Capitulo 1. Viaje
Guardo los últimos libros que hay sobre mi cama y cierro la caja. Miró mi habitación y ahora solo puedo ver las paredes en blanco, apenas si queda la cama y pronto subirán los chicos de la mudanza a por ella. Toda mi vida me la llevo guardada en las cajas. No me siento triste, tampoco alegre. No es como si yo hubiese podido decidir algo sobre este viaje. Mi madre ya lo ha hecho por las dos, es un buen trabajo y muy bien remunerado. No tengo padre, mi madre se quedo embarazada muy joven y el no quiso hacerse responsable. No duele lo que nunca has tenido, sería peor haberlo tenido en mi vida y que hubiera desaparecido después, así que supongo que esto es adaptarse a las circunstancias. He vivido toda mi vida en los Ángeles, supongo que ahora echaré de menos el tráfico y el gentío. Ya que nos mudamos a un pequeño pueblo de Alaska. Lo peor de todo será el horrible frío por el que tendré que pasar allí, acostumbrada a este clima cálido siento que moriré congelada en ese lugar. Cojo la última de mis cajas y cierro la puerta de la que hasta hoy ha sido mi habitación. Bajo las escaleras y dejo la caja en la puerta. El camión de mudanzas saldrá justo delante de nosotras. Nos esperan varios días de viaje, no entiendo por qué mamá no compro pasajes de avión y prefirió que hiciésemos un viaje tan largo en coche. Me siento en el coche y veo como los edificios y los coches poco a poco comienzan a desaparecer. A mis casi dieciocho años no he tenido ni un solo amigo, y no se él porqué la verdad. Cuando era pequeña era demasiado tímida y me costaba hablar con los demás. Cuando crecí un poco un día me arriesgue y comencé a hablar con unas chicas, no debí elegir bien porque no solo me ignoraron en ese preciso momento. Si no que todos los cursos de primaria me hicieron la vida imposible y la única razón era que yo no tenía padre. Como si eso se pudiese elegir... Así que cuando llegué a la secundaria no me acerque a nadie, pase totalmente desapercibida tanto que nadie se acercó a mí en todos mis años de instituto. Y ahora me encontraba en mi último año y a la mitad del curso. Cambiando no solo de ciudad sino mudandome a otra acientos de millas. Un viaje de tres mil quinientas millas, tres días subidas en este coche sino pasábamos alguno más. Cogí mis cascos y me perdí durante unas horas en mi música preferida. La primera parada la hicimos ya caída la noche en un motel de carretera. Debo reconocer que no son tan sucios como pensaba. O quizás tuvimos suerte al encontrar este lugar. Los siguientes dos días los pasamos de la misma manera, recorriendo el camino durante el día y descansando en la noche. Nunca pensé que ver un cartel me haría tan feliz. Simple pero conciso. BIENVENIDOS A ALASKA Mamá siguió conduciendo durante dos horas más. Hasta que llegamos a una población dentro de un gran bosque, desde que entramos aquí no he dejado de ver árboles y más árboles. No puedo negar que esto es bonito pero sí me resulta extraño. No sé si seré capaz de adaptarme aunque por otra parte este será mi último curso y el año que viene iré a la universidad. —Abi ya hemos llegado este será nuestro nuevo hogar. Dice mi madre dedicándome una sonrisa. Asiento con la cabeza y le devuelvo la sonrisa. Mamá ha estacionado el coche frente a una casa de madera. La verdad es que desde fuera se ve muy grande. Al menos esto es mejor que nuestro pequeño piso en Los Ángeles. Nada mas poner mi primer pie en el suelo noto como el aire gélido congela mis huesos. No llevo ningún abrigo a mano por lo que tendré que aguantar un poco el frío. Caminamos hasta la entrada de la casa y la puerta se abre dejando a la vista a un hombre de unos cuarenta años. Este se acerca hasta mamá y le deja un beso sobre sus labios. Mamá se aparta rápidamente y me lo presenta. —Kevin ella es mi hija Abigail, dice mamá nerviosa. —Abi está bien. Contesto de manera indiferente. Le pide a Kevin que nos deje un momento a solas. Por qué me da en la nariz que esto no me va a gustar demasiado? —Abi te pediría que te sentaras pero aún no han llegado los sillones... Sabes que te dije que había conseguido un trabajo muy bien remunerado, pues ese trabajo lo he conseguido gracias a Kevin... —Mamá, está bien no tienes que darme explicaciones. Me parece bien que tengas pareja. ¿Él se quedará a vivir con nosotras? —Mi niña lista, eso depende de ti. Responde mamá acariciando mi cabeza. —Mamá si a a ti te hace feliz a mí también. Mi madre me abraza con efusividad antes vista. Kevin se acerca y se une a nuestro brazo. Me separo de ellos un poco incomoda y exploró la casa. Le pido a mi madre que me indique cuál es mi habitación y ella dice que puedo elegir cualquiera. Hay un total de tres habitaciones en la segunda planta. Pero siento que no me convence ninguna, veo unas escaleritas en un rincón y una puertecita arriba. Subo y descubro que se trata del desván, está totalmente vacío y solo es adornado por una ventana al final. Parece sacado de alguna película antigua. Es perfecta quiero que esta sea mi habitación. Aquí tendré privacidad y no veré a mamá y a su nuevo novio demostrándose muestras de afecto. No es que me haga especial ilusión que un hombre viva con nosotras pero entiendo que mamá tiene treintena y cinco años y tiene derecho a ser feliz y a encontrar el amor. Me asomo por la ventana de mi nuevo cuarto y solo puedo ver arboles. Es algo raro de explicar pero es como si sintiese que alguien me observa en la distancia. Saco esa estúpida idea de mi mente y bajo hasta el saloncito. Hay mucho que desembalar y quiero dormir en mi cama antes de mañana. Comienzo a subir poco a poco todas las cajas, no pensaba que tuviese tantas cosas. Pero se ve que si! ¿Cuándo me he vuelto una viejecita que acumula trastos en su casa? No puedo evitar sonreír por las tonterías que soy capaz de pensar al día...Capitulo 2. Yami.Llevamos dos días aquí y para qué negarlo me siento fuera de lugar. En Los Ángeles nadie me miraba y aquí todo el mundo se fija en mí. Creo saber el porqué de tal atención. Aquí casi todos son morenos de piel bronceada y ojos oscuros. En cambio yo soy pelirroja de piel blanca como la nieve y ojos verdes. Así que supongo que les resultó extraña. Vaya y yo que quería pasar desapercibida. "Sólo unos meses más" me recuerdo a mí misma y después me iré a la universidad. Y como para no variar mi primer día de clase llego. Si no es bastante frustrante que ya todo el mundo se te quede mirando ahora le añades al pack que eres la chica nueva. Creí que tendría que desplazarme hasta otra localidad para poder estudiar pero me equivocaba ya que aquí hay un pequeño instituto. Cojo mi horario de clases y voy hasta la primera de ellas, buscó la última fila y allí me quedo sentada. Una chica se acerca hasta mí y me pregunta si el asiento de al lado está ocupado. Yo niego con la
Capitulo 3. Recolección.Vuelvo a casa y veo como esos dos se están comiendo a besos. Toso para que noten mi presencia, ellos al escucharme se separan con la respiración acelerada.De verdad que no es necesario que se coman vivos delante de mi persona.—¿Qué tal tu día? Pregunta mi madre sin soltar la mano de Kevin—Bien, he hecho una amiga, se llama Yami pero creo que no está muy bien de la cabeza me ha contado algo de la "recolección" y de unos lobos que bajan a por las jovencitas cada diez años... ¿No te parece gracioso mamá?Mi madre mira a Kevin con seriedad, no entiendo por qué no se rien. Si es algo que resulta gracioso, como unos lobos van a bajar de la montaña y se van a llevar a un grupo de jovencitas. —Bueno no te preocupes esas tradiciones a ti no te afectan, ¡verdad Kevin!No me puedo creer que mi madre se lo esté creyendo, de verdad que estar enamorada te destruye las neuronas. —Sois oficialmente residentes en Ketchikan por lo que ella también es parte de la comunidad
Capitulo 4. Aullidos "Puedes despedirte de tu familia y de tus amigos y poner kilómetros de distancia entre vosotros, pero al mismo tiempo los llevas contigo en tu corazón, en tu mente, en tu estómago, porque no sólo vives en un mundo, sino que un mundo vive en ti".Mi madre y Kevin me acompañan hasta la plaza allí puedo ver mujeres de todo tipo y todas ataviadas con el mismo color el blanco de la pureza. Dudo que muchas de ellas ya lo sean.Las más mayores van demasiado arregladas, peinados muy elaborados, vestidos muy elegantes y escotados. Y sobre todo muchísimo maquillaje. Las más pequeñas parecen asustadas, quiero decirle a Kevin y a mi madre que hasta aquí ha llegado la tontería del año. Pero veo como llega Yami con una sonrisa en su rostro.—Es la hora cariño, nos tenemos que marchar, dice mamá con lágrimas en los ojos. —No te preocupes, qué probabilidad hay de que yo sea una de las escogidas. Si no he nacido aquí y no tengo sangre nativa. Es imposible mamá así que no te pre
Capitulo 5. Realidad Cuando consigo que se separe de mi, puedo ver a un hombre muy atractivo, su cabello es oscuro y corto y sus ojos son claros.Podría decir que son azules pero otras veces me parecen dorados. Creo que debe de estar cerca de los dos metros de altura, es un hombre imponente.Me alejo un poco de él, ya que este despierta varias sensaciones en mi cuerpo. Pero la más evidente es el miedo.—No tengas miedo no voy a hacerte daño.Sus palabras parecen sinceras pero aún así no terminó de fiarme de el.Vuelvo a la cama y me quedo sentada. Él me mira desde la puerta hasta la que casi consigo llegar. —¿Cómo te llamas?—Abi, respondo mirando al suelo. —No recuerdo haber leído ese nombre en el censo del pueblo.—Está bien mi nombre es Abigail. Respondo entre dientes.—¿Cuántos años tienes Abi? mi nombre en sus labios me hacen estremecer. Pero qué demonios me pasa, debo de haberme dado un golpe en la cabeza porque esto no es muy normal. —Diecisiete.—¡No me jodas! Esto no pued
Capitulo 6. Cautiva.Llevo todo el día aquí encerrada, nadie ha venido y nadie me ha traído nada para comer.Lo único que he podido tomar es agua y gracias a que hay un baño en la habitación.Me siento débil, y cansada. Ya no voy a decir lo aburrida que estoy porque eso es lo de menos. No tengo nada de ropa aquí, por lo que llevo el mismo vestido y la misma ropa interior varios días, no sé cuántos para ser exacta pero estoy segura de que al menos ya son tres. Me meto de nuevo en la cama e intento dormir, el agua parece calmar un poco el dolor de mi estómago así que tengo que aprovechar estos momentos para conseguir dormirme. Me despiertan las voces de unos hombres, la primera voz soy capaz de reconocerla pero la otra no se de quien puede tratarse.Escucho como mi captor le dice al segundo hombre que mi estado de salud es pésimo gracias a que nadie me ha atendido como necesitaba, no han curado mis heridas y tampoco me han alimentado. La tensión cada vez es más notable, el segundo h
Capitulo 7. Síndrome de Estocolmo Después de descolgar el teléfono me dejó sola en la habitación, y lo mejor de todo es que no tenía ningún guardia a mi lado.No pensé en escapar, por alguna extraña razón me había acostumbrado a su presencia y no sé sentía tan mal.Creo que estoy padeciéndo síndrome de Estocolmo, me estoy identificando con mi captor y no siento ganas de escapar.He pasado por varios canales y no he visto ninguna noticia en la que me buscaran a mí o a las demás chicas. Ahora que me acuerdo Yami también fue llevada del pueblo por uno de los lobos. O eso es lo que creo, espero que esté bien, igual algún día la puedo volver a ver. Me doy cuenta de que no llevo aquí tampoco tiempo como creía si no más bien en un par de días haré un mes. Supongo que pasé inconsciente más tiempo del que creía. Me entretengo viendo varias películas y eso hacen que olvide que estoy cautiva en esta casa. Una chica llega hasta mi posición, no levanta la cabeza del suelo en ningún momento.
Capitulo 8. Reencuentro. Ya ha pasado un mes desde que llegué aquí y en unos días será mi cumpleaños. Hoy Alam me ha prometido que Yami vendrá a casa, estoy tan nerviosa que apenas si he dormido. No tenía apetito y tampoco deseaba desayunar pero Alam me advirtió que si no me alimentaba bien no me dejaría verla. Por lo que al final terminé comiéndomelo todo. Ya puedo deambular por la casa sola, bueno sola no estoy porque los guardias están cerca y la puerta principal sigue cerrada con llave. Pero al menos ya no estoy enterrada en la habitación. Ruby es la que se suele encargar de mí. Y poco a poco voy entablando una relación con ella. Sigue con la estupida idea de llamarme Luna pero he decidido que si a ella le gusta a mí ya no me importa. Sé que no seremos amigas ya que ella es una empleada y le tiene demasiado miedo Alam para no hacer lo que yo le pido. Así que igual no soy de su agrado pero me tiene que aguantar y como yo me siento tan sola pues no pienso demasiado en ello
Capitulo 9. Cumpleaños.Desde esa noche no he vuelto a ver a Alam. No sé qué es lo que le pudo suceder pero desde entonces me ha estado evitando. Hoy he mandado a Ruby para que le haga saber que necesito hablar con él. No ha resultado como esperaba ya que le ha dicho que le dé el recado a ella y él lo escuchará. Así que le he dicho a Ruby que si por favor puedo salir a la calle porque me gustaría mucho poder visitar a Yami. No le he dicho que hoy es mi cumpleaños y que me apetece pasarlo con ella y no sola dentro de la casa. Hace un rato que Ruby se fue con mi recado, estoy demasiado nerviosa no estoy segura de que él me deje salir. Pero desde que volví no he vuelto a intentar nada raro. He obedecido y he seguido las reglas. Así que por otra parte mi corazón alberga esperanza. Estoy inquieta no dejo de pasear por la habitación. Veo como se acerca Ruby, me fijo en su rostro y puedo notar como ella está muy seria. Adiós a mi súplica, él no me dejará salir. Me siento en el sillón