Guillermo es bastante hábil con las palabras y también con sus modos de convencer a los demás, ¿No lo creen? ¿Estará Gery lista para dar el gran paso o acabará deteniendo todo?
GERYLIS ALMODÓVAREstamos a punto de hacerlo, se que si empuja mínimamente comenzará a invadir mi interior. Se que si fuera bruto no estaría haciendo esto con tanto cuidado, pero aún así siento un poco de miedo. El miedo a sentir dolor me recuerda a mi primera vez, aunque ya no sea virgen. Estoy rígida sin poderlo evitar, por dentro estoy temblando y queriendo correr asustada. Guillermo solo espera sin dejar de pasar su punta y haciendo que mis fluidos solo sigan aumentando. Creo que podría acabar durmiéndose, debe creer que soy aburrida porque no hago nada más que mirarlo. Creo que al no decir nada ni apartarlo es que decide hacer el próximo movimiento y empezar a entrar.Cierro los ojos con fuerza, esperando sentir dolor. Él solo vuelve a besarme con insistencia para que me relaje y así moverse con más libertad. Aún así siento que mi cuerpo intenta adaptarse con desesperación a él y que cuando se queda quieto finalmente, no podría ceder un poco más. Creo que tenía razón Lucrecia y
GERYLIS ALMODÓVARLa mejor manera de describir como me sentía era extraña. ¿Qué más podía decir? Despertar con Guillermo después de la noche que pasamos dónde me excité viendo ese tipo de videos era muy raro. Además él había avanzado sin detenerse y yo se lo había permitido. -Me gustaría que no hicieras comentarios sobre lo de anoche- Pedí haciendo que levantara la vista de su laptop-Ok- Murmuró y volvió a mirar la pantalla. Lo dijo con tal seriedad que no supe si estaba enojado, molesto, solo concentrado en resolver el caso o quéFui a bañarme porque lo necesitaba con urgencia. Lavé mi cuerpo y mi parte más privada con cuidado de sentir dolor, ardor, molestia o lo que fuera, pero no sentí nada. Estaba normal, extrañamente normal y con cierta relajación, así no quisiera comentarios él me había cuidado y además se había preocupado por mi placer. Lo único que me incomodaba era como había ocurrido todo, pero no podía hacer nada al respecto porque ya había sucedido. Salí del baño compl
GERYLIS ALMODÓVARComimos y él de verdad devoró todo, ¿Por qué no tenía grasa si comía en cantidad? Comencé a pensar en ello y después estando en la habitación hice la pregunta que tanto me estaba intrigando. Él también pregunta cosas, ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo?Tomé su brazo izquierdo y comencé a mirarlo detenidamente buscando marcas de agujas. Podía apostar que él se inyectaba esteroides. Acabé con el brazo izquierdo y tomé el derecho, pero fue lo mismo, no había marcas. Guillermo colaboraba con mi inspección, pero me miraba con curiosidad. Sabía que si no había marcas en los brazos, podían estar en las piernas y seguí buscando. Él estaba usando un short que me facilitaba el trabajo, pero lo único que ví fue la erección que se formó en su ropa. Allí me alejé como si su piel quemara y fuera peligroso.-Estabas tocándome muy cerca de el, ¿Qué esperabas?- Sujetó mis manos y me acercó a él-¡Era por una buena causa!- Me defendí intentando liberarme, pero solo me sujetó con más
GERYLIS ALMODÓVARSolo a mi me pasan estas cosas. No soy más tonta por falta de horas en el día, ¿Cómo se me ocurre aceptar que me revisara? Tendría que haberme detenido y no estaría en esta situación tan... rara. -¿Hace falta que busques... las marcas así?- Acababa de recuperarme de un orgasmo e intentaba por todos los medios mantener mi compostura porque todo lo demás era imposible-Aún no termino de buscarlas- Respondió y se movió aún más fuerte haciendo que mis ojos se pusieran blancos sin poderlo evitar -¿No puedes... hacerlo sin... tocar?- Intenté al menos hablar con normalidad, pero hasta en mi voz se notaba el placer, ¿Cómo podía cambiar tanto? -No sería divertido. Deja de hablar, ¿Por qué no dejas la conversación para después junto a tus excusas? Lo estás disfrutando como yo, solo relájate o pondré esposas también en tus tobillos para que tus piernas queden bien separadas para mí- Lujuria, perversión, desafío y diversión, son las cuatro palabras que podrían describir a Gui
MONIQUE ROUX Apolo duerme a mi lado y yo doy vueltas en la cama perdida en mis propios pensamientos sobre el estúpido hombre con quién me casé, ¿Por qué no es capaz de decirme la verdad en la cara? Maldito idiota, yo lo ví con mis propios ojos y eso no era un montaje. En la aerolínea lo confirmaron, ¿Qué más necesita?Salgo despacio de la cama con una decisión en mente. Enviaré estas maletas antes, lo demás lo buscaré mañana para irnos de aquí. Siento que me asfixio en este lugar, quiero irme cuánto antes y olvidar que en algún momento fui tan idiota como para creer cualquier mentira por descabellada que parezca. Para cuándo Apolo despierta yo acabé de guardar y maximizar el espacio en cada maleta para que entren más cosas en ellas. -No estabas en la cama, ¿Quieres que te castigue?- Me abraza desde atrás y se me eriza la piel ante su contacto, su voz ronca y su aliento caliente en mi oído -No podía dormir, quería ordenar bien las maletas para enviarlas y luego buscar lo que queda
GERYLIS ALMODÓVARGuillermo tiene energía inagotable y yo estoy fuera de ritmo, aunque el continúa jugando con mi cuerpo a su disposición. -¿Tienes sueño?- Recién terminamos y siento que mis ojos se cierran solos debido al cansancio -Mmmm si- Contesto adormilada y dejo que mis ojos vuelvan a cerrarseDespierto más tarde por el aroma del café y cuando abro mis ojos veo a Guillermo en boxer bebiendo un café. -Hasta que despiertas, se te había agotado la energía- Me da un beso que acaba por despertarme completamente debido a la sorpresa. Se que si no lo detengo acabará queriendo empezar nuevamente y no tengo energías para eso-No hago esto jamás, ¿Qué esperabas? Tampoco es normal que acabes poniéndome esposas y todo lo demás- Lo veo con reproche pero me muestra las esposas que usó conmigo con orgullo -Presiento que las disfrutaremos demasiado- Al notar su mirada oscurecida decido guardar aquellas esposas y pedirle café Me levanto de la cama completamente desnuda cuando él va a dejar
GERYLIS ALMODÓVARComencé a llorar en silencio y sentí deseos hasta de arrojar la computadora al suelo para saltarle encima y hacerla trizas, pero no tenía culpa de lo que estaba proyectando. El enfermo era el maldito que había desgraciado la vida de muchas mujeres y aún estaba en libertad. Sabía que no iba a detenerse y que con el sistema de justicia que teníamos tendría que buscarlo yo misma con ayuda de Guillermo porque esos malnacidos de la jefatura no hacían absolutamente nada útil. -Es increíble que ese maldito haya hecho esto y que con eso se haya llevado hasta lo que jamás había hecho con nadie- ¿Cuánto más podía arruinarme este tipo? Al menos no era completamente virgen, sino hubiese sido mucho peor-Eso ya pasó, al menos tu cuerpo ya sanó y eso pudiste comprobarlo conmigo- Salió de ese sitio perturbador y me abrazó buscando darme consuelo-Si, lo sé, pero es difícil olvidar lo que sentí cuando desperté después de eso. Los analgésicos no cumplían por completo su efecto y era
MONIQUE ROUXAbordamos el avión y tengo suficiente cansancio como para hacer algo más que dormir con mi cabeza apoyada en el hombro de Apolo. Él sabe bien que lo que vivimos estos días fue bastante intenso y no me refiero sexualmente, sino a tener que hacer la mudanza de la que fue mi vivienda tantos años. También dejé mi país y saber que tengo que comenzar desde cero me da pereza por todos los trámites que eso conlleva. Legalmente debo solicitar un permiso laboral hasta poder hacer mi residencia definitiva y eso no se cuánto puede demorar. Afortunadamente mi jefe está apoyándome también porque aguarda a que este lista para laborar sin agregarme presión extra. Haber visto a Bernard con mis propios ojos y tener la prueba de su infidelidad solo me tranquiliza, él y sus excusas pueden irse al mismísimo infierno. Estoy clara en que con él no volveré así prometa bajarme la luna, pero no puedo negarme a mi misma que siento una inmensa curiosidad por saber todo lo que él estuvo ocultando c