Me acerqué de forma tímida y le pregunté – Hola, ¿quién eres tú?, [agarrando el dobladillo del buzo oversizer], perdón por las molestias, te prometo que te lo compensaré. Se acercó a ella, la levantó como sino pesara y la colocó sobre la encimera de la cocina. Mirandola a los ojos le dijo – Bonita, no tengas miedo soy Vladímir. No tienes nada que compensar, no fue ninguna molestia traerte aquí- Le dijo mientras untaba una tostada con mermelada de arándanos. Luna preguntó que había pasado esa noche, se sentía tan avergonzada. El burlándose le contestó - no te preocupes, por mi parte mantuve tu pureza- [guiñando un ojo]. Ella estaba sorprendida por lo irreverente de este joven, como se atrevía hablarle con tal confianza si no la conocía. Él sonrió y dijo -solo estoy jugando, te vez muy tensa, está bien prometo que me portaré bien, pero quiero verte sonreír-. Sinceramente tiene un aura tan calmada y relajada que me hace sentir tan cómoda. – bueno, en realidad, no tengo mucho para c
Mientras me desplazaba por el bosque intentando ser lo más sigilosa posible, al estar a unos pocos metros desde la cabaña, pisé un pozo en el terreno y mi tobillo derecho hizo un ruido extraño acompañado de un dolor intenso. Tapé mi boca tratando de evitar mis sollozos, pero fui escuchada por uno de los guerreros Sigmas de mi padre. En mi desesperación al escuchar sus pasos me arrastré dentro de unos densos arbustos, estaba muy oscuro y caí por un barranco, me rompí un par de huesos y la conmoción cerebral me dejo casi inconsciente, mi visión era borrosa y las voces a mi alrededor eran distantes. Desperté en mi cama, desconcertada, no sabía cuantos días llevaba dormida. En el sillón de la habitación se encontraba dormida, Omega Margarita, su aspecto cansado insinuaba haberme cuidado devotamente. Mi cuerpo sentía un dolor penetrante, intenté moverme, pero no podía; los yesos en mis piernas no lo permitían. Al darme cuenta de mi estado, comencé a gimotear; esto despertó a Margarita que
Beta LunaDejé descansar mi cuerpo durante una semana, estaba decidida a que no me quedaría en este lugar. Omega Margarita seguía a mi cuidado, me traía comidas saludables y me ayudaba a mantener mi higiene y necesidades biológicas, nunca pensé que un error tan tonto como enamorarme del hombre equivocado significaría perder la poca dignidad que me quedaba. La personalidad de mi padre había cambiado de frío y distante, a sobreprotector, se lo notaba demasiado conforme con mi situación. Eso me hacia hervir la sangre, que pensaba que ahora que me encontraba como un despojo humano postrada en una cama, sin loba y sin poder huir. Pero ya no soy la niña pequeña tratando de conseguir migajas de amor; recordé las charlas con ese chico sin papilas gustativas que me dijo – esto va a sonar trillado, pero un amor tardío, ¿se lo puede considerar amor? – no podía creer que una frase tonta de Instagram significaría tanto en mi vida. Está vez tomaría el control de mi vida y si quiere estar en ella,
La noche helada era testigo silencioso del destino que me habían impuesto. De pie frente al altar, sentí la mirada de cientos de ojos clavándose en mi. La tela blanca del vestido pesaba como una sentencia. - Jura lealtad a la manada.Mi madre me miró fijamente, su expresión impasible. Todos esperaban mi respuesta. Aunque la sensación del frío seco, hace que mi cuerpo se erice un poco ya que llevo un ceñido vestido de color blanco con detalles bordados con hilos de oro, entre la trama se mezclan pequeñas perlas con un color nacarado, el vestido es lo suficientemente revelador sin llegar a lo vulgar; claro no fue una elección mía, ese vestido que solo de verlo denota el estatus de la familia a la que pertenece este insignificante maniquí; gracias a la Diosa Luna, le otorgo una exquisita figura y una belleza delicada y simple. Horas antes, cuando trataba de encontrar una forma de escapar, mi madre irrumpío en mi habitación. Su vestido impecable, su porte imponente, su mirada helada.
2- Mírame.Luego de una última mira a la imagen que me devolvía el espejo, le pregunte a Hera ¿lista? ella con la seguridad que la caracterizaba lanzo una carcajada y contesto – Nací lista.Hera es completamente lo opuesto a lo que soy, en realidad le molesta mucho la forma en que la mantengo oculta, ella es orgullosa y cada vez que soy agraviada, su voz resuena en mi cabeza incitándome a dejarla tomar el control y dejar en claro a todo este grupo de pusilánimes, que al más pequeño incidente tiene que correr tras las faldas de su amado Alfa Alejandro, quien en realidad manda. Pero a pesar de ser una loba con aura dominante y de muy mal carácter, ella siempre respeta mi lugar y nunca toma el control por si misma.Después de nuestra pequeña conversación con Hera, tomé una bocana de aire y me decidí a bajar las escaleras de mi hogar. Mientras lo hacía pensaba, cuáles serán las consecuencias de la decisión que terminaba de tomar.Nunca creí ser muy importante o que mi presencia podría mod
Como todos los días me desperté cerca al mediodía, aunque no había podido dormir bien esa noche. Mi mente se la paso dando vuelta de con lo pasaría esa noche en el Ritual del Claro de Luna. Sinceramente creo que nadie recuerda quien es la persona que presentara su lobo, pero para mi esa persona es la más importante en mi vida. Voy a contarles un poco de mí, soy Alfa Alejandro, soy el hijo mayor del Alfa Reynaldo líder de la manada “Claro de Luna”. Soy todo lo que se espera de su sucesor fuerte, inteligente y con un ferviente autosacrificio por todos los que pertenecen a mi manada, pero lo que nadie sabe es que el peso de todas expectativas son una carga que en el fondo de mi alma pesan más de lo que me gustaría aceptar. Cuando era pequeño siempre fui muy popular, todos morían por estar cerca porque quien se atrevería a lastimar a un amigo del Alfa Alejandro, sinceramente en lo profundo sabía que ese aprecio y admiración que todos enarbolaban no era más que una mezcla de interés y n
Después de sentir el desprecio de mi padre, decidí hacer lo que mejor me salía, fingir que nada me afectaba y que no tenia sentimiento alguno. Hera estaba disgustada con la situación, se hacia la fuerte, pero ella también quería el reconocimiento de ese hombre lobo. En su conexión empezaron a recordar un recuerdo de cuando por primera vez pudo conocer el mundo exterior. Hasta los 5 años estuve confinada a mi hogar, no me permitían salir de este lugar, mi relación con mis padres era casi nula; mi padre me ignoraba y mi madre solo me miraba con un desprecio que siempre me hizo sospechar que tal vez no sería su hija. Los que se encargaban de cuidarme eran un grupo de viejas Omegas que intentaron hacer lo posible para que no me sienta tan mal las noches que lloraba hasta quedarme dormida en sus regazos, Margarita fue la encargada de criarme era una Omega, pero su personalidad firme y a pesar de su débil estatus en la manada nunca se dejo pisotearse por nadie. Hasta mi padre y el Alfa Rey
5- Consecuencias.Benjamín observaba cada movimiento de su hijita, era un padre que le negaba cualquier tipo de afecto y nunca podía mirar sus ojitos cuando ella insistía en obtener algo de amor. El como Beta del Alfa Reynaldo tenia muy clara su posición, y aunque en el fondo sentía un profundo amor por esa pequeña, solo pocas personas sabían de su verdadero origen, ella fue el fruto de un capricho del destino, la Diosa Luna puede ser tan cruel y misericordiosa a la vez.Recuerdo de Benjamín antes del nacimiento de Luna: Hace 6 años mi vida era lo que se creía la perfección, al cumplir 20 años encontré a mi pareja predestinada una Kappa llamada Lisa, todo marchaba según lo establecido en las reglas de la manada, eso fue en el solsticio de verano, aunque me hubiera gustado ser emparejado con alguien de mi mismo estatus social, no pude rechazarla las decisiones de la Diosa tienen siempre un propósito mayor. Viendo a la distancia nuestro vinculo nunca debió ser, las cosas continuaron el