Al oír una voz familiar, la gran serpiente roja se desplazaba con gran rapidez.
Aunque Lucas y Fernando ya habían visto a esta serpiente, cuando la vieron por primera vez, aún les daba escalofríos.
Ese enorme cuerpo era como una pequeña montaña, y el siseo de su lengua bífida era realmente aterrador.
Sobre todo cuando sus ojos verticales se posaron en ellos, Lucas sintió que iba a ir a morir.
Violeta también vio por primera vez una serpiente tan grande, y además, parecía muy venenosa.
Lo extraño