Del lado izquierdo hay otras escaleras para subir un poco y entrar a la cocina, nuevamente en la cocina también hay una puerta corrediza para salir a la terraza, luego salimos de la cocina encontrándonos con la puerta principal y la escalera, debajo de la escalera hay un baño, y del otro lado de la escalera esta la sala.Subimos al segundo piso, hay 3 habitaciones con baños internos más un balcón al final del pasillo, tercer piso, cuatro habitaciones, cuatro baños internos y un baño afuera, cuarto piso, 4 habitaciones y 3 baños afuera, quinto piso hay cuatro habitaciones y un baño, y el sexto piso es la terraza con barandas cristalizadas, había un techo que cubre la mitad de la terraza, una mesa rectangular con ocho sillas y la otra mitad que no tenía techo había un jacuzzi, más una parrillera.Todo esto es muy grande para dos personas, pero sigue siendo la casa de mis sueños, trato de verle el lado bueno, sin embargo, me preocupa el espacio excesivo.—Admito que la casa es linda y po
Sonrío victoriosa, sabía que le gustaría, lo conozco bien. Dejo de mamar su pito y ahora es su turno, me acuesto y Alessandro me deja un beso corto mis labios, baja por mi cuerpo y siento su lengua, desplazando la humedad por mi piel. Baja por mi barbilla, cuello y se detiene en mis pechos.Toca uno de ellos y lo introduce en su boca, se siente tan relajante aquel masaje con su lengua, él jugaba un poco haciendo círculos alrededor de mi pezón, baja su mano hasta llegar a mi vagina, toca mi clítoris con su pulgar y lo presiona tal cual como un botón rojo que no debe ser oprimido.—¡Ah! —chillo.Es una sensación gustosa, demasiado, sin dejar de chupar mis senos, con aquel pulgar presionando mi clítoris comienza a dar giros ligeros en él, también de lado a lado y de arriba abajo, luego hizo movimientos combinados, mientras seguía esa acción, dos dedos adicionales se adentran en mí, me hace arquea esa sensación por lo bien que se sentía.Saca mi seno de su boca al mismo tiempo que saca su
—También trajimos ropa luego de ir al supermercado —aporta Lourdes entrando a la cocina con una sonrisa.Miro a Agus y este parece no molestarle que ella esté ahí.—Vale, ¿alguno de ustedes podría alcanzarme una toalla? —pregunto sujetando a Sam para que no se vaya.—Yo te la traeré. —se ofrece Agustín y se va.Y la verdad, era preferible que se fuese Lou, no me siento cómodo que mi ex culo y mi novia estuvieran en el mismo sitio conmigo desnudo.—Por cierto, me gusta la casa, sí que te esforzaste demasiado. —Lou me ve y yo veo a otro lado.—Gracias… —respondo seco.—Lourdes, mi novio está desnudo, ¿No crees que deberías darnos un poco de privacidad? Es incómodo. — oigo venir decir y lo agradezco.—Para mí no lo es, no es la primera vez que lo veo así —suelta de su boca súper relajada y la veo alarmado.—¿Qué? —ella se escucha histérica.Cierro mis ojos con fuerza, sabía que esto pasaría, en algún momento.—¡Ups! —Lourdes se escucha que ha sido un accidente, pero de esa mujer puedo es
Samantha.El día sábado se aproximó con rapidez, el día esperado para salir a despejar nuestras mentes. A mí ya se me había pasado el enojo, de hecho, no pasé todo el día enojada, necesitaba tiempo como dije y se me quitó rápido. Creo que lo que más me enojó fue que Lourdes siempre me aconsejaba alejarme y olvidarme de él y saber que ellos estuvieron juntos de esa manera, me trajo muchas dudas, pues siempre me hizo creer que ella no estaba interesada en él de ningún tipo. Ahora me encuentro arreglándome para salir con mi novio y nuestros amigos, estoy emocionada con esta relación, seis días de novios apenas, pero estoy feliz, sé que pasar de amantes a novios es algo complicado, pero como siempre, tengo esperanzas en nosotros.—¿Estás lista? —pregunta Alessandro detrás de mí, mientras me miro en el espejo de cuerpo completo—. Te ves hermosa. —Me sonríe a través del espejo, se acerca un poco más y me besa en la mejilla.—Gracias. —Le devuelvo la sonrisa.—Nos vemos bien juntos. —Toma n
—Será breve, solo te robaré unos minutos, por favor, es urgente, te contaré toda la verdad. —me suplica con la mirada y lo veo insegura.Voltea para ver a Alessandro y este se encuentra con María, ¿Qué estaba sucediendo?, ¿Qué hacia ese par en esa fiesta? Me entran unos celos, no soporto verlos juntos, Ale está de espaldas, así que solo puedo ver la sonrisa de ella, debo confiar en él.María nota que los estoy mirando y sonríe, seguido de esto, toma las mejillas de Alessandro y lo besa mientra lo gira para verlo de perfil, al ver ese beso me siento destrozada, cierro mis ojos con fuerza y trato de pensar en positivo, fue la estúpida y él se dejó besar, no lo sé.—¡Ven! —Esteban insiste en mi oído.Permito que me lleve y me saque de la discoteca, creo que es bueno que tome aire fresco, y aunque no deseo escuchar a alguien, necesito una explicación antes de hacerme ideas de cosas que no son.—¿Estás ahí? —Esteban agita su mano al frente de mi cara para ver si reacciono.—No, y la verdad
—No se vayan, quiero decir algo para que esto quede muy claro. —Los tres le prestamos atención.—De acuerdo —responde Lourdes. Sam me mira.—Terminamos, no podemos estar juntos Alessandro, no somos nada y nunca podremos sentir algo más haya de solo deseo, solo fuimos y seremos siempre amigos con derecho. —Estaba cegada de la rabia, no estaba pensando las cosas, solo quería herirme como ella lo está—. ¿Solo me usaste? Para vengarte, no me importa porque yo no te amo, solo te ilusione para vengarme, ¿Qué se siente que te hagan lo mismo? —Justo donde más me duele.—No digas eso, vamos a tranquilizarnos y hablarlo con calma, porque yo de verdad te amo. —Estoy en serio dolido, pero sé que es rabia del momento.—Si me amaras, no me hubieses usado para tu estúpida venganza donde no tenía nada que ver.Lagrimas no bienvenidas comienzan a salir de mí y de Sam.—Mi amor, yo te amo, en serio, quería vengarme, pero antes, antes de saber que realmente te amo preciosa.Quería acercarme, pero ella m
Estoy molesto, no puedo actuar con cabeza sana.—Si te importara, no me estuvieras diciendo mentiras.—¡Mierda! ¡Lo siento! No quise lastimarte, no quise herirte, eres la persona que más amo en el universo Sam y hacerte daño, me duele, pero más me duele que no estés conmigo sabiendo que me amas. —Vuelvo a mirarla.—Yo no te amo —corrige.—Si me amas, eso se siente Sam, así que no puedes mentirme, pero haz lo que quieras.Entrelazo mis dedos y los observo, no sé si darle de su propio chocolate y reaccione, o simplemente amarla y reconquistarla.—Bueno… Sobre tu venganza, no tenías que hacerlo, Dios los iba a poner en su lugar.Asiento estando de acuerdo con ella y luego me encojo de hombros dándole a entender que soy un imbécil.—¿Aún dormirás en la casa? Porque es nuestra casa Sam.Espero que no se vuelva loca con eso.—¡Claro! Así podemos coger en cada rincón de la casa. —responde animada y ruedo mis ojos.—De acuerdo. —le digo y ella se levanta.—Iré a bailar un rato, ¿Vienes? —La v
—Más daño me haces tú, lo que hago es poco. —dijo, chocante.Mi paciencia podría acabar en cualquier momento, pero mi amor por ella es más fuerte.—¿Me das uno de esos? —le pregunta a un chico sentado al lado de ella, quien estaba fumando, ese chico alza los hombros y le entrega el cigarro sin ningún problema.—¿Desde cuándo fumas? —Le arrebato el cigarro.—¿Desde cuándo te importa? Yo hago lo que se me dé la gana, tú lo haces, ¿Por qué yo no debería? —Se pone a la defensiva y trata de quitarme el cigarrillo.—No hagas lo qué los demás hacen. —Apago y tomo su mano—. Nos vamos ya. —La halo y ella lucha contra eso.—No papi, deseo quedarme aquí, con mi amigo. —Ve al chico que le acaba de dar el cigarro. ¿Amigo? Lo acaba de conocer y un amigo no le daría un cigarro a una dama.—¿Es tu padre? —pregunta aquel chico castaño quien saca otro cigarro para seguir fumando.—No —respondemos estos dos al unísono.—Él es… —La interrumpo.—Es mi novia y me dice papi por cariño. —Ella me mira mal.—C