Ni siquiera espero que trasladen a mi esposa a la habitación que le va a corresponder cuando me dirijo hacia los hombres que de inmediato entienden lo que quiero pedirles.
— Díganos qué es lo que desea que traigamos y nosotros no dudaremos en movernos rápido para que la jefa se encuentre cómoda. — dice Kevin.— Tráiganle todas las cobijas que a ella le guste, también ayúdenme a encontrar una diseñadora de interiores para poder decorar toda la habitación de tal manera que ella no crea que estamos en el hospital.— Tampoco se les puede olvidar la cuna de la bebé y los juguetes que ella podría utilizar para entretenerse. — dice mi padre y yo de inmediato chasqueo los dedos en señal de estar de acuerdo con él.— Es verdad, traigan todo lo que mis chicas prefieran para que ellas se sientan bien. — ordenó y ellos de inmediatTres semanas despuésMe he esforzado porque todo mi trabajo se puede realizar de manera remota y cuando es necesaria mi presencia, envió a mi padre porque yo no pienso alejarme de mi esposa ni hija por ahora.En el olvido hemos dejado todas las discusiones e inseguridades que nos llevaron a cometer graves errores y ahora nos enfrentamos a un nuevo problema o quizás uno antiguo que no nos estaba afectando tanto como ahora: los efectos de los tumores en la cabeza de mi esposa.Hay días en los que se despierta como si estuviera perfectamente, es capaz incluso de jugar con la bebé durante tanto tiempo que la niña se duerme y mi esposa sigue con energía, pero hay otros días en los que no es capaz ni siquiera de levantar la cuchara con la que va a comer.— ¿Cómo te sientes hoy, señora Barack? — pregunta un doctor.— No me siento con energía para hablar.&ique
Con lo que ha dicho Axael, yo siento que mi mente ha explotado, pero, con ella no pasa lo mismo, porque la muy descarada después de lanzar esta bomba, se acomoda y se gira para colocar su trasero a simple vista.— ¿Cómo puedes ser tan cruel conmigo? Esto no es justo. — susurro completamente afectado.— ¿Qué no es justo? — pregunta mi padre.— Necesito una ducha o no podré pensar con claridad.— Deja de ser un pervertido, tu esposa no puede atenderte ahora. — dice mi padre negando mientras trae el computador.Así que, de inmediato agarro el computador para no pensar en lo que acaba de decirme mi esposa, pero, mi desespero es tan grande que mi padre me observa extraño.— ¿Estás enfermo, hijo? — pregunta mi padre.— No, pero, mi esposa va a enfermarme, me convertirá en un perfecto pervertido.— Concé
Aunque parece que mi padre quería discutir por esta tontería, apenas ve que mi esposa ha estado despierta escuchando todo, se queda en silencio.— Mi esposo tiene experiencia en esto suegro, yo confío en su criterio para decidir qué es lo bueno o malo para nosotros. Así que, espero mucho que también confíe en su hijo.— Como digas, Axael. — dice mi padre que nunca se niega a algo que mi esposa dice.— Algo que quiero que tenga presente es que no quiero imponer mi deseo por encima del de ustedes porque ambos tienen la experiencia en este mundo que yo no quiero aprender.>> Pero, siendo honesta con ustedes, me parece muy tonto e innecesario que mi esposo tenga que correr solamente porque unos adultos no saben comportarse como personas racionales. Porque el hecho de que sean mafiosos no quiere decir que todo lo deben resolver con violencia.Mi padre asiente de acuerdo y no me vuelve
Axael poco a poco mejora, deja de vomitar, le da el alimento a Eloise y duerme durante menos tiempo, por lo que, tenemos energía para hablar de todos los lugares que podríamos visitar apenas sea posible marcharnos.También, hablamos de las comidas exquisitas que podríamos obtener teniendo una vista maravillosa. Mi padre y los chicos juegan con la bebé e incluso colocamos un tapete didáctico en el suelo previamente aseado, para que Eloise disfrute de la estimulación que cada uno de nosotros tenemos para mostrarle.Se supone que estamos en un hospital, pero, en esta habitación parece que nos encontramos en un hotel agradable y por eso, son las dos de la mañana cuando Eloise se duerme.— Creo que estamos malcriándola. — dice Axael.— De eso no tengo dudas, pero, lo merece, ¿no es así? Las dos lucharon mucho para mantenerse aquí, así que, merecen ser co
Como todo hombre que está por perder el control comienzo a recitar en mi mente el credo, el ave María, el padre nuestro y todas las oraciones que de memoria me sé. Pero, ni siquiera eso puede calmarme.‘Axael tiene demasiado poder sobre mí.’ Me digo mentalmente angustiado.Ella lo sabe y por eso, me tortura tocando mi miembro lentamente, pero aunque ese no es el ritmo que yo acostumbro a utilizar para tocarme mi polla responde colocándose tan dura cómo es posible.— Vaya, sí que rebota. Menos mal y no estaba tan cerca o me hubieses sacado un ojo con ese rifle. — dice Axael y yo me ruborizo.— Vas a matarme. — susurro y eso le complace a Axael.— Si es de placer, no creo que haya alguna objeción de tu parte, ¿no es así? — pregunta Axael como si no supiera que estoy en sus manos, que siempre lo estoy.— Incluso si me matas atravesand
Somos unos lujuriosos, de eso no tengo dudas porque cuando deberíamos estar durmiendo después de un día agotador, lo que estamos haciendo es follar, pero, ninguno de los dos muestra molestia en ello.Estamos disfrutando tanto que no puedo evitar sentirme en el paraíso, donde mis errores y todo el daño que nos hicimos no nos toca. Axael, es la mujer que se ha moldeado tan perfectamente que yo cambie mi forma y los dos encajamos sin tanta prisa.— Por favor, no te detengas. — dice ella cuando la humedad se desborda y su coño me aprieta demasiado.— Acabas de correrte, Axael.— Pero, eso solo la primera vez. Sé que puedes darme más, mucho más. — dice ella y yo quiero correr para poder calmar las increíbles ganas que tengo de darle unas fuertes nalgadas por provocarme así.‘Axael va a matarme o quizás, causará la muerte de los dos y pobr
Con mi hija en buenas manos al estar con mi padre y Axael demasiado sincera para parecer cierto, entro a la ducha y reviso que la silla para bañarla no este fría mientras ella me da nalgadas reafirmando que no es ella.— Que rico. — dice Axael.— Oye, ¿Qué rayos te está sucediendo hoy? — pregunto confundido.— ¿No puedo mirar de forma pervertida a mi esposo? — pregunta Axael.— Sí, solo tú puedes… pero, estás menos cohibida. Es extraño.— Te diré lo que es extraño, ¿Cómo pude durar tanto tiempo siendo virgen? ¡El sexo es magnífico!— Oye, ¿recuerdas que estás hablando con tu esposo, verdad? — pregunto porque estoy por sospechar que habla del sexo con cualquiera y no conmigo.Ella se levanta y me agarra el rostro con ambas manos para besarme con brusquedad, ale
Sé que mi esposa no es así, Axael es alguien que es ardiente, de eso no tengo dudas, pero, no así. Por lo que, busco a los doctores mientras ella me grita. Porque sí, me está gritando para que regrese.Apenas llego a la estación de enfermeras, noto que hay todo un caos y eso es un poco sospechoso, ya que, parecen estar buscando algo en tres los documentos y medicina.— Necesito su ayuda.— ¿Algo le ha pasado a su esposa, señor Barack?— Sí y no sé porque, ¿hay un doctor que pueda revisarla completamente? Porque algo le pasa. — pregunto preocupado.— ¡Maxi, ven aquí, por favor! — dice Axael y yo me giro sorprendiéndome porque ella está en el umbral de la puerta de su habitación usando solo una toalla para cubrir su desnudez.‘Axael normalmente no haría eso.’ Me digo mentalmente.La preo