Subí al dormitorio llorando, pase por delante del dormitorio de mi hijo intentando escucharle, pero no pude escuchar nada entrando en mi dormitorio seguidamente, Me quite el camisón de espaldas a la puerta para ponerme el vestido, cuando de pronto Aaron cogió mis pechos con sus manos, mordiendo mi cuello, mi clavícula, el lóbulo de mi oreja, haciendo temblar de deseo— Dobla tu maldito cuerpo, necesito enterrarme en ti — me dijoDoble mi cuerpo como me dijo, poniendo mis manos encima de la cama, notando sus cálidos labios por mi espalda mientras sus manos apretaban mis pechos y pellizcaba mis pezones estirando de ellos, sacando varios gemidos y jadeos, mientras decía su nombre— ¿Qué deseas Vanesa? — me pregunto— A ti Aaron, te deseo a ti — le dije entre sollozos— No mi amor, hasta que el médico me diga que estas limpia no me tendras — me dijoIntenté girarme para enfrentarme a él ya que estaba cansada de que me usara como usaba a sus fulanas, pero no me dejo, embistiendome por mi p
Quise levantarme de la cama, pero Aaron era muy fuerte y no me lo permite, intente apartarlo con mis piernas, poniendo mis manos en su pecho para empujarlo, pero me dio un fuerte bofetón como si me hubiera querido decir, que no podia resistirme, que cogia lo que deseaba y cuando él quería— ¿Quieres saber lo que se siente en esa habitación prohibida?, te juro por mi hijo que ahora lo sabrás — me dijo cogiendo mis muñecas levantandome de la cama— No quiero ir, suéltame, esa habitación es para tus putas y para ti, déjame Aaron — le grité intentando zafarme de su agarre.Cuando abrió la puerta y salimos del dormitorio, vi que la niñera estaba en la puerta del dormitorio de mi hijo mirándonos— Perdón, pero he escuchado gritos y quería saber si necesitan ayuda — nos dijo— Vuelve adentro, no pasa nada — contestó Aaron mientras me arrastraba con elAbrió la primera puerta, bajamos los cuatro escalones, abriendo la otra puerta tirandome mi marido a la cama que había dentro, gire mi cuerpo
— Venga Aaron, átame, pegame y follame, no sabes cuanto te deseo — le decía Denise, lamiendo los labios de mi marido— Largate a tu dormitorio, estoy casado y amo a mi esposa, no me la voy a jugar con ella por un capricho tuyo, déjame tranquilo Denise — escuche decir a mi marido— Aaron yo te amo, hazme tuya solo una vez, me gustaría sentir tu furia en el látigo azotando mi duro trasero ¿no te gusto? mirame y dime si te disgusta mi desnudo cuerpo — le dijo Denise, fijandome que en verdad estaba completamente desnuda— No voy a tocarte, será mejor que vuelvas al dormitorio con mi hijo — contestó el.--- !! NO ¡¡ te deseo y se que tu a mi tambien, lo se por la forma en que me miras, sobre todo mis pechos cuando no llevo el sujetador, ¿ves,? ya tienes la polla dura, no lo niegues Aaron me deseas — le dijo, mientras ella le acariciaba con la mano por fuera de su pantalón—- Dejame por favor, vete ya de aquí – le dijo Aaron levantando un poco su voz— ¿No te gusta mi cuerpo? dime que no s
Aaron no se apartó de mí cuando termino con nuestro beso, cogió mi brazo haciendo que lo siguiera hasta nuestro dormitorio, cerrando la puerta cuando entramos, sin soltar mi brazo me tiró encima de la cama girando mi cuerpo quedando de espaldas a él, arrancando mis bragas— Ahora sabrás quien es tu marido — me dijo enfadado— No quiero saber nada de ti, vete al diablo, ¿Quieres una puta? la tienes cuidando de tu hijo, úsala a ella, yo me marcho de tu lado, no me busques Aaron y déjame en paz, ¿Dónde está el señor Taylor que conocí? eres ahora solo un cabrón que le gustan solo las fulanas, pues bien eso no me va a mi, te dejo Aaron, esta vez no huyo de ti, esta vez te lo digo en tu puta cara, !! ME MARCHO DE TU LADO ¡¡ — le grite llorandoAaron se quedó mirandome muy serio, se dio la vuelta dejandome algo sorprendida, ya que se marchó del dormitorio, escuchando poco después los chirridos de las ruedas de su coche, echando entonces en la cama, llorando como una niña pequeña, llena de ra
A partir de esa noche, la vida de Aaron y la mia cambio, estando más unidos que nunca, solo faltaba el problema que tenia mi esposo con Denise, la niñera, pero eso más o menos Aaron y su amigo Andrew lo tenían casi resuelto, lo que no nos esperábamos era que desapareciera la niñera con mi hijo de un dia para otro, llenándose mi casa de policías y de investigadores privados contratados por mi esposo, haciendo un montón de preguntas, No es que me molestara ya que lo único que quería era encontrar a esa mujer y a mi hijo, pero yo estaba destrozada, ya que después de dos meses sin poder coger a mi bebe en mis brazos, de pronto nos encontramos en esta situación, habían secuestrado a nuestro hijo y nadie me daba una respuesta a las mil preguntas que yo tenía en mi cabeza, . Me encerré en el dormitorio de mi bebe llorando como una niña pequeña, queriendo ayudarme todo el mundo, pero yo no dejaba de llorar, con la mantita de mi pequeño en mis manos. Aaron iba varias horas a la empresa, pero c
Aaron se levantó inmediatamente de la silla donde estaba sentado, acercó sus labios a los míos, dándome un suave beso, marchando inmediatamente de aquella habitación, dejandome confundida y asustada por lo que le acababa de escuchar a su examante. Mi esposo tardaba en regresar, así que decidida me levanté de la cama cogiendome a todo lo que podía ya que no tenía aún fuerzas, para sostenerme yo sola, cuando fui a coger la manilla de la puerta, una enfermera de pronto abrió la puerta mirandome algo sorprendida— Cariño ¿dónde vas? tienes que estar en la cama, el médico ha dicho que tienes que hacer reposo, acuéstate en la cama, venga que yo te ayudo — me dijo— No, no quiero acostarme ¿dónde está mi esposo? — pregunte algo afligida— Me ha parecido ver como se marchaba, pero no te preocupes, vendrá enseguida, tu ahora a la cama a descansar – me dijo la mujer, poniendo un sedante en el gotero que tenia conectado en mi brazoCuando me desperte al dia siguiente no vi a Aaron a mi lado, per
Todos los dias que venia Andrew de trabajar en la empresa de Aaron a casa,aunque lo miraba con la esperanza de que me dijera que Aaron había regresado, pero los días estaban pasando y Andrew no me decía nada, haciendo que mi desesperación por volver a ver al hombre que amaba, fuera en aumento. Un dia estabamos comiendo en la mesa de la cocina, poniendo la televisión Andrew, saltando a los pocos minutos una noticia que hizo que sintiera como un pellizco en mi estómago, teniendo que levantarme corriendo de la mesa para ir al cuarto de baño por las náuseas y vómitos que tenía, mientras no dejaba de llorar, viendo a Andrew entrar en el baño detrás de mi, cogiendo mi pelo.para que no me lo manchara— Lo siento Vanesa, no sabía que iban a dar esa noticia, perdoname — me dijo— No es tu culpa, lo bueno es que Aaron ha vuelto, espero que cuando le veas por lo menos a ti, te dé alguna explicación. – le respondí— Lo traeré a mi casa en cuanto lo vea y que te dé una explicación, porque no te m
Nos quedamos mirando fijamente, sin que Aaron dejara de lamer mis labios, besarnos, sentir el calor de su cuerpo, en mi cuerpo,mientras Aaron rodeaba mi cuerpo con sus brazos— Cariño, voy a alquilar un piso fuera de la ciudad,para que vivas tú y estos tres meses intentare pasar el mayor tiempo posible contigo — me dijo— ¿Como tu amante? que está prohibido que la veas ¿no es eso lo que me propones? — pregunte— No, como mi mujer que eres para mi ¿que me dices, aceptas? — me dijo— Me voy Aaron, solo quiero que me devuelvas a mi hijo, ya te irá diciendo Andrew como va mi embarazo, adios mi amor — le dije acariciando su mejilla con mi mano.Cuando por fin me fui de su despacho, ya no pude retener más mis lágrimas, marchando corriendo hasta la calle. En la casa de Andrew, nada más llegar me fui corriendo al dormitorio, me tumbe en la cama llorando como una niña que le han quitado su juguete preferido, sintiendo como mi madre se sentaba a mi lado— ¿Lo has visto por fin, verdad? — me pre