Capitulo 14. Abriendo mi mente y mi corazón.Está a punto de llegar la Navidad y con ella se cumplirá pronto un año de mi llegada.Aún recuerdo el día que hablé con mamá, hablar con ella y descubrir que iba a tener un hermano llenaron mis días de luz y de ilusión. Sobre todo al saber que se trataba de un niño, el al menos no tendría que pasar por esto. Eso es lo que más me alegraba. Recuerdo como llegué hasta las escaleras y como dejé mi andador detrás de mi. Me agarre fuerte a la barandilla y comencé a bajar, primero un pie y después otro.No diré que avance mucho ya que ni siquiera conseguí llegar a la segunda planta.Los guardias enseguida notaron la ausencia en mi habitación y salieron disparados en mi busca.Quisieron levantarme del escalón en el que me hallaba sentada, pero me negué. Si ellos tenían que estar allí presentes yo no se lo podía impedir pero no necesitaba de su ayuda. Eso era algo que necesitaba hacer yo por mí misma.También me pareció ver a Alan detrás ellos. C
Capitulo 15. Mi regalo de navidad.—¿Dime qué deseas, dime qué quieres por Navidad?—Sus palabras resuenan en mi mente, pienso en lo que más deseo pero no creo que él me lo conceda. Por lo que agacho en mi cabeza con tristeza. —Pídeme lo que quieras y por favor deja de tenerme miedo—Levanto la mirada del suelo y la fijo en sus ojos, su mirada me intimida siempre que lo miro directamente a los ojos me hace sentir chiquitita. —Quiero... yo... A mí me gustaría...--- siento como las palabras se atragantan en mi garganta, hago una pausa y respiro profundamente. —Me gustaría ver a mi madre y conocer a mi hermano... —El no dice nada, se queda callado y con su silencio interpreto que le he pedido un imposible. Se levanta de la silla y se acerca hasta la chimenea. Si tan solo hubiera mantenido mi boca cerrada y le hubiera perdido cualquier joya, pero no, yo tenía que ser sincera y decir lo que de verdad deseaba.Ahora que todo parecía que iba mejor entre nosotros voy yo y vuelvo a estrop
Capitulo 1. ViajeGuardo los últimos libros que hay sobre mi cama y cierro la caja. Miró mi habitación y ahora solo puedo ver las paredes en blanco, apenas si queda la cama y pronto subirán los chicos de la mudanza a por ella.Toda mi vida me la llevo guardada en las cajas. No me siento triste, tampoco alegre. No es como si yo hubiese podido decidir algo sobre este viaje. Mi madre ya lo ha hecho por las dos, es un buen trabajo y muy bien remunerado. No tengo padre, mi madre se quedo embarazada muy joven y el no quiso hacerse responsable. No duele lo que nunca has tenido, sería peor haberlo tenido en mi vida y que hubiera desaparecido después, así que supongo que esto es adaptarse a las circunstancias.He vivido toda mi vida en los Ángeles, supongo que ahora echaré de menos el tráfico y el gentío. Ya que nos mudamos a un pequeño pueblo de Alaska.Lo peor de todo será el horrible frío por el que tendré que pasar allí, acostumbrada a este clima cálido siento que moriré congelada en es
Capitulo 2. Yami.Llevamos dos días aquí y para qué negarlo me siento fuera de lugar. En Los Ángeles nadie me miraba y aquí todo el mundo se fija en mí. Creo saber el porqué de tal atención. Aquí casi todos son morenos de piel bronceada y ojos oscuros. En cambio yo soy pelirroja de piel blanca como la nieve y ojos verdes. Así que supongo que les resultó extraña. Vaya y yo que quería pasar desapercibida. "Sólo unos meses más" me recuerdo a mí misma y después me iré a la universidad. Y como para no variar mi primer día de clase llego. Si no es bastante frustrante que ya todo el mundo se te quede mirando ahora le añades al pack que eres la chica nueva. Creí que tendría que desplazarme hasta otra localidad para poder estudiar pero me equivocaba ya que aquí hay un pequeño instituto. Cojo mi horario de clases y voy hasta la primera de ellas, buscó la última fila y allí me quedo sentada. Una chica se acerca hasta mí y me pregunta si el asiento de al lado está ocupado. Yo niego con la
Capitulo 3. Recolección.Vuelvo a casa y veo como esos dos se están comiendo a besos. Toso para que noten mi presencia, ellos al escucharme se separan con la respiración acelerada.De verdad que no es necesario que se coman vivos delante de mi persona.—¿Qué tal tu día? Pregunta mi madre sin soltar la mano de Kevin—Bien, he hecho una amiga, se llama Yami pero creo que no está muy bien de la cabeza me ha contado algo de la "recolección" y de unos lobos que bajan a por las jovencitas cada diez años... ¿No te parece gracioso mamá?Mi madre mira a Kevin con seriedad, no entiendo por qué no se rien. Si es algo que resulta gracioso, como unos lobos van a bajar de la montaña y se van a llevar a un grupo de jovencitas. —Bueno no te preocupes esas tradiciones a ti no te afectan, ¡verdad Kevin!No me puedo creer que mi madre se lo esté creyendo, de verdad que estar enamorada te destruye las neuronas. —Sois oficialmente residentes en Ketchikan por lo que ella también es parte de la comunidad
Capitulo 4. Aullidos "Puedes despedirte de tu familia y de tus amigos y poner kilómetros de distancia entre vosotros, pero al mismo tiempo los llevas contigo en tu corazón, en tu mente, en tu estómago, porque no sólo vives en un mundo, sino que un mundo vive en ti".Mi madre y Kevin me acompañan hasta la plaza allí puedo ver mujeres de todo tipo y todas ataviadas con el mismo color el blanco de la pureza. Dudo que muchas de ellas ya lo sean.Las más mayores van demasiado arregladas, peinados muy elaborados, vestidos muy elegantes y escotados. Y sobre todo muchísimo maquillaje. Las más pequeñas parecen asustadas, quiero decirle a Kevin y a mi madre que hasta aquí ha llegado la tontería del año. Pero veo como llega Yami con una sonrisa en su rostro.—Es la hora cariño, nos tenemos que marchar, dice mamá con lágrimas en los ojos. —No te preocupes, qué probabilidad hay de que yo sea una de las escogidas. Si no he nacido aquí y no tengo sangre nativa. Es imposible mamá así que no te pre
Capitulo 5. Realidad Cuando consigo que se separe de mi, puedo ver a un hombre muy atractivo, su cabello es oscuro y corto y sus ojos son claros.Podría decir que son azules pero otras veces me parecen dorados. Creo que debe de estar cerca de los dos metros de altura, es un hombre imponente.Me alejo un poco de él, ya que este despierta varias sensaciones en mi cuerpo. Pero la más evidente es el miedo.—No tengas miedo no voy a hacerte daño.Sus palabras parecen sinceras pero aún así no terminó de fiarme de el.Vuelvo a la cama y me quedo sentada. Él me mira desde la puerta hasta la que casi consigo llegar. —¿Cómo te llamas?—Abi, respondo mirando al suelo. —No recuerdo haber leído ese nombre en el censo del pueblo.—Está bien mi nombre es Abigail. Respondo entre dientes.—¿Cuántos años tienes Abi? mi nombre en sus labios me hacen estremecer. Pero qué demonios me pasa, debo de haberme dado un golpe en la cabeza porque esto no es muy normal. —Diecisiete.—¡No me jodas! Esto no pued
Capitulo 6. Cautiva.Llevo todo el día aquí encerrada, nadie ha venido y nadie me ha traído nada para comer.Lo único que he podido tomar es agua y gracias a que hay un baño en la habitación.Me siento débil, y cansada. Ya no voy a decir lo aburrida que estoy porque eso es lo de menos. No tengo nada de ropa aquí, por lo que llevo el mismo vestido y la misma ropa interior varios días, no sé cuántos para ser exacta pero estoy segura de que al menos ya son tres. Me meto de nuevo en la cama e intento dormir, el agua parece calmar un poco el dolor de mi estómago así que tengo que aprovechar estos momentos para conseguir dormirme. Me despiertan las voces de unos hombres, la primera voz soy capaz de reconocerla pero la otra no se de quien puede tratarse.Escucho como mi captor le dice al segundo hombre que mi estado de salud es pésimo gracias a que nadie me ha atendido como necesitaba, no han curado mis heridas y tampoco me han alimentado. La tensión cada vez es más notable, el segundo h