Punto de vista de LiahNo sé lo que me pasa con Bruno, pero en un abrir y cerrar de ojos ha pasado de ser un cretino despreciable, a generarme más emociones de las que quisiera y si de algo estoy segura, es que es una terrible idea dejarme sumergir por un impulso del momento, que a pesar de ser placentero, puede causarme más problemas de los que quisiera… empezando por Lena.Aunque negar que me gusta sería como ponerme una venda en los ojos, ¿cómo hago para detener esto que siento en mi interior y que crece exponencialmente cada vez que lo tengo cerca?¡Bendita atracción que no hace más que generar problemas!Lo miro de reojo y lo observo manejar en dirección a la casa, tan serio como de costumbre y en completo silencio.Imagino que él está tan confundido como yo, pero a diferencia de mí, quizá se está haciendo mil ideas en su cabeza, mientras que yo estoy más que convencida que esto no puede avanzar.Además detestaría ser yo quien lo engañe otra vez, porque ni siquiera soy lo que él
Punto de vista de Liah–Mírame a los ojos y dime que no quieres esto, porque te juro Lena, que una vez que me permitas cruzar esta línea, no voy a parar –dice Bruno al mismo tiempo que apoya su frente con la mía y yo intento contener mi aliento.Este hombre me hace despertar hasta lo que no sabía que tenía, y admito que me vuela los sesos de tan solo imaginar que con solo una palabra, puedo llegar a sentirlo dentro de mí, ¡Oh por Dios, Bruno! ¿qué me has hecho?–Dime que no te gusto, Lena –insiste retador.–No…–Olvida todo lo que pasó entre nosotros, toda la porquería que nos sostuvo por tanto tiempo, la farsa de este ridículo matrimonio, solo mira al hombre que tienes en frente… y dime si te gusto.Quiero gritarle que no me gusta, ¡que me encanta!Quiero decirle que tengo sueños húmedos con él todas las noches, y que no hay nada que más desee en este momento que estar con él, pero no puedo… no puedo hacer esto.–Que no…–No te creo –murmura Bruno al mismo tiempo que comienza a desli
Punto de vista de Liah–Mis sospechas eran ciertas, mamá, y esto lo corrobora –comento entregándole un documento.–¿Qué es esto? –pregunta mi madre confundida.–La noche de la fiesta de aniversario de los padres de Bruno, subí hasta la oficina de Sergio, su papá; y encontré eso. No es más que un documento que le hicieron firmar a Lena antes de casarse.–¿Cómo un contrato prenupcial? –pregunta mi madre.–Peor que eso, ¿tú sabías que Lena tenía un fideicomiso?–No, nunca me habló de eso –responde mi mamá.–Pues lo tenía y estaba a nombre de Abel Gil. Esto quiere decir que en caso de que ella muriera o simplemente desapareciera, todos sus bienes y dinero incluyendo sus acciones en Pharmamed, pasarían a manos de Abel –respondo.–¿Y en manos de quién recae ahora, si Abel murió?–Sobre mí, lo dejó escrito y yo ni siquiera lo sabía. El punto, es que la familia de Bruno le hizo firmar este fideicomiso. Por supuesto, lo hicieron con Abel porque me imagino que Lena se negó a dejárselo a Bruno,
Punto de vista de LiahEn el camino a casa, abro la botella de vino y comienzo a tomarla a pico y sin condescendencia.Hace tanto tiempo que no bebo que creo que podría tomármela entera de un solo sorbo, pero entonces ¿cómo haría para llegar a mi casa? No lo sé, lo único que sé es que necesito algo muy fuerte para poder soportar toda esta presión.Me detengo en un parque que queda en dirección hacia la casa de Bruno, y me bajo del auto, descalza, y con la botella en mano.Me siento tan cansada, frustrada, y llena de resentimiento por todo lo que ha pasado desde aquella fatídica noche en la que Lena desapareció, que me pierdo en este vacío al no tener las respuestas que espero.En condiciones normales, solía llamar a Lena cuando me sentía de esta forma y como por arte de magia, ella parecía tener siempre las respuestas correctas que me hacían sentir tranquila.Es por esto que tomo mi celular, y comienzo a escuchar sus notas de voz, como si escucharla pudiera darme la serenidad que tant
Punto de vista de LiahDebo admitir que cada segundo que pasa mientras Bruno intenta encontrar las palabras para hablarme de la supuesta verdad, se me hace un nudo en mi garganta.No sé por qué pero tengo el presentimiento que lo que está por decirme no es nada bueno.–¿Desde cuándo no hablas con tu hermana? –pregunta Bruno sin apartar su mirada de mí.Debo confesar que esta pregunta me ha tomado por sorpresa, por lo que en vista de que puedo controlar lo que digo, más no mi expresión facial que me delata; hago mi mayor esfuerzo por no parecer demasiado consternada por el curso de esta conversación¿Es posible que Bruno esté sospechando que Liah y yo, somos la misma persona? De ser así, no me cabrían dudas que él ha sido cómplice de Abel y sus padres todo este tiempo.–Desde hace unos pocos días, ¿por qué? ¿qué tiene que ver Liah con que me quieras estafar? –pregunto con temor a su respuesta.–¡Lo tiene que ver todo Lena! Y es mentira, todo lo que dices es una vil mentira. No has vuel
Punto de vista de LiahRápidamente me levanto de mi cama, me visto y salgo a buscarlo, pero de nuevo me lo encuentro con Ellie en la sala, hablando como si nada acabase de pasar.Lo peor, es que su risa es tan estruendosa que estoy empezando a creer que lo hace con toda la intención de que lo escuche regodeándose por lo que me hizo.¡Aggghh! Siento que lo odio, pero he perdido tanto el orgullo con ese ser hoy, que no le pienso dar el gusto de verme arrastrada por él, ¡primero muerta, que bañada en sangre!Así que de nuevo, me regreso a mi habitación y lanzo la puerta fuertemente como señal de que estoy molesta, y que definitivamente he bajado mi bandera blanca.No puedo creer que Bruno sea capaz de hacerme sentir de esta forma, cuando en realidad, nunca nadie me había hecho sentir algo similar antes.De hecho, me costó aceptar que lo que sentí al verlo con Ellie no fueron más que celos, y ¡vaya que no fue por orgullo! Sino porque era algo completamente nuevo para mí.Pero Bruno es el
Punto de vista de Bruno–Debiste habérmelo consultado antes –dice Mateo enfurecido.–Solo hice lo que debía hacer –insisto.–¡No! Eso es una locura. Puede afectar negativamente el precio de tus acciones, eso sin contar que evidentemente las personas que están detrás de esto, son unos criminales ¿acaso no se te ocurrió que puedes poner en riesgo a Eva?–Para eso ya he tomado acción –respondo con la plena seguridad de saber lo que hago.–No, Bruno. Nada de esto está bien. No sé cómo Lena pudo aceptar esto.–¡Porque Liah está desaparecida! –exclamo pero la expresión de Mateo es cada vez más incrédula.–Recuerda que además de ser tu amigo, soy tu abogado; y ante esto, no te pienso respaldar –dice Mateo al mismo tiempo que sale de mi oficina.“No soy ningún estúpido” pienso mientras me sirvo un vaso de whisky.Confieso que lo que estoy a punto de hacer representa un riesgo tanto para mi empresa como para la integridad de Eva.Es por esto que desde que salió de mi casa, un par de guardaespa
Punto de vista de BrunoDebo admitir que a medida que los segundos pasan, siento que todo se derrumba frente a mis ojos, y con ello, no solo el valor de Pharmamed está en juego, sino también la integridad de Lena e incluso la mía.De alguna forma, toda esta maraña está diseñada para hacernos daño, pero estoy decidido a derrotar a quienes sean que están detrás de esto.Es por esto que al llegar al aeropuerto, Lena y yo intentamos desesperadamente encontrar a Eva.Estoy seguro que debe estar aquí, y haré hasta lo imposible por conseguirla. Busco y busco sin parar en todos los rincones de este enorme lugar, mientras voy sintiendo que con cada segundo que pasa, estoy cediéndole el paso a la desesperación que intenta dominarme, al palpar mi derrota inminente.Cuando de repente, como por acto de magia, encuentro a una mujer de espaldas hacia mí comprando un boleto de avión, y sin duda alguna, es ella. Puedo reconocer su figura sin tenerla demasiado cerca.–¡Eva! –grito a medida que corro ha