran depredadores acechando a su presa, esperando que haga el más mínimo movimiento en falso.El Sheikh me observa con una sonrisa que no alcanzo a descifrar, su copa suspendida en el aire antes de llevarla a sus labios, bebiendo con la calma de alguien que tiene el poder absoluto sobre la habitación. A nuestro alrededor están todos los ojos fijos de los invitados en nosotros, unos parecen admirarnos mientras otros juzgarnos. Es como si esta reunión no fuera nada más que otro espectáculo dentro de su jodida burbuja de lujo y podredumbre.Bajo la copa con lentitud, asegurándome de no mostrar ni un solo signo de duda en mi postura, aunque mi mente trabaja a toda velocidad intentando descifrar qué demonios significa este circo de la familia Maktoum. Po
ANTONELLAApenas estoy procesando todo lo que dijo el anciano árabe. Esto no es una maldita broma, ni nada que se le parezca.Crow en realidad quiere que sea su maldita prometida.¿Pero por qué? ¿Qué gana él con eso?Mi mente comienza a encajar las piezas de este sucio juego que trae entre manos el infeliz Crow. Seguro es porque soy una Mancini.Los jodidos árabes andan atrás de nuestro legado, y supongo que quieren unir imperios, para eso solo es necesario un matrimonio.¡Ni aunque estuviera loca me casaría con mi maldito secuestrador!Que se jodan si creen que yo aceptaré tal estupidez. También sé que mi padre nunca aprobaría alianza con estos malditos árabes, ya que nuestra organización tiene tratado con la otra parte de los musulmanes, los que viene siendo sus rivales.Papá no estaría nada contento si nuestra familia empareja con uno de los enemigos más fuertes.[***]—Te dije que actuaras, no que exageraras —dice de repente cuando nos subimos al auto. No parece molesto, parece di
CROWEl silencio en el auto apenas se rompe con el zumbido del motor mientras mi escolta cruza las puertas de la mansión. Ella no ha dicho una palabra desde que subimos y me acribillo con un interrogatorio del que pude persuadir un poco.La rabia todavía arde en sus ojos, como brasas a punto de encenderse. Y, sin embargo, esa furia es justo lo que me mantiene atento. No quiero que se apague. Quiero verla consumirse con ella.La observo desde mi asiento, ligeramente girado hacia su dirección, con el codo apoyado en el reposabrazos y los dedos tamborileando con paciencia.Antonella es peligrosa. No solo por su físico ni por su influencia, sino porque tiene fuego en el alma. Uno que no se doblega con facilidad. Y ese fuego me pertenece, así no lo entienda todavía.—Ese silencio en ti no es usual—comento, dejando que mi voz quiebre el silencio como una hoja de acero.No responde. Solo me lanza una mirada gélida, una que en cualquier otro contexto habría hecho retroceder hasta al más arrog
ANTONELLAMi piel aún arde por la cercanía con ese maldito bastardo, por cada palabra que ha pronunciado con esa soberbia que lo define. Lo odio. Lo odio más de lo que creía posible, y sin embargo, aquí estoy, atrapada en su juego.Me quedo quieta en medio de la habitación, sintiendo la opresión de cada pared, de cada rincón, de este maldito lugar. Es la primera vez que pongo un pie en su dormitorio, y la sensación de estar aquí me produce un asco visceral. Todo en esta maldita habitación es una extensión de él: el lujo opulento, el aroma penetrante a su loción, la frialdad imponente de su presencia. No hay barreras invisibles que me separen de su mundo esta vez. Ahora, según él, soy parte de él, aunque me repugne admitirlo. Un nudo de frustración se forma en mi pecho, sofocándome, haciéndome sentir como un animal enjaulado.—¿Todo esto fue por una maldita coronación familiar? —rompo el silencio, sin poder contenerme más. Mis palabras son veneno, cada sílaba cargada de furia—. ¿Eres
Hola mis queridas diablas, aquí devuelta retomando el universo Mancini. Les dejare algunas advertencias, si eres nueva leyendo esta saga y también para recordarles el contenido que estas historias tienen.Tercer libro de la saga Legado de Sangre/ Historia de Antonella Mancini.Como muchas ya saben, es una historia de mafia, es parte de una serie de libros. No recomiendo leerlos por separados o salteados, se perderían mucho de la trama, ya que están unidos.ADVETENCIA: Este libro contiene violencia, palabras explicitas y mucho sexo. Algunas palabras pueden no gustar. incluso ofender, pero no está creado con ese propósito, todo aquí es ficción y base a mi imaginación.Queda a su criterio, si desean continuar con la lectura, bienvenidas y disfruten de la lectura.+21(NO ES UNA HISTORIA ROSA)Si buscas una historia con final feliz y que te deje algún aprendizaje, este no es el lugar para ti.**Leer bajo su propio riesgo**٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭῀٭Sinopsis
El presenteMi respiración agitada no es todo lo que se escucha en el salón, el eco de los susurros de mis zapatillas de punta contra el suelo de madera marcado por incontables horas de esfuerzo y dedicación, se mezcla con la música que puse en mi reproductor móvil. Me encuentro sola en este sitio, aislada de cualquier ruido del internado, alejada de mis compañeras y esas mujeres que me observan todo el tiempo como si fueran buitres al asecho. Un encierro que detesto hasta en lo más profundo de mi ser, que sea convertido en mi santuario y calvario.El gran espejo frente a mí refleja más que mi figura; muestra esa seguridad en mí, esa determinación de luchar por lo que quiero, mis frustraciones y mis miedos lo dejo todo aquí, siempre que practico. La sala está bañada por la luz tenue que se filtra a través de las grandes ventanas empañadas por la llovizna típica de un crepúsculo londinense.A pesar de estar sola, siento la presencia de todos esos ojos puestos sobre encima de mí, sus vo
La noche está perfecta para romper reglas. La luna brilla con una intensidad que parece desafiar la oscuridad, y eso me llena de energía. No puedo quedarme quieta, mucho menos irme a dormir. Llevo desde los seis años encerrada en este internado, o como yo lo llamo, prisión. Aunque mis padres me dejan salir en ciertas temporadas para visitarlos en Italia, y mi madre viene una vez a la semana a verme, nada de eso me quita las ansias de escapar y sentirme libre, como lo es hoy.Tal vez el ballet me ayude a descargar algo de esta energía, pero ahora no está funcionando. Deseo salir, volar, buscar mi verdadero lugar, que por supuesto no es aquí. Me pongo de pie como si tuviera un resorte debajo de mí y me dirijo a mi dormitorio. Al llegar, entro de modo sigiloso, para no despertar a mi mejor amiga y compañera de dormitorio, Ginna.—¿Anto, eres tú? —dice, levantando la cabeza y frotándose los ojos para aclarar la vista por el sueño, después enciende la lámpara de la mesita de lado de su cam