Capítulo 268
Alberto oyó el sonido y escondió el móvil bajo las sábanas.

Se movía tan rápido que ni Gabriela ni Yolanda notaron nada raro en él.

Yolanda puso la comida en la mesita junto a la cama, "¿Tienes hambre? Come un poco."

Dijo Yolanda mientras sacaba la comida cuidadosamente preparada.

"No quiero comer, quiero estar solo." La expresión y la voz de Alberto eran frías.

No mostraba demasiada tristeza.

Yolanda intentó persuadirlo, Gabriela interrumpió a Yolanda justo a tiempo, "Mamá, déjalo en paz."

Yolanda se tragó las palabras que quería decir para persuadirla y le dijo, "Deja las cosas, puedes comer cuando tengas hambre."

Alberto no dijo nada y Yolanda no pudo evitar suspirar, "Ay."

"Está bien." Gabriela apartó a Yolanda, "Alberto, tú descansa."

Gabriela cerró la puerta de la sala y le dijo a Yolanda, "Alberto necesita tiempo, no puede comer, y no deberías intentar persuadirle, Anastasia es su madre, y seguro que no podrá asimilarlo durante un tiempo."

Yolanda lo entendió, "Me preocupa su sa
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