Han venido por nosotros.

MILEDY-

Vi a Morfeo afilar su cuchillo. Había estado en silencio desde que despidió a Marcus. Tenía tantas preguntas en la punta de la lengua, pero no me atrevía a preguntar.

Estaba enojada con él y sabía que él también estaba furioso conmigo. Todavía me tenía atada, sin permitirme moverme, y seguía cada uno de mis movimientos con sus ojos oscuros y fríos. Habían pasado dos días y estábamos en absoluta soledad.

—¿Ahora qué? —pregunté, rompiendo el silencio helado que se cernía sobre nosotros—. Entonces, ¿no me hablarás ahora? ¡Yo también estoy enojada contigo!

Se volvió para mirarme con expresión acerada y mantuve la boca cerrada. —Saldremos de aquí al amanecer —gruñó con la voz cargada de ira.

Dejé escapar una risita. —¿En serio? ¿Por qué me estás atando? No soy tu esclava. Soy una princesa, lo sabes, ¿verdad? No sólo estoy enojada porque me ató, sino ¿por qué me estaba dando esa actitud?

—Entonces compórtate como tal —dijo furioso.

Dejé escapar otra risa burlona, avergonzada. —¿Quié
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP