No supo en qué momento se había dormido; lo que sí supo era que había sentido movimientos a su lado que la hicieron abrir los ojos desorientada al no hallarse en su habitación. Sin embargo, pronto recordó dónde estaba.—N-no... —escuchó balbucear a su lado el pelinegro, quien sacudía la cabeza de un lado a otro mientras oprimía los ojos con fuerza.Estaba teniendo una pesadilla, y Violet, al verlo en ese estado, lo movió suavemente para intentar despertarlo.—Dominic —lo llamó, sintiendo su cuerpo helado bajo sus palmas.Estaba frío, aunque notó su frente perlada de sudor.—Dominic, despierta —insistió al no obtener respuesta.Finalmente, Enzo abrió los ojos, encontrándose con la mirada preocupada de Violet, quien lo observaba atentamente. Se sentó en la cama, y ella, con voz suave, le preguntó si estaba bien. Sin embargo, el nudo que sentía en su garganta le impedía hablar. Todo había sido tan real; fue como revivir aq
Esa mañana, ambos despertaron temprano, decididos a regresar a casa antes de que sus familias se percataran de su ausencia. No querían preocupar a nadie con un aluvión de preguntas que seguramente surgirían al verlos juntos. Aunque eran adultos y no debían dar explicaciones, la costumbre de no pasar la noche fuera de casa a menos que la situación lo justificara, les pesaba en la conciencia.La joven apenas podía contener los nervios al imaginar lo que sus tíos podrían pensar al enterarse de que había pasado la noche con Dominic, refugiándose en la cabaña debido a la tormenta eléctrica. Sabía que, al mirar a su tío Demian a los ojos, cualquier secreto entre ella y Dominic sería difícil de ocultar. Su mente se llenaba de inquietud, y sentía que no podría disimular sus verdaderos sentimientos, por más que intentara actuar con normalidad.Era cierto que los padres de Dominic nunca habían mostrado oposición a la cercana amistad que habían compartido en su infancia.
Las palabras de Sofía se repetían en la mente de Dominic una y otra vez, impidiéndole concentrarse en su trabajo. Estaba finalizando algunos detalles del proyecto cuando la conversación con su exnovia invadió su cabeza, despojándolo de cualquier tranquilidad.«Tengo dos semanas de retraso».Aquella noticia había caído sobre él como un balde de agua fría. No podía pensar con claridad al imaginar que Sofía estuviera embarazada. No estaba preparado para casarse y mucho menos para ser padre; solo esperaba que los resultados de la prueba fueran negativos. De lo contrario, no sabía qué haría en esa situación.Aunque no significaba que le daría la espalda a Sofía ni que se desentendería de la responsabilidad del bebé, no quería sentirse presionado a un matrimonio forzado que pareciera la solución conveniente para todos. Tanto su imagen como su negocio estaban en juego, y si la prensa llegaba a enterarse del posible embarazo de Sofía, sería el final de todo.
Dominic miró los resultados con una mezcla de incredulidad y resignación. Las palabras impresas en el papel parecían cobrar vida, danzando ante sus ojos. Sabía que debía aceptar la responsabilidad que ahora recaía sobre él, pero el peso de la noticia lo aplastaba. A pesar de sus esfuerzos por ocultar su desilusión, no pudo evitar que su expresión se tornara sombría.—Sofía, esto... —susurró, sin saber cómo continuar.La realidad se cernía sobre él, y cada palabra que intentaba articular parecía un esfuerzo en vano. Aunque su mente le decía que debía hacerse cargo de la situación, su corazón no podía evitar resistirse.—Entiendo que te sea difícil de digerir, así que tómate tu tiempo para procesar todo —dijo la rubia fingiendo que estaba igual de perpleja por la noticia.Él miraba el papel entre sus manos sintiendo que aquellos resultados habían cambiado su vida inesperadamente. Sofía, al ver su reacción, sintió una mezcla de triunfo y satisfacción. Había logrado impactarlo, y ahora, e
Habían transcurrido varios días desde la noticia, y los Hoffmann habían reaccionado de manera diferente a su hijo, quien parecía cada vez más taciturno. Se encerraba en su despacho desde la mañana hasta la noche, alegando que estaba ocupado con el proyecto. Sin embargo, sus padres sabían que la razón iba más allá del trabajo. Comprendían que no era fácil para Dominic esperar un hijo que no estaba en sus planes, o al menos no en su situación actual.Se habían enterado de que él y Sofía no estaban juntos por decisión de su hijo, y no lo juzgaron a pesar de que no se lo había comunicado antes. Más bien, le mostraron su apoyo en la decisión y le sugirieron que lo mejor sería llegar a un acuerdo con la familia de Sofía para evitar problemas futuros con la llegada del bebé.—¿No ha almorzado todavía? —inquirió Demian, y su esposa negó con resignación.—¿Crees que esté enfermo? —preguntó Olivia, visiblemente preocupada.—Tranquila, quizás el proyecto sea la causa de su falta de apetito —dijo
Habían transcurrido dos meses desde que Violet había comenzado a trabajar en Artistry Dreams, un lugar donde, a pesar de su corta estancia, ya se sentía parte del equipo. Con el año llegando a su fin, sus compañeros habían organizado una salida para disfrutar juntos. Habían decidido ir a un bar a pasar un rato ameno.—¿Nos vemos más tarde? —preguntó Kendra, aprovechando que su jefe había salido de la oficina para atender una llamada.Violet ladeó la cabeza, mirándola con cierto recelo, y asintió. Aunque no tenía ganas de salir y deseaba llegar a casa para descansar, había un motivo más fuerte que la pereza: no quería encontrarse con Dominic. Había estado evadiéndolo, a pesar de que compartían el mismo techo, lo que resultaba complicado.—Puedo pasar por ustedes, chicas —ofreció Jaime, el rubio del grupo.—Genial, ¿qué dices? —Kendra compartió una mirada con Violet, buscando su aprobación. Esta se encogió de hombros, aceptando de sin muchas ganas. Sin embargo, Sebastián interfirió en l
Dominic observaba la copa en su mano, el sonido del hielo golpeando el cristal era el único ruido que rompía el silencio en su oficina. Había pasado un buen rato allí, revisando los detalles de la galería para la exhibición que se llevaría a cabo en unas semanas. Sin embargo, el mensaje de Sebastián lo había dejado sumido en sus pensamientos. La urgencia en el mensaje le daba la impresión de que algo importante estaba por revelarse.De repente, el sonido de su móvil lo sacó de su ensimismamiento. Extendió la mano hacia la mesa y frunció el ceño al ver que la llamada era de Violet. La confusión lo invadió mientras decidía atender la llamada.—¿Hola? —preguntó, sintiendo que un presentimiento ominoso le advertía que algo no estaba bien.—¿Es usted Dominic? —inquirió una voz masculina, haciendo que una tensión recorriera su cuerpo.—Sí, así es. ¿Quién es usted y por qué tiene el móvil de Violet? ¿Dónde está ella? —se levantó de su asiento, sintiendo cómo la sangre comenzaba a bombear con
Al despertar, Violet se sintió invadida por los recuerdos de la noche anterior, que llegaron a su mente como un balde de agua fría. No podía creer que había confesado sus sentimientos a Dominic; y, para colmo, había olvidado que él, a diferencia de ella, estaba sobrio y, sin duda, recordaría cada palabra.—No debí haber bebido, qué estúpida... —murmuró para sí misma, cuestionándose cada una de las decisiones que había tomado la noche anterior.Todo había comenzado en el bar, donde se encontraba con sus compañeros de trabajo. Sebastián había decidido quedarse a su lado en la barra mientras los demás disfrutaban de la pista de baile. Aunque sabía que el alcohol no era su mejor aliado, decidió beber un poco de vodka. Sin embargo, un trago se convirtió en varios más después de escuchar las revelaciones de Sebastián, quien ya había estado embriagándose mucho antes que ella.«Mi hermana no está embarazada, todo ha sido una farsa para engañar a Dominic», fueron las palabras que resonaban en