La sesión para dar el mensaje acaba de comenzar. El portal por el cual Ilian se quería comunicar con las brujas estaba muy latente. Su luz aún deslumbraba los ojos de los hombres lobo que luchaban por mirar a la portadora de aquella voz.Krow se mantuvo a una distancia prudente, esperando el desenlace de aquello. Su mente estaba ahora mucho más concentrada en acabar con la guerra que en ganarse el corazón de su reciente amada.-Bruja madre, es un gusto para mi notificarle que la misión que se me fue encomendada ha sido un éxito. -Su tono de voz era dulce pero también de respeto, se notaba la admiración que sentía por ella. -En estos momentos me encuentro con los hombres lobo, son todos los generales de los nueve clanes. -Los ahí presentes se miraron los unos a los otros recordando que no estaban todos, faltaba el líder del sexto clan cuyo final no hacia falta recordarle. -Ellos me han pedido que hable con usted para solicitar su presencia en estás tierras. Están concientes del peligro
El día avanzó muy rápido para todos. Más para los generales quienes sentían la presión y responsabilidad por salvar a los nueve clanes.La luna brillaba como pocas noches en el año, su brillo y esplendor cobijaban a todos en aquella ciudad que aguardaba en calma el inicio de la tempestad.Los lobos ya comenzaban a acostarse, los que se quedarían de guardia estaban recostados en las afueras de la ciudad. Sus cuerpos se habían adaptado a dormir en el pasto, otros más podían controlar ligeramente su trasformación y se acostaban como buenos cazadores al asecho. Todo para garantizar la seguridad de los que ahí habitaban.De pronto, un ruido les comenzó a llamar la atención, sonaba como fuertes tambores o como si un gran ejército marchara hacía ahí. Los guardias se miraron unos a otros intentado adivinar qué era lo que pasaba o si había algún peligro.Aguardaron hasta que el ruido tuviera una mejor claridad para así tomar una decisión. Pero por más que esperaron las dudas sobre el sonido au
El enemigo había puesto atención en la ciudad de los nueve clanes, estaban afilados muy cerca de ellos. A una distancia considerable para no ser descubierto. Aunque no podían ver muy bien tampoco había peligro que los vieran. Estos lobos espías no solo usaban sus dones de lobo para infiltrarse, también estaban usando algunos hechizos mágicos para ocultar su presencia. Hechizos sencillos pero útiles, de los cuales solo se darían cuenta auténticos amos y maestros de la magia.La intención de los exploradores era plantarse ahí y reportar cualquier movimiento de sus enemigos. Gracias a la astucia de las brujas, no se habían percatado de su presencia en la ciudad. Esta podría ser la mayor ventaja para el grupo de Ilian y Krow quienes esperaban ansiosos el ataque para poner a prueba su resistencia.Los espías lobos notificaban todo con un sistema carrera lineal. Se pasaban la información en cada puesto avanzado y así iban retrocediendo hasta llegar a la base donde Krater y su maestro esper
—¿Cómo que lobos mágicos? Eso no es posible. —Todos los hombres lobo estaban de acuerdo con este comentario y esa duda.—Se han dado muy pocos casos, los más recientes fueron los sangre negra. —El cuadrado no solo era el líder sino también el más sabio de todos ellos. —Yo solo les dije que un hombre lobo con magia pero puede ser cualquier criatura sobrehumana que dentro de su cuerpo corra la magia, de hecho es más difícil de lo que creen.—¿Los sangres negra?, ¿Qué carajo es eso?—Son los hijos de un hombre lobo y una bruja. —Afortunadamente Krow estaba preparado gracias a las enseñanzas de Ilian. —Aparentemente nacieron con las habilidades de ambas especies pero tuvieron el maleficio de la deformidad. Nadie los quiso e incluso intentaron deshacerse de ellos. Su padre les dió cacería después que el último matara a si madre al nacer. Su sangre fue donada a un grupo de hechiceros de donde han nacido en algunas generaciones uno que otro con ambas virtudes.—Que forma tan maravillosa de h
Krow había salido para buscara a Ilian, la conexión que había tenido con ella le indicaba que no estaba todo bien. De repente su presencia se disipó, la energía que había dejado en el ya no estaba tan latente. Era como si su recuerdo se estuviera desvaneciendo, cuando hacía muy poco tiempo ella era lo único que ocupaba su mente.Para dar un paseo por la ciudad buscándola, prefirió no pedir ayuda a nadie ni usar sus poderes de lobo. En cambio, se montó en su Lamborghini terzo, el cual había comprado a un coleccionista algunos meses atrás.Recorría la ciudad a gran velocidad, todos los hombres lobo sabían que se trataba de él pues era el único que además de haber heredado el liderato de los nueve clanes, también se había hecho de una fortuna inmensurable. Algo que muchos le criticaban pues no le había costado del todo a el si no a su familia.Sin importarle esto, el disfrutaba de su dinero y de lo que podía comprar, tenía amplios beneficios que sin duda muchos desearían.Las calles es
El escenario en la ciudad rápidamente se transformó en algo caótico. Los hombres lobo que atacaban lo estaban haciendo de una forma muy atroz. La mayoría de ellos estaban semi transformados, de está forma podían atacar a una gran velocidad sin dejar de ser letales. Gracias a la magia todos podían controlar sus transformaciones a voluntad, esto era una gran desventaja para los lobos principiantes de los nueve clanes, los cuales solo se podían transformar en las noches de luna llena y no lo controlaban. Los líderes habían pensado que sus lobos podían dar más resultados transformados aunque perdieran el control que así, prácticamente sin poderes. Por eso ellos querían que el ataque se efectuara durante la luna llena, peor el enemigo se les adelantó. Esta facción de hombres lobo habían sido separados del resto pues más que mostrar beneficio podrían estorbar. Lo que se buscaba era ser tenaces. Y a ellos se les asignó una tarea sencilla, sanar a los compañeros heridos en la parte sur de
Los monstruosos demonios avanzaban por la ciudad destruyendo todo a su paso. Los hombres lobo de los nueve clanes estaban retrocediendo para evitar ser dañados por ellos. Mientras que los lobos de Krater huían hacía su posición, pensaban que ahí estarían más protegidos.—¿Alguna idea antes de lanzarnos a lo que seguramente será nuestro suicidio? —Ruf le preguntó a sus semejantes mientras se preparan para ir al ataque. —Esta puede ser nuestra última pelea amigos.—Cállate y déjate de cursilerías. —Le respondió Tru mientras se quitaba la camisa. —Si nos apegamos al plan, seguro ganaremos.El espectáculo visual que a continuación empezaba era uno verdaderamente digno de ver. En otras circunstancias, tal vez se hubiera disfrutado más.Los ocho líderes de los clanes, se quitaron su ropa simultáneamente. Comenzaron por las chaquetas de cuero, las cuales arrojaron al suelo para no volver a tenerlas nunca. Después se quitaron las playeras que en su mayoría eran negras. Dejaron ver sus pectora
Los ocho líderes de los nueve clanes estaban librando la batalla de sus vidas. Su alfa, les había quitado de encima a Krater pero aún tenían que lidiar contra los tres demonios restantes; uno de fuego, el de rayo y el de viento. Este último es el que más problemas les estaba dando pues no les permitía acercarse para poder atacarlo y en su defecto, meter el veneno en su cuerpo. —Creo que esto no será tan fácil como con el primero. Exclamó Teo después de que su ataque fuera repelido por los demonios. —Debemos cuidar las dosis del veneno que tenemos, con tan poco tiempo no pudimos generar más.—Esos demonios son duros como nada en este mundo. —Blueno quién estaba parado justo detrás de él seguía la conversación. —Ya me duelen mis dientes, le he mordido tanto que no entiendo como ni un rasguño notorio tiene.—Debemos concentrarnos en sus ataques mágicos, si logramos evadirlos podemos llegar e inyectar el veneno.—Lo dices tan fácil Wil. —Respondió Tru con sarcasmo. —Como si eso no fuera