"Todo esta escrito en piedra desde antes de nacer, nada cambia... Solo sigue las cosas al pie de la letra pero si no quieres busca como forjar nuevos escritos en esa misma piedra donde ya esta escrito tu destino"Fumiko IbarsDespués del desayuno, Riu me contó todo sobre lo que era el mate de Ai, y tras una charla tranquila con mi padre y hermano, llegamos a un entendimiento, dejando las cosas en buenos términos entre los tres. Bueno, en realidad, en buenos términos con los cuatro, si contábamos a Oshin también. Aunque todo estaba en paz, algo en mi interior no dejaba de sentir que había más por entender.Mi padre y hermano se despidieron con la promesa de regresar pronto a visitarme, y aunque Oshin parecía dispuesto a respetar los lazos familiares, su rostro reflejaba una tensión sutil, como si le costara vernos juntos. Sabía que el tema de la raza aún pesaba, y temía que, en algún momento, esa diferencia pudiera separar lo que por fin parecía haber reunido. Aún así, Oshin no quería
"Los humanos creen que fue un "Dios" quien creó todo el mundo y el universo, que solo él es quien puede crear y destruir la vida en el mundo humano. Pero están equivocados. Existe alguien aún más poderoso que ese Dios, quien lo creó a él, a las criaturas mágicas y sobrenaturales, quien nos creó a nosotros y quien creó a los dioses principales que se encargan de vigilar toda esa vida.Este ser fue quien creó a ese Dios único reconocido por los humanos, pero ignoran al verdadero creador. El que creó a ese Dios todopoderoso, los Olimpos, los demás dioses, y todo a base de su imaginación, para no estar solo en la línea de tiempo en la que se mantenía preso."Decía la primera hoja. Me resultaba algo confuso, pues había sido creada como un ser humano más, aunque sabía que las cosas sobrenaturales sí existían y no eran solo fantasía."¿Dios no es "Dios"?", Pensé confundida y regresé mi vista al libro para seguir leyendo."El pensar en sus creaciones y darles una personalidad logró crearlos.
—Fumiko, ¿estás aquí?— me llamó alguien, y al instante, mi cuerpo se tensó. Mi corazón comenzó a latir con fuerza, golpeando contra mi pecho como si quisiera salir. Cerré el libro de golpe, dejando que el silencio llenara la habitación. Me arrodillé rápidamente junto al estante de libros, tomando uno al azar. Intenté leerlo con nerviosismo, pero todo mi cuerpo estaba demasiado tenso como para concentrarme.—Aquí—, respondí finalmente, mi voz sonando algo más baja de lo que pretendía. Mi respiración se hacía cada vez más acelerada, mi pulso retumbaba en mis oídos, y sentí una punzada de miedo al escuchar sus pasos acercándose. Oshin apareció en mi campo de visión, su sonrisa cálida e inquebrantable. Pero, en ese momento, para mí, esa sonrisa parecía más un presagio de algo inquietante.—Supuse que te gustaría el lugar—, dijo mientras se acercaba, su mirada fija en el pasillo lleno de estanterías de libros polvorientos. Vi cómo su vista recorrió las paredes, los pasillos, como si todo a
"Aunque el miedo me consuma poco a poco desde dentro saldré de todo esto solo conmigo misma... Más nada me falta"Oshin ItrequeActuó extraño cuando le mencioné lo que pensaba sobre la supuesta portadora, pero era la verdad. Si ella aparecía ahora, nos mandaría de vuelta a nuestra línea, y tendría que alejarme de ella nuevamente, algo que no podía permitir. ¿Cómo podía una simple portadora, alguien que ni siquiera conocía, tener tanto poder sobre mí? Mi mente no dejaba de dar vueltas. Había algo en ella que no podía dejar de sentir, algo que me mantenía intrínsecamente atado a su presencia. Pero si ella llegaba… tendríamos que separarnos. Ese pensamiento me llenó de ansiedad, algo que no solía experimentar. ¿Cómo podría seguir viviendo sin ella?Me dirigí al comedor, donde todos ya estaban sentados a la mesa, solo esperándonos a nosotros. Al entrar, vi a mi hermana, que me miraba de manera extraña, como si hubiera notado algo en mi actitud. Me sorprendió su mirada, porque parecía sabe
Narra FumikoLlegué rápidamente al cuarto y cerré la puerta con algo de brusquedad. Tenía que averiguar cómo salir de aquí, y lo más importante, sin levantar sospechas. Mi mente estaba en caos, pero debía mantener la calma. No podía dejar que ellos lo notaran.—Bonita—, me llamó Riu desde el otro lado de la puerta. Mi respiración se detuvo por un segundo, pero luego me acerqué y abrí rápidamente.—¿Qué pasa, Riu? —pregunté de manera tranquila, aunque mi voz sonaba un poco más tensa de lo que esperaba.—¿Estás bien? —me preguntó preocupado, lo cual hizo que mi ceño se frunciera un poco. Asentí, aunque no era completamente sincera.—Sí, Riu, solo estoy un poco cansada —fingí un bostezo mientras me frotaba los ojos, tratando de no mostrar lo que realmente sentía. Él se acercó y, antes de que pudiera reaccionar, me besó la frente.—Bien, descansa, bonita. Nos vemos mañana —me dijo con una sonrisa. Asentí, sonriendo de manera forzada, y luego vi cómo se dio la vuelta para salir. Cerré la p
"Es el destino escrito lo que hare, solo que yo le daré mis propios cambios"Fumiko IbarsYa habían pasado unas horas desde que desperté y una semana casi desde que me estaba enterando de "todo", los sueños con Garret eran recurrentes... Me sentía inquieta, como si el tiempo se me escapara entre los dedos y no pudiera hacer nada para detenerlo. Estaba en la cocina, mirando los estantes como si todo fuera una rutina, pero cada acción que realizaba me parecía importante, como si todo dependiera de cada paso que daba. No podía retrasarme más, tenía que actuar rápido si quería que todo esto fuera como lo había planeado. Cada minuto que pasaba me acercaba más al punto de no retorno.Tomé algunas cosas del estante y las llevé a escondidas al cuarto, dejándolas en el mismo lugar donde tenía la mochila. Todo estaba planeado con precisión, o al menos eso intentaba. Dentro de mí, sentía que estaba caminando sobre una cuerda floja, y cualquier movimiento en falso podría acabar con todo. Acomodé
Luego de ver tres películas juntos, Ai apareció en el cuarto a llamar a Oshin, quien necesitaba alistarse ya que debían salir en una hora. Yo me quedé allí, tratando de mantener mi mente ocupada, pero la ansiedad empezaba a apoderarse de mí. Mientras él se bañaba, aproveché para ayudar a Oshin a preparar algunas cosas en una pequeña maleta, aunque no podía dejar de sentir un nudo en el estómago.—Listo... —salió Oshin del baño ya vestido, con su ropa perfectamente acomodada. Lo miré, y por un segundo, todo lo que sentí fue una mezcla de amor y tristeza. Le sonreí, intentando no dejar que mi rostro delatara lo que sentía en mi interior.—La maleta también está lista —le dije con calma, aunque mi voz tembló un poco sin que él lo notara. Él sonrió y se acercó a mí, tomándome por la cintura y besando mis labios de una manera más prolongada, pero igual de pura y casta que los anteriores. Ese beso, aunque breve, me hizo sentir tan cerca de él, tan segura, que fue como un recordatorio de lo
Ya era hora. La luna brillaba intensamente, como una señal silenciosa de que el momento había llegado. Cerré los ojos y suspiré profundamente, dejando que cada inhalación llenara mis pulmones de aire frío. Sentía cómo mi corazón latía con fuerza, como si no solo mi cuerpo, sino mi alma misma estuviera luchando contra la ansiedad. Trataba de usar toda mi energía para detener, aunque fuera por unos segundos, el tiempo. Necesitaba que el mundo se congelara, que todo dejara de moverse, para darme un respiro, un pequeño momento para prepararme para lo que venía. Abrí los ojos lentamente, temiendo lo que podría ver, pero al hacerlo, la visión que me recibió fue una hoja de un árbol suspendida en el aire. Por debajo de ella, dos guardias de ronda estaban completamente paralizados, como estatuas inamovibles. Mi respiración se aceleró, pero una sonrisa fugaz cruzó mi rostro. Lo había logrado. Me sentí aliviada, pero a la vez, el peso de lo que estaba a punto de hacer comenzó a asomar.Corrí ha